Rehabilitación del Centro de Natación Mundial 86
Del pliego a la propuesta: una rehabilitación con alcance arquitectónico
El planteamiento partió de las necesidades recogidas en el pliego, desarrollando una respuesta especialmente centrada en la envolvente y los accesos. De este modo, la propuesta incorporó una fachada ventilada de doble piel para mejorar el comportamiento térmico y la durabilidad del cerramiento; contempló la renovación de la cubierta y las actuaciones de urbanización asociadas; incluyó el reemplazo de los paneles GRC (Hormigón Reforzado con Fibra de Vidrio) por un nuevo acabado de mayores prestaciones; apostando por placas cementicias tipo Aquapanel en muros y pavimentos, por su idoneidad en entornos exigentes.
El punto crítico de la actuación era el riesgo de corrosión en elementos estructurales y el deterioro acelerado de componentes constructivos sometidos durante años a un entorno especialmente exigente. En edificios con piscinas, la combinación de condensaciones, humedad constante y presencia de cloraminas/ion cloruro (Cl-) incrementa la agresividad ambiental y exige soluciones coordinadas entre arquitectura e instalaciones para reforzar la durabilidad y el comportamiento del conjunto.
Actuaciones arquitectónicas principales
La intervención principal permitió construir una envolvente continua, coherente y técnicamente más eficiente debido a que el edificio presentaba una imagen exterior heterogénea, fruto de sistemas y épocas distintas (ladrillo, GRC, monocapa, etc.).
La solución incluyó panel sándwich aislante de 100 mm anclado a la estructura existente, subestructura metálica mediante perfiles tipo C (con soluciones tipo cercha en el alzado sur para integrar y ocultar conducciones) y un acabado exterior tipo “escama” (Trespa) microperforado, que reduce la presencia visual de la envolvente y refuerza una imagen contemporánea y sobria.
En paralelo, la intervención se centró en la plataforma de acceso, una zona especialmente afectada por la humedad. Los trabajos contemplaron las siguientes actuaciones:
- La retirada de jardineras conflictivas y el remate de paramentos con placas tipo Aquapanel;
- La renovación de los solados con una nueva impermeabilización bicapa y la sustitución de adoquines por acabados adecuados en cada área;
- La incorporación de un drenaje lineal Slot Drain en paralelo a la fachada para mejorar la evacuación del agua;
- La instalación de nuevas marquesinas metálicas revestidas con placas cementicias;
- El reemplazo de los lucernarios de policarbonato por vidrio;
- La renovación del vallado y la cerrajería del alzado oeste.
Instalaciones: la palanca energética de la actuación
Aunque la renovación arquitectónica es muy visible, más del 50% del presupuesto se concentró en la parte de instalaciones, eje principal de la mejora energética del edificio.
Entre las actuaciones más relevantes destacan el cambio de equipos de producción de calor, abandonando combustibles fósiles y sustituyéndolos por sistemas de alta eficiencia, como bombas de calor agua-agua para la generación de ACS y bombas de calor aire-agua para la climatización de vasos de piscina y ambientes.
Además, se incorporó una instalación fotovoltaica de 220 kWp, se renovaron los cuadros eléctricos de baja tensión y conductores, y se ejecutó un centro de transformación orientado a la renovación de la parte de alta tensión, adaptando la infraestructura eléctrica del centro a las nuevas demandas de consumo y funcionamiento.
Cómo se ejecutó en obra: demoliciones selectivas y reconstrucción por elementos
La actuación incluyó una fase previa intensa, imprescindible para garantizar la correcta implantación de las nuevas soluciones. La actuación se dividió en tres grandes bloques:
- Urbanización: se llevó a cabo el levantado de solados, retirada de lucernarios existentes, demolición de jardineras (banda central y junto a fachada este), desmontaje de bancos, luminarias y carpinterías en accesos, retirada de vallados donde interfirieron y excavaciones para nuevas cimentaciones.
- Edificio: se realizó el desmontaje general de fachada GRC, retirada de revestimientos en la piscina de competición interior, demolición de elementos puntuales (voladizo/peto en alzado sur) y desmontaje de cubierta, procediendo a la retirada de la grava existente y al extendido de grava nueva como acabado.
- Exteriores: en paralelo, se incorporaron cuatro marquesinas en el lado oeste, resueltas con una solución estructural común - las vigas finalizan en placas de anclaje fijadas a la estructura existente de la fachada oeste, garantizando la integración del nuevo elemento con el edificio.
En términos urbanísticos, la intervención no modificó el uso ni generó nuevas estancias, por lo que no procedía cuadro de superficies. Asimismo, no se alteraron los parámetros vigentes.
Un edificio preparado para una nueva etapa
El resultado no se limitó a una mejora energética. La intervención reforzó la durabilidad del centro en un ambiente especialmente exigente, redujo patologías asociadas a filtraciones y condensaciones y contribuyó a una imagen exterior más moderna y unificada, al tiempo que la renovación de instalaciones concentró la principal palanca de eficiencia y modernización del funcionamiento del edificio.
En edificios con piscinas, la combinación de condensaciones, humedad constante y presencia de cloraminas/ion cloruro (Cl-) incrementa la agresividad ambiental y exige soluciones coordinadas entre arquitectura e instalaciones para reforzar la durabilidad y el comportamiento del conjunto


























































