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SEMINARIO CALIDAD LECHE / ‘GUÍA SOLOMAMITIS’

Redacción oviespana.com27/02/2020
SEMINARIO CALIDAD LECHE / ‘GUÍA SOLOMAMITIS’

CAP. I.- MAMITIS Y RCS EN OVINO Y CAPRINO: Definición del problema

Autores: Gema Moyano y Ana Dueñas.

Interviene en el FORO: GEMA MOYANO. COVAP

El grupo Solomamitis impulsado por BOEHRINGER INGELHEIM ha elaborado la ‘Guía para el abordaje de un alto RCS en ovino y caprino lechero’, que pretende ser una guía fácil para que los nuevos veterinarios que se incorporen al sector tengan una ayuda para afrontar el trabajo del día a día en el campo.

En primer lugar, se debe definir el programa, que son las mamitis y el Recuento de Células Somáticas en pequeños rumiantes.

La mamitis provoca una de las pérdidas más importantes en cualquier ganadería que se dedique a la producción de leche. Partiendo de esa base, todo lo que se logre minimizar de esas mamitis, porque evitarlas es prácticamente imposible, se acercará al objetivo de que las explotaciones sean más eficientes y, por lo tanto, más rentables.

Hay dos tipos de mamitis: clínica y subclínica. La mamitis clínica tiene unos síntomas de fácil detección. Provocan pérdidas económicas visibles por la eliminación de leche y por el coste de tratamiento. Se puede observar que un cuarterón es más pequeño que el otro, que hay síntomas clínicos, que hay inflamación de la ubre, fiebre… Como son de fácil detección, el ganadero elimina a los animales afectados. Sin embargo, en las mamitis subclínicas el animal está aparentemente sin problemas, pero los recuentos celulares son altos. Por lo tanto, este tipo de mamitis son más difíciles de detectar, pero causan mayores pérdidas y tienen más impacto económico, ya que pasan desapercibidas. Por lo tanto, esas mamitis subclínicas se pueden transformar en crónicas, por lo que los animales no podrán expresar nunca su potencial productivo.

Se debe tener en cuenta que hay una diferencia muy importante en los recuentos celulares entre las ganaderías de ovino y de caprino, ya que en esta especie son mucho más altas, y ambas se encuentran por encima de lo que ocurre con vacuno. Este hecho se explica por la naturaleza apocrina. En el proceso de secreción de leche, la cabra de forma natural hace que se rompa la pared celular y el citoplasma, lo que provoca un aumento del recuento de células somáticas. De forma natural, una cabra sana siempre tendrá alto el recuento.

CLASIFICACIÓN DE REBAÑOS

Como no hay nada legislado sobre este aspecto, se ha intentado hacer una clasificación de los rebaños para que se tenga una idea del nivel de cada rebaño. Así, esta clasificación se ha realizado en función de las células somáticas y de las mamitis clínicas.

En el caso de las mamitis clínicas, se han considerado en esta guía que las explotaciones buenas son las que tiene de un 1% a un 3% de mamitis clínicas y del 5% al 15% en subclínicas; los regulares tendrán entre 4% y 10% de mamitis clínicas y entre 15% y 30% de mamitis subclínicas; y los rebaños malos de 10% a 15% de mamitis clínicas y del 30% al 50% en subclínicas.

Por lo que respecta a las células somáticas, en ovino una explotación se considera buena cuando se tiene menos de 750.000 células. Por otra parte, entre 750.000 y 1.000.000 son regulares, mientras que por encima de esa cifra son malos. En caprino se considera buena una explotación por debajo del millón y regular entre el millón y millón y medio de células.

Se debe trabajar en las explotaciones que están consideradas como malas por el gran impacto económico que tiene la mastitis. Si se tiene en cuenta que la leche es entre el 76% y el 80% de los ingresos en una ganadería de leche, es un aspecto muy importante. Por esa razón, hay tantas diferencias entre unas ganaderías y otras. Unos son eficientes y pueden seguir, mientras que otros tienen que cerrar. Con este problema de la mamitis se reduce la producción de leche, ya que se tiene que eliminar producción, se deben reponer animales, se deben afrontar los gastos de tratamientos y también hay una penalización de la industria y no se accede a bonificaciones, sobre todo en el caso de la leche líquida.

CASO PRÁCTICO

Una ganadería del Valle de los Pedroches (Córdoba), integrada en la cooperativa Covap, no había trabajado hasta el momento en calidad de leche. La ganadería es de raza Lacaune, de 1.200 cabezas, de las que 800 son ovejas reproductoras.

El único análisis microbiológico que se había realizado en leche de tanque se hizo en el año 2017, con estafilococos coagulasa negativos y enterococos. En el año 2018, el ganadero comienza a trabajar con el grupo de calidad de la cooperativa y se hace un chequeo individual de los animales. Los antígenos más significativos que se encontraron fueron staphylococcus aureus y coli.

Tras esta situación inicial, se comienzan a realizar revisiones de la máquina de ordeño, con dos revisiones estáticas y una revisión dinámica en función de las circunstancias. Se cambian pezoneras cada 5.000 ordeños y se hacen unas correcciones básicas en la rutina de ordeño: evitar sobreordeño, evitar entradas de aire, hacer ‘predipping’… También se comienza a aplicar la lactancia artificial, por lo que se tienen en cuenta los datos de la leche que pueden beber los corderos.

Se toman datos de células somáticas del tanque de los años 2017 y 2018. Realizando un análisis de los datos, se comprueba que cuando se empiezan a tomar medidas, baja notablemente el recuento de células somáticas. También se realizan unas medidas geométricas de todas las muestras que se tomaron, para analizar la evolución entre 2017 y 2018. Con las penalizaciones y bonificaciones que el socio realizaba a través de la cooperativa, en el año 2017 no cobra bonificación en ningún mes al tener que estar por debajo de 750.000 células somáticas, pero en 2018 lo consigue durante diez meses. Respecto a las penalizaciones, en 2017 las sufrió durante cinco meses porque estuvo por encima del millón de células, mientras que en 2018 no sufrió ninguna.

Por lo tanto, se había bajado en un 24,62% las células somáticas, se había mejorado la rentabilidad 6,12 euros por oveja presente y se había aumentado en un 25% la producción de leche.

CAP. II. FACTORES PREDISPONENTES DE LA MASTITIS EN OVINO Y CAPRINO’

Autores: Vicente Jimeno y Jesús Pérez Paniagua.

Interviene en el FORO: VICENTE JIMENO. Profesor titular de Producción Animal de la Universidad Politécnica de Madrid

En este capítulo se trata de presentar aquellos factores que contribuyen a intensificar la mamitis. Los factores predisponentes son todos aquellos que tienen lugar en la granja de ovino y caprino de leche, que pueden contribuir al crecimiento y a la diseminación de los microorganismos que atacan la glándula mamaria.

Principalmente, en la guía se han presentado los aspectos relacionados con la alimentación y los alojamientos ganaderos.

ALIMENTACIÓN

Tiene mucha importancia la fase del periparto, es decir, 40 días antes del parto y 40 días después, sobre todo porque esta fase del ciclo productivo está muy relacionada con el balance energético negativo de los animales. En la guía también hay información con la salud del rumen.

Es muy importante intensificar la actividad de masticación, digestión y rumia. Por esa razón, se deben utilizar raciones que incorporen forrajes de alta calidad durante el periparto. Además, debe preocupar el control de determinadas patologías metabólicas relacionadas con esta fase del ciclo productivo, como son la acidosis ruminal subclínica y la hipocalcemia posparto. Se incorporan recomendaciones sobre nutrientes para diseñar dietas y raciones durante el periparto.

En definitiva, se trata de un programa de alimentación dirigido a mantener el mejor estatus sanitario del animal, ayudar a controlar el balance energético negativo y potenciar la respuesta inmunitaria.

● Periodo seco

El periodo seco persigue conseguir una buena involución de la glándula mamaria para iniciar con éxito la siguiente lactación. La evolución de la condición corporal de los animales debe ser buena para hacer un correcto control del balance energético negativo.

Lo más importante es conseguir durante el periparto un nivel de ingestión lo más alto posible. Lo adecuado sería conseguir un nivel de ingestión sería acercarse al 2,3% del peso vivo animal, expresado en kilogramos de materia seca al día. Para lograrlo, se deben utilizar forrajes de mucha calidad. Si el nivel de ingestión está por debajo de ese nivel, se provoca un balance energético negativo de preparto que complicará el estatus sanitario del animal.

● Inicio de lactación

En el inicio de la lactación también se debe prestar atención al manejo del balance energético, para evitar patologías y potenciar el estatus inmunitaria. En periparto el nivel de ingestión debe estar cerca del 3,2% del peso vivo, pero en los 40 días después del parto se produce una gran evolución en el nivel de ingestión. En el parto se está alrededor del 2%, mientras que a los 40 días se está próximo al 5%. Este hecho requiere haber hecho muy bien los 40 días anteriores al parto. Si no, es realmente difícil hacer esa evolución del 2% al 5%, por lo que se puede entrar en un balance energético patológico, con posibles enfermedades metabólicas.

Se deben manejar raciones con un nivel de densidad energética bastante alto y, sobre todo, hay que prestar atención a la eficiencia de la proteína metabolizable porque está comprobado que un exceso de proteína bruta en la dieta contribuye a potenciar los episodios de mamitis y edema mamario.

ALOJAMIENTOS GANADEROS

Se han analizado los alojamientos, que en realidad es lo mismo que hablar de bienestar animal. El objetivo debe ser mejorar el estatus de los animales, minimizando el estrés, con recomendaciones de densidad de animales, volúmenes de aire, temperaturas…

Las camas son unos de los factores que tienen una alta repercusión en mamitis. También se deberá prestar atención a comederos y bebederos, y en general, a un control adecuado y permanente de todos los equipos automáticos que se tienen en la explotación.

CAP. III. AGENTES ETIOLÓGICOS PRODUCTORES DE MASTITIS EN OVINO Y CAPRINO

Autores: Fernando Martínez, Jesús Ángel Tamayo y Antón Esnal

Interviene en el FORO: FERNANDO MARTÍNEZ. Responsable de Calidad de Leche en Queserías Entrepinares

TOMA DE MUESTRAS

Para elaborar la guía, se han descrito los pasos de unas buenas prácticas en la recogida de muestras para el control de mamitis, para que haya un número suficiente de muestras a la hora de tomar decisiones de asesoramiento en calidad de leche… y también para aprovechar los envíos a los laboratorios. Se deben tener un número mínimo entre nueve y diez muestras, ya que menos puede provocar dudas diagnósticas. Se debe buscar a los animales claramente positivos en el CMT y buscar los más jóvenes que dan una idea de nuevas infecciones en el rebaño.

Todo ello apoyándose en el test de California y evitando coger muestras de animales tratados, porque son claramente reaccionantes en el CMT, pero no hay crecimiento bacteriano en el laboratorio. Se debe cuidar la higiene en la toma de muestras. Con un spray con alcohol y un desinfectante, dejándolo evaporar, no llegan muestras contaminadas al laboratorio, que hacen perder información.

Si se va a tardar más de 48 horas en enviar muestras al laboratorio, se deben congelar. Si no es así, deben estar refrigeradas y acompañadas de su correspondiente informe.

PATÓGENOS Y PREVALENCIA

Los datos de Analítica Veterinaria de los últimos 20 años evidencian que un pequeño porcentaje de las muestras que llegan contaminadas. También hay un porcentaje que no tiene crecimiento microbiológico. Por lo tanto, puede ocurrir que no se haya hecho una buena selección de los animales a muestrear.

En la guía se dan algunas recomendaciones de frecuencias de envío de muestras de mamitis clínicas y de chequeos de leche de tanque. Cuanta más información, se pueden tomar mejor las decisiones. Sin embargo, debe estar equilibrado con las posibilidades económicas de la granja.

En la guía se muestra el orden de prevalencia, tanto en ovino como en caprino, de los patógenos que se han aislado en estos últimos 20 años. Se recoge el Índice de Patogenicidad Clínica (IPC). Tiene mucho interés porque, cuando se tienen valores por encima de 1, es una enfermedad que da muchos síntomas clínicos. Si está por debajo, da más problemas subclínicos. Así, por ejemplo, hay agentes ambientales que tiene un alto índice de patogenicidad que no tienen cura, como mohos o hongos, y hay otros agentes que son los más habituales en ambas especies, como es el caso de los estafilococos coagulasa negativos, que tienen un menor índice, por lo que evidencian una mayor cantidad de problemas en el animal de tipo subclínico.

● Patógenos contagiosos

Los patógenos contagiosos son los que requieren de organismos en su transmisión y que habitualmente aumentan los recuentos. Por orden de importancia en los aislamientos, están en primer lugar los estafilococos coagulasa negativos, que siempre están en las muestras de leche de tanque y son responsables de mamitis subclínicas. Habitualmente habitan en la piel de los animales y producen lesiones crónicas.

El ‘Staphylococcus aureus’ es otro de los patógenos que producen mamitis clínicas. Pueden llegar a producir gangrena en las ubres. La dificultad de este patógeno es que hay cepas que producen un biofilm contra el que es difícil luchar desde el punto de vista vacunal. Hay vacunas que en el mercado que hacen anticuerpos contra antígenos de membrana, otras hacen anticuerpos contra biofilm… La secreción del ‘aureus’ en tanque también tiene importancia en la industria quesera a la hora de fabricar queso crudo, por la posible contaminación de toxinas. Este hecho se recoge en la normativa de criterios microbiológicos y se debe controlar.

También tienen importancia las micoplasmas, que producen la agalaxia contagiosa. En el caso del ovino, la especie que está implicada en la mayoría de los casos es ‘Mycoplasma agalactiae’, mientras que en caprino también están implicados el ‘Mycoides’ y el ‘Capricolum’. La peculiaridad de la agalaxia es que es una bacteria que no tiene pared celular, por lo que todos los tratamientos que están basados en betalactámicos no funcionarán, sino que se tienen que recurrir a alternativas, como macrólidos.

El ‘Streptoccus agalactiae’ es otro patógeno contagioso que produce clínica severa. En los últimos años, gracias al ordeño mecánico, los casos son testimoniales. Es una bacteria que produce clínica grave, pero se puede tratar bien.

● Patógenos ambientales

Los patógenos ambientales que causan mamitis producen alrededor del 20% de las mamitis en pequeños rumiantes, debido a la propia anatomía del pezón. El esfínter del pezón se cierra unos 20 minutos después del ordeño, aunque se puede ayudar con las desinfecciones mediante el ‘postdipping’.

Respecto a los hongos y levaduras, es complicado que estos agentes entren en el canal del pezón, pero en ocasiones se tienen problemas porque su índice de patogenicidad clínica es alto, por encima de 4, por lo que en muchas ocasiones están implicados en brotes de mamitis al parto, normalmente por malas prácticas en la aplicación de cánulas intramamarias.

También tienen importancia las enterobacterias, que afectan a la industria agroalimentaria. Proceden de heces, abonos, estiércoles… Son un indicador de calidad de cama y de higiene en el ordeño.

Por último, están las pseudomonas, que habitualmente tienen contagios vías contaminadas, malos lavados en conducciones de ordeño y temperaturas de lavado escasas.

CAP. IV.- INFLUENCIA DEL EQUIPO DE ORDEÑO Y SU ENTORNO EN LOS RCS

Autores: Mª Teresa Juárez, Idoia Pernía y Francisco del Rosal

Interviene en el FORO: FRANCISCO DEL ROSAL. Nutevet

La presentación de buena parte de la información de este capítulo de la guía está expuesta en tablas, recogiendo los aspectos esenciales y que pueda facilitar una correcta aplicación en el campo.

La premisa es que la máquina de ordeño influye claramente en el recuento de células somáticas.

Se ha analizado el entorno del ordeño, es decir, la sala de espera y la sala de ordeño, por lo que respecta al diseño. Aunque la máquina de ordeño tiene muchos componentes, esos componentes deben estar en armonía entre sí. Si se tiene una máquina mal diseñada, aunque sus parámetros sean correctos, se pueden tener posteriormente problemas de mamitis.

El tamaño de la máquina de ordeño debe estar en correlación con el número de animales que se tienen que ordeñar. Si se cuenta con máquinas de ordeño con poca capacidad para explotaciones muy grandes, el ordeño se alarga, el personal se cansa y deja de prestar atención a las correctas pautas de ordeño.

Otro punto importante son los parámetros de la máquina de ordeño. Esta guía aporta unos datos en los que pretende que cualquier veterinario pueda entender cualquier informe sobre máquinas de ordeño, interpretando los datos y asesorando al ganadero.

Otro capítulo importante dentro de la máquina de ordeño son el mantenimiento y las revisiones. Hay dos partes bien importantes que deben estar diferenciadas. Por un lado, debe estar el servicio técnico de la casa comercial que monta la máquina, con unas revisiones que deben ser por lo menos anuales. Por otro lado, hay otro tipo de acciones que por su periodicidad debe hacerse por el ganadero, ya que hay labores diarias, semanales, mensuales… Se describen en la guía todas las revisiones, de forma orientativa, que se pueden hacer en cada punto de la máquina de ordeño y con qué frecuencia.

También se debe prestar atención a la limpieza y desinfección de la máquina de ordeño. En este aspecto, los parámetros más importantes que influyen son los siguientes: diseño de la máquina, temperatura del agua, concentración del detergente, tiempo de lavado y efecto mecánico. Todos estos elementos actúan de forma conjunta y deben estar compensados. Por ejemplo, si se pierde temperatura, se necesitará más efecto mecánico, porque alargando el tiempo se perderá todavía más temperatura, ya que cada vuelta que el agua dé por el circuito va perdiendo temperatura. En la guía hay unas tablas con los valores que son los ideales. Se pueden adaptar en el caso de cada explotación. Además, los recuentos bacteriológicos son los que indicarán si se está haciendo de una forma correcta o no. La higiene es fundamental, por ejemplo, con los restos de leche en los colectores o los filtros sucios. En este último caso, influye en la pulsación, que puede afectar al ordeño y dar problemas de mamitis, subiendo los recuentos de células somáticas.

El último punto que se ha tocado en este capítulo de la guía es la rutina de ordeño, con los principales puntos que deben hacerse durante el ordeño. Se trata de dar unas pautas para que se puedan adaptar a cada una de las explotaciones, con el objetivo de reducir las células somáticas.

CAP. V.- SANIDAD DE LA UBRE

Autores: Juan Pedro Pardo y Francisco Martínez

Interviene en el FORO: JUAN PEDRO PARDO. Responsable del Servicio de Gestión de Calidad en La Pastora de Taberno

Una ubre sana es la que no tiene excreción de gérmenes patógenos, que no tiene síntomas clínicos ni lesiones, ni tampoco alteraciones en la leche. Por su parte, la sanidad del rebaño es el conjunto de sanidad de las ubres que ordeñan los ganaderos. El recuento de células somáticas en tanque de leche se constituye en el mejor parámetro para medir en primera instancia esa presencia de mamitis, aunque después se pueden hacer otros análisis como la clínica, palpación de ubres, test de California… También se debe valorar epidemiológicamente la facilidad de contagio de los diferentes microorganismos en el capítulo de etiología. A partir de ese momento, se establecería un programa de control.

PROGRAMA DE CONTROL

Un protocolo de actuación frente a un elevado recuento de células somáticas se inicia con una anamnesis, con una conversación entre veterinario y ganadero para conocer los antecedentes. Posteriormente, se deben identificar los animales responsables de esa elevación del recuento de células somáticas, con el objeto de segregar a esos animales… o incluso eliminarles de la explotación. A continuación, se procede a la toma de muestras y, por último, se deben controlar todos los factores predisponentes.

En la guía también se desarrolla una auditoría de calidad de leche, estableciendo todas las fases que se deberían controlar, por lo que se obtienen los aspectos que se pueden mejorar. Es un aspecto que se debe trabajar en las ganaderías para mejorar los recuentos de células somáticas.

Un aspecto importante es la vacunación. Se puede vacunar con vacunas comerciales contra estafilococos coagulasa negativos, ‘S. aureus’, micoplasmas y también se pueden desarrollar autovacunas ante otros gérmenes que se pueden aislar en la explotación y ser factible tener una autovacuna, como mecanismo de control del recuento de células somáticas debido a estas causas infecciosas.

También se puede actuar con la antibioterapia. En mamitis subclínicas con un elevado recuento de células somáticas, no se pueden emplear en la fase de ordeño, sino que se debe tratar a animales seleccionados y apartados, para no tener antibióticos en leche. Por esa razón, se debe trabajar fundamentalmente en la antibioterapia de secado. La elección del antibiótico debe realizar mediante la realización de antibiogramas y con la experiencia de los tratamientos que se han aplicado en la explotación. La vía de aplicación puede ser intramamaria o parenteral, con la circunstancia de que los ganaderos no siempre aplican correctamente las vías intramamarias, lo que puede provocar problemas de hongos o infecciones en el secado por una mala praxis. El parenteral es más sencillo, pero es menos directo en la ubre. Por su parte, el momento de aplicación es tras el último ordeño de ese animal.

RESPONSABILIDAD SOCIAL

Se debe trabajar por la seguridad alimentaria y es destacable la responsabilidad social que tienen ganaderos y veterinarios. En este aspecto, con la puesta en marcha de la receta veterinaria, se están poniendo en marcha muchos controles a los veterinarios y ganaderos. También son importantes las resistencias antimicrobianas, con el plan nacional y el futuro capítulo dedicado a ovino y caprino de leche, todo ello basado en la legislación comunitaria que se incorpora a la legislación de cada país. Por último, también es reseñable la gestión de registros, ya que se establecen controles en la firma del registro de visitas y el ganadero debe rellenar el libro de tratamientos, con los crotales o lotes de animales que se tratan. Este hecho está provocando un cierto conflicto, ya que de forma general no se están haciendo todos los requisitos al cien por cien, como los inspectores exigirán en algún momento. De hecho, ya hay sanciones a veterinarios y ganaderos por no cumplir la normativa.

En las explotaciones de ovino y caprino de leche se trabaja para fabricar alimentos de consumo humano. Por lo tanto, la responsabilidad es máxima. Ganaderos y veterinarios son los eslabones principales para tener un producto de calidad.