Entrevista a Xabier Aláez, CEO de inBiot
¿Qué factores están impulsando actualmente el crecimiento del mercado de la calidad del aire interior y qué papel juega la tecnología IoT en este escenario?
Cada vez más organizaciones entienden que la calidad del aire interior no es solo una cuestión de salud, sino también de rendimiento, confort y sostenibilidad. La presión regulatoria, las estrategias ESG y la creciente demanda de espacios saludables están provocando un cambio estructural en el sector. En este contexto, la tecnología IoT es el gran habilitador: permite obtener datos en tiempo real, visualizar tendencias y actuar de forma automatizada. Ya no se trata solo de cumplir unos mínimos, sino de gestionar activamente el entorno interior para mejorar el bienestar de las personas.
Certificaciones como LEED, BREEAM o el WELL Building Standard están impulsando cambios importantes en la edificación saludable. ¿Cómo ayuda inBiot a promotores y gestores de edificios a cumplir con estas exigencias?
Desde inBiot ofrecemos una solución integral para facilitar el cumplimiento de los requisitos de calidad del aire que exigen estas certificaciones. Nuestros dispositivos MICA, acreditados por RESET Air y reconocidos por el IWBI con la etiqueta “Works With WELL”, monitorizan con alta precisión todos los parámetros requeridos. Además, proporcionamos toda la documentación técnica y los informes periódicos necesarios, de forma automatizada y accesible a través de nuestra plataforma My inBiot. Así, transformamos un proceso complejo en algo simple, trazable y fiable para los responsables de los edificios.
Precisamente, My inBiot es una pieza clave en la gestión de estos datos. ¿Cómo ayuda vuestro software a convertir la información recogida en acciones reales que optimizan el confort y la eficiencia?
Hoy en día, disponer de datos no es suficiente: el reto está en convertir esos datos en información útil, comprensible y accionable. En inBiot trabajamos precisamente en eso. Hemos desarrollado una plataforma propia -My inBiot- que ofrece un dashboard intuitivo, generación automática de informes, análisis de tendencias, gráficas comparativas y mapas de calor dinámicos, entre otras. Estas funcionalidades permiten interpretar la información de forma inmediata, identificar patrones de comportamiento del aire y actuar de manera proactiva para mejorar la ventilación, el confort interior o la eficiencia energética. No se trata solo de medir, sino de entender y actuar con agilidad.
Además de la monitorización y el análisis, inBiot apuesta por la integración con los sistemas de los edificios. ¿Qué mejoras habéis incorporado en este ámbito?
Trabajamos continuamente para que nuestros dispositivos se integren de forma sencilla en cualquier ecosistema técnico. Hemos ampliado nuestras opciones de conectividad con protocolos estándar como Modbus, BACnet y MQTT, y contamos con una API robusta para integraciones cloud. Todo esto facilita la conexión con los BMS (Building Management Systems) de los edificios y sistemas HVAC, permitiendo automatizar acciones como el ajuste de la ventilación en función de datos de calidad del aire en tiempo real. Así, no solo mejoramos el confort, sino que contribuimos directamente a optimizar consumos energéticos y a cumplir objetivos de sostenibilidad.
“El gran reto inmediato es integrar la calidad del aire como un estándar de bienestar, no solo como un requisito técnico”.
inBiot también está creciendo a nivel internacional. ¿Qué países están mostrando mayor interés por la monitorización de la calidad del aire y cómo afrontáis esta expansión?
Efectivamente, la calidad del aire interior es ya una prioridad global. Además del mercado nacional, trabajamos con distribuidores consolidados en Canadá, Reino Unido, Irlanda, Bélgica, Países Bajos, Italia y Portugal, y estamos viendo un interés creciente en las regiones de EMEA y LATAM. Nuestra estrategia internacional se basa en alianzas locales sólidas, formación técnica continua y una adaptación minuciosa a las normativas y sensibilidades de cada mercado. Creemos que esta cercanía cultural y técnica es clave para consolidar nuestro crecimiento.
La innovación y la internacionalización exigen un gran equipo detrás. ¿Cómo ha evolucionado vuestro equipo en los últimos meses?
Estamos en una fase de crecimiento sostenido, y el equipo es sin duda nuestro principal activo. Hemos reforzado especialmente las áreas de desarrollo de producto, integración y ventas internacionales, incorporando perfiles multidisciplinares con visión global y experiencia en el sector. Actualmente somos 20 personas altamente cualificadas, un equipo multicultural que combina talento técnico, agilidad comercial y una gran orientación al cliente. Este equipo humano es la base sobre la que seguimos construyendo el futuro de inBiot.
Para terminar, ¿qué retos y oportunidades ves en el sector de la calidad del aire interior para los próximos años?
El gran reto inmediato es integrar la calidad del aire como un estándar de bienestar, no solo como un requisito técnico. A medida que las normativas evolucionan y los usuarios finales exigen más, veremos una creciente demanda de soluciones predictivas, interoperables y alineadas con los criterios ESG. El futuro de la CAI pasa por la monitorización en tiempo real, la inteligencia artificial aplicada a la gestión ambiental y, sobre todo, por convertir los datos en acciones concretas que mejoren los espacios en los que vivimos y trabajamos. En inBiot estamos preparados para liderar esa transformación.





























