Caen las exportaciones italianas de maquinaria agrícola por la desaceleración global y las tensiones geopolíticas
El sector italiano de la maquinaria agrícola atraviesa una fase complicada. En 2024, las exportaciones cayeron un 15,1% respecto al año anterior, alcanzando un valor total de 6.800 millones de euros, según informó FederUnacoma en su asamblea anual celebrada en Bologna. Este descenso refleja el impacto de una demanda global debilitada, el encarecimiento de materias primas y las crecientes barreras comerciales.
La tendencia a la baja no es exclusiva de Italia. A nivel mundial, el mercado de tractores registró 2,03 millones de unidades vendidas, lo que supone una caída del 8% frente a 2023 y una pérdida acumulada de 450.000 unidades desde 2021. En términos económicos, el valor total de los tractores vendidos bajó un 10%, situándose en 52.000 millones de dólares. Solo India mantuvo cierta estabilidad, con más de 900.000 unidades vendidas y una leve caída del 2%.
Los principales mercados presentaron retrocesos significativos: Estados Unidos (-14%), China (-12%), Turquía (-18%) y Europa Occidental (-8%). Alemania y Francia mostraron descensos más moderados, del 3% y 6% respectivamente. La situación se complica aún más con la incertidumbre generada por nuevos aranceles en EE.UU., país que ha pasado a ser el segundo destino de las exportaciones italianas, superado por Francia tras una caída del 36,8% en el primer trimestre del año.
La presidenta de FederUnacoma, Mariateresa Maschio, subrayó que esta contracción no solo obedece a razones económicas, como el escaso margen de beneficio en la agricultura o la desaceleración global, sino también a factores geopolíticos. Los conflictos en Ucrania y Oriente Medio han incrementado la volatilidad de los precios industriales y han vuelto a tensionar las cadenas de suministro, ya debilitadas desde la pandemia.
A pesar de todo, el saldo comercial del sector sigue siendo positivo, con un superávit de 4.900 millones de euros. No obstante, el panorama invita a la cautela. El valor mundial del comercio de tractores cayó un 21,7%, hasta los 23.800 millones, mientras que el de otras máquinas agrícolas descendió un 8%, situándose en 62.000 millones.
Con un entorno internacional cada vez más incierto, el desafío para la industria italiana es claro: diversificar mercados, fortalecer cadenas logísticas y adaptar su oferta a un contexto global más exigente y volátil.




























