La idea es reducir la burocracia, digitalizar trámites y mejorar la competitividad de las PYMES
La industria europea de la maquinaria denuncia su exclusión del periodo transitorio en la propuesta Ómnibus IV
Siete asociaciones representativas de la industria europea de la maquinaria publican una declaración conjunta sobre la propuesta Ómnibus IV, presentada por la Comisión Europea en mayo de 2025, con la que pretende una simplificación normativa diseñada para reducir la burocracia, digitalizar trámites y mejorar la competitividad de las PYMES y pequeñas empresas de mediana capitalización.
Las asociaciones apoyan la digitalización, pero debe ser viable, segura y coherente en toda la legislación de productos de la UE. Consideran que la maquinaria sería la única industria excluida del periodo transitorio de 24 meses previsto para la implantación obligatoria de las declaraciones de conformidad en formato digital.
La propuesta afecta directamente al Reglamento de Maquinaria (UE) 2023/1230, cuya aplicación está prevista para enero de 2027. Mientras que otros sectores dispondrían de dos años adicionales para adaptarse a la obligación de emitir declaraciones de conformidad electrónicas, los fabricantes de maquinaria tendrían que cumplir este requisito de forma inmediata, sin margen de adaptación.
Entre las entidades firmantes del comunicado conjunto se encuentra CEMA, que representa a los fabricantes europeos de maquinaria agrícola. Desde la asociación se subraya que el sector se caracteriza por largos ciclos de desarrollo, cadenas de valor complejas y una elevada inversión inicial, factores que hacen imprescindible una transición gradual y jurídicamente segura hacia la digitalización.
Los fabricantes europeos de maquinaria instan a corregir la propuesta Ómnibus IV.
La situación se complica aún más tras las enmiendas aprobadas por el Parlamento Europeo, que exigen el “acceso directo” a la declaración de conformidad de cada máquina mediante un código QR. Esta exigencia eliminaría la posibilidad, contemplada en el reglamento original, de utilizar páginas intermedias seguras donde el usuario accede al documento introduciendo datos identificativos. Para CEMA, esta medida incrementa los riesgos de ciberseguridad, añade cargas administrativas y genera costes adicionales, especialmente para las pymes, sin aportar beneficios claros en términos de control o seguridad.
Otro punto conflictivo es la ampliación del periodo durante el cual pueden solicitarse instrucciones en papel: hasta 24 meses para consumidores y seis meses para usuarios profesionales. El sector alerta de una ambigüedad legal, ya que el concepto de “consumidor” no está claramente definido y los fabricantes no disponen de medios prácticos para verificar el estatus de quien realiza la solicitud.
En línea con su posicionamiento público, CEMA defiende una digitalización realista, segura y armonizada, que refuerce la competitividad industrial europea en lugar de debilitarla. Por ello, junto al resto de asociaciones sectoriales, insta a la Comisión Europea, al Parlamento y al Consejo a corregir la propuesta Ómnibus IV, otorgando al sector de la maquinaria el mismo periodo transitorio que al resto de industrias y eliminando los elementos que generan inseguridad jurídica.







































