Mitsubishi Electric ofrece consejos prácticos para mantener el hogar fresco y reducir el consumo energético
Con la llegada del verano y el incremento de las temperaturas, el uso del aire acondicionado se vuelve imprescindible en muchos hogares y espacios de trabajo. Sin embargo, este incremento en la demanda energética coincide este año con una subida en el IVA de la electricidad del 10% al 21%, lo que impacta directamente en la factura eléctrica de consumidores y empresas. A este contexto se suman otros cambios fiscales y regulatorios que elevaron de forma generalizada los costes energéticos.
Ante este panorama, Mitsubishi Electric, plantea una serie de recomendaciones orientadas a optimizar el uso del aire acondicionado sin comprometer el confort. Según la Fundación Renovables, aplicar buenas prácticas y utilizar equipos eficientes puede reducir el gasto energético en climatización hasta en un 40%. La combinación de tecnología avanzada y hábitos responsables permite así mantener espacios frescos durante los meses más calurosos, al tiempo que se evita un consumo excesivo de energía.
Temperatura adecuada y consumo eficiente
Una de las claves fundamentales para un uso eficiente del aire acondicionado es la correcta elección y regulación de la temperatura. Establecer el termostato entre los 22 y 25 grados es lo más recomendable durante los meses de verano, ya que permite alcanzar una temperatura agradable sin exigir un sobreesfuerzo al sistema. Bajar la temperatura por debajo de este rango implica un consumo energético mucho mayor, especialmente cuando la diferencia con la temperatura exterior es elevada. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), por cada grado adicional que se baja el termostato, el gasto energético puede aumentar hasta un 7%. Mantener una temperatura estable, sin cambios bruscos, contribuye también a prolongar la vida útil del equipo y a mejorar el confort térmico.
La eficiencia energética del equipo es otro de los aspectos clave. Optar por aparatos con clasificación energética A+++ representa un ahorro significativo frente a modelos antiguos o de menor eficiencia.
El uso de la tecnología también puede marcar una diferencia considerable en el consumo. Mitsubishi Electric señala que encender y apagar constantemente el aire acondicionado no es recomendable, ya que cada encendido requiere un pico de energía. En su lugar, utilizar temporizadores, aplicaciones móviles o asistentes virtuales permite programar el funcionamiento del equipo de forma más eficiente.
Mejorar el aislamiento para reducir el esfuerzo de climatización
Entre los trucos para ahorrar en la factura energética, está el de contar con un buen aislamiento térmico de la estancia, para evitar alteraciones en la temperatura que tienen incidencias en el consumo final. De igual forma, aprovechar las horas de menor calor en verano para ventilar de forma natural las estancias, así como utilizar las persianas o cortinas para limitar el paso del sol en las horas con mayor exposición, contribuyen a que el esfuerzo climatizador de la instalación del aire acondicionado deba ser menor, y por tanto, también el consumo.
Mantenimiento y ubicación: claves para la eficiencia
El estado del equipo es determinante en su rendimiento energético. Un sistema con filtros sucios o sin el mantenimiento adecuado consume más energía para ofrecer el mismo nivel de climatización. Por eso es fundamental realizar limpiezas periódicas de los filtros y revisiones técnicas anuales para asegurar su correcto funcionamiento.
Así, la instalación también influye en el consumo. Colocar la unidad interior encima de una ventana o en zonas con buena circulación de aire, alejadas del sol directo, favorece una mejor distribución del frío. En el caso de la unidad exterior, es recomendable ubicarla en zonas sombreadas o protegidas, como debajo de un toldo, para evitar el sobrecalentamiento y mejorar el rendimiento.





























