COROA llega a la carrocería UP: la apuesta de Tisvol para las 44 toneladas
El chasis COROA, que ya se encontraba disponible en las carrocerías de chapa y costillas y de panel clásico, ahora se ofrece también para la carrocería UP de paneles horizontales. Con las 44 toneladas ya en funcionamiento, tener más cubicaje y estabilidad durante la basculación es más importante que nunca.
El chasis COROA no es ninguna novedad para Tisvol. Lleva tiempo siendo la opción de referencia en su gama premium, y lo que la empresa presenta ahora es su incorporación junto a su carrocería UP. Un paso que amplía las posibilidades de esta tecnología y que llega en un momento en que el sector está revisando muchas de sus soluciones habituales.
COROA y el cuello de cisne: mismo objetivo, distinta forma de llegar
Los dos parten del mismo principio: bajar la carga lo máximo posible para reducir el centro de gravedad y mejorar la estabilidad en carretera y durante la basculación, que es el momento más delicado en el trabajo de cualquier semirremolque basculante.
El cuello de cisne lo consigue curvando el extremo delantero del chasis y situando el cilindro hidráulico por delante de la quinta rueda. Funciona, y lleva décadas funcionando.
COROA llega al mismo resultado por otro camino. En lugar de curvar el chasis, Tisvol rebaja directamente la altura del cuello 70 mm respecto a un vehículo estándar, manteniendo el chasis recto y de una sola pieza. La altura resultante es de 1.480 mm, casi idéntica a los 1.475 mm del cuello de cisne.
Donde sí hay una diferencia relevante es en la posición del cilindro hidráulico. En el cuello de cisne va situado en la parte delantera del chasis, en COROA, directamente sobre el kingpin. Esa posición permite un ángulo de basculación algo mayor y un mejor reparto de esfuerzos cuando la caja está elevada y el conjunto es más vulnerable. Esta solución cuenta con patente europea.
¿Por qué ahora?
La llegada de las 44 toneladas ha puesto sobre la mesa algo que el sector ya intuía: el semirremolque basculante necesitaba evolucionar. Las exigencias de carga, volumen y seguridad han crecido, y las soluciones de diseño tienen que responder a ello.
Con las 44 toneladas ya en vigor, las exigencias sobre el vehículo han crecido. Pero la preocupación del transportista sigue siendo la misma de siempre: que todo vaya bien.























