Principales riesgos operativos a los que se enfrentan pymes y autónomos hoy
En un contexto como el actual, de muchos cambios y gran presencia de la digitalización, resulta fundamental cuáles son los riegos a los que se enfrentan estas empresas y autónomos. Todo orientado a proteger la continuidad de su negocio.
Interrupciones en la actividad del negocio
Uno de los mayores riegos para cualquier pequeña o mediana empresa es la interrupción de su actividad. Contratiempos como podrían ser un incendio, una avería importante en las instalaciones o un problema del suministro eléctrico, podría obligar a un cierre temporal.
Cada jornada sin trabajar se traduce en una pérdida de ingresos, mientras que los gastos fijos se mantienen, aunque el negocio esté cerrado. Por ello, las empresas analizan al dedillo que medidas pueden tener para minimizar el impacto de estas situaciones.
Daños en instalaciones
Otra situación muy común. Locales comerciales, oficinas, almacenes o talleres dependen de los equipos de trabajo, por lo que, si estos tienen averías, el problema es importante.
Ante esta circunstancia, muchos profesionales plantean con mayor frecuencia cuáles son las coberturas del seguro multirriesgo y qué tipo de protección ofrece frente a este tipo de incidentes. Este tipo de pólizas suele incluir cobertura frente a daños materiales, robos o incidencias que puedan afectar al local o a los bienes del negocio.
Riesgos tecnológicos y ciberataques
La digitalización ha traído consigo nuevos riesgos para las pymes y los autónomos. La dependencia de sistemas informáticos, plataformas de pago, bases de datos y servicios en la nube para desarrollar la actividad es una constante. Esto implica que un fallo de cualquiera de estos sistemas, ya sea por un ciberataque u otra circunstancia, puede derivar en la paralización operativa de la empresa.
Lamentablemente, este tipo de ataques solo afectaban a grandes empresas, pero en la actualidad hasta las pequeñas están en riesgo ante la delincuencia informática. Y es que, en muchas ocasiones, lo único que se busca es robar datos de terceros.
Responsabilidad frente a terceros
Otro riesgo habitual está relacionado con la responsabilidad civil. Esto va desde un cliente que sufre un accidente dentro de un local, pasando por producto defectuoso, y terminando por un servicio que provoca daños a terceros. Todo esto deriva en reclamaciones económicas.
Para muchos autónomos y pymes, afrontar estas situaciones sin una protección adecuada puede acabar resultando complicado. Los costes legales o las indemnizaciones acaban afectando de forma importante a la estabilidad financiera del negocio.
Consecuencia de esto, cada vez más profesionales analizan con detenimiento los riesgos asociados a su actividad y buscan soluciones que permitan trabajar con una mayor tranquilidad.






































































