Un centenar de expertos ofrecieron una radiografía sobre el sector de la energía distribuida en España y Europa
Sevilla acogió el primer Congreso Europeo de Comunidades Energéticas
Más de un centenar de profesionales vinculados al sector energético se dieron cita en Sevilla el 12 de junio con motivo del I Congreso Europeo de Comunidades Energéticas. Convocado por la Agencia Andaluza de la Energía, el encuentro sirvió como foro para revisar políticas, compartir experiencias prácticas y explorar soluciones tecnológicas en torno al impulso de las comunidades de energía renovable. Esta figura, considerada por la organización como motor de una transición energética participativa y descentralizada, protagonizó una jornada que combinó análisis institucional, experiencias territoriales y proyecciones de futuro.
El congreso se enmarca dentro del proyecto europeo REC4EU, financiado por el programa Interreg Europe, en el que participan socios de siete países miembros de la Unión Europea (España, Bélgica, Finlandia, Francia, Italia, Eslovaquia y Polonia) y dos estados candidatos (Serbia y Albania). En representación española, la Agencia Andaluza de la Energía lidera el despliegue de iniciativas de gobernanza regional con el objetivo de consolidar un ecosistema favorable para el desarrollo de comunidades energéticas en el territorio andaluz.
Con una amplia participación institucional y una agenda centrada en la acción práctica, el I Congreso Europeo de Comunidades Energéticas ofreció una radiografía precisa del momento actual del sector en España y Europa. La articulación de experiencias locales, modelos tecnológicos y políticas públicas puso de manifiesto la diversidad de enfoques disponibles para avanzar en la transición energética distribuida.
La inauguración corrió a cargo del viceconsejero de Industria, Energía y Minas, Cristóbal Sánchez, y de la directora gerente de la Agencia Andaluza de la Energía, Natalia Márquez. En sus intervenciones, ambos subrayaron la voluntad de la Junta de Andalucía de acelerar la integración de energías renovables mediante fórmulas de generación distribuida. Sánchez explicó que el Gobierno andaluz ha activado una hoja de ruta orientada a facilitar la articulación de una cadena de valor industrial asociada al autoconsumo colectivo, implicando a empresas, ciudadanía y administraciones.
Por su parte, Márquez apuntó que las comunidades energéticas son estructuras "esenciales" en el proceso de descarbonización. Advirtió sobre las barreras existentes que dificultan su despliegue —falta de información, necesidad de incentivos económicos, complejidad administrativa— y abogó por un marco de apoyo integral que permita ampliar la base social de estas iniciativas.
Panorama europeo y proyectos en marcha
En la primera parte del encuentro se presentó el contexto normativo europeo y nacional en el que se insertan las comunidades energéticas, así como las distintas estrategias regionales y locales actualmente en ejecución. Representantes de REScoop, federación europea de cooperativas de energía renovable, introdujeron la iniciativa European Energy Communities Facility, financiada por el programa LIFE, que tiene como objetivo asistir técnicamente a comunidades para la elaboración de planes de negocio viables.
La sesión permitió a los asistentes conocer el estado de varios proyectos desarrollados en el marco de REC4EU y otras iniciativas europeas orientadas a fomentar la participación ciudadana en la generación renovable. Entre ellos, se compartieron las experiencias de ShareRES (Agencia Extremeña de la Energía), COMANAGE (Área Metropolitana de Barcelona), POWER UP (Fundación València Clima i Energia) y PLAN4CET (Comunidad Foral de Navarra), todos ellos centrados en facilitar modelos energéticos colaborativos.
La segunda sesión abordó aspectos tecnológicos y de innovación, con intervenciones centradas en la rehabilitación energética comunitaria, movilidad sostenible en entornos energéticos colaborativos, almacenamiento distribuido y herramientas digitales para la gestión colectiva de energía. La mesa fue moderada por la Fundación València Clima i Energia y contó con expertos de Ecoserveis, la cooperativa eKiwi, la Comunidad Ciudadana Energía del Prat y el Grupo Enercoop.
Los ponentes subrayaron el papel de la digitalización, las plataformas inteligentes y la flexibilidad de consumo como elementos imprescindibles para impulsar las comunidades energéticas, garantizando eficiencia y sostenibilidad. Asimismo, se insistió en la necesidad de adaptar las soluciones a las particularidades de cada territorio, especialmente en entornos urbanos con altas densidades de población.
Casos de éxito locales y modelos de financiación
La tercera mesa dio protagonismo a experiencias reales ya operativas. Uno de los ejemplos fue el del Ayuntamiento de Jaraíz de la Vera (Cáceres), presentado por Cox Comercializadora, en el que los vecinos acceden a energía renovable a menor coste gracias a instalaciones fotovoltaicas municipales. También se presentó el modelo promovido por la Oficina de Transición Energética del Área Metropolitana de Barcelona, que ha puesto en marcha un sistema de autoconsumo compartido mediante generación pública, operado por una distribuidora eléctrica de titularidad municipal.
Otro de los casos destacados fue el de la comunidad energética Efiduero Energy, impulsada por la Agrupación Europea de Cooperación Territorial Duero-Douro. Esta entidad agrupa varios municipios en la frontera entre España y Portugal, que producen colectivamente la electricidad que consumen.
La sesión continuó con intervenciones del Ente Vasco de la Energía y la Agencia Energética Municipal de Valladolid, que compartieron sus respectivas hojas de ruta para fomentar comunidades energéticas desde la administración pública regional. En paralelo, la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES) presentó su Informe Anual de Indicadores 2024, que cifra en 659 las comunidades energéticas activas en España, lo que representa un aumento del 44% respecto al año anterior. Según el informe, 200 nuevas comunidades fueron registradas solo en 2024.
Durante la sesión de la tarde, organizada en colaboración con la Oficina de Transformación Comunitaria (OTC) Gran Vega de Sevilla, se expusieron modelos de sostenibilidad económica y financiera. Participaron representantes de Smart Energy, FAECTA, Granada Barrio Alhambra, Comunidad Ciudadana Energía del Prat y VoltEdge, que analizaron las posibilidades de continuidad de los proyectos una vez concluya en diciembre de 2025 el programa de financiación pública a las OTC.
Estrategia andaluza de impulso a las comunidades
La celebración del congreso ha reforzado la posición de Andalucía como región comprometida con el desarrollo de comunidades energéticas. La Consejería de Industria, Energía y Minas ha diseñado una hoja de ruta compuesta por diez medidas orientadas a duplicar el número de iniciativas y alcanzar los 68 MW de potencia instalada de autoconsumo colectivo en 2026. Estas actuaciones se enmarcan en los objetivos establecidos por la Estrategia Energética de Andalucía 2030.
Entre las principales herramientas puestas en marcha se encuentran un catálogo de empresas especializadas en comunidades energéticas, programas formativos dirigidos a administraciones locales, convocatorias de incentivos específicos y un ciclo de jornadas informativas en todas las provincias andaluzas. Esta combinación de recursos busca ampliar el número de proyectos y reducir las barreras técnicas y administrativas que aún dificultan el despliegue de este modelo en el territorio.


























