Nuevos rumbos soplan para la citricultura española

Francisco Seva, periodista agrario08/10/2013
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Se abre un año más una nueva campaña para los cítricos españoles, y todo el sector citrícola español está buscando encontrar un nuevo rumbo que le permita posicionarse como un sector competitivo dentro de la economía española. A pesar del contexto de crisis económica que estamos viviendo actualmente, las estructuras citrícolas, tanto a nivel de producción como de comercialización, están realizando grandes esfuerzos para conseguir optimizar su rentabilidad tanto en el mercado nacional como internacional. Para ello se hace necesaria la consolidación de nuevos mercados de exportación como es el mercado estadounidense y el mercado asiático.

Sin embargo, además de la creación de nuevos mercados para los cítricos murcianos, los profesionales de la citricultura española tienen una serie de retos como son la ordenación y concentración de la oferta, la promoción y comunicación, el marketing y la necesidad prioritaria de una auténtica vertebración del sector. La pregunta del millón es si el sector citrícola tiene una oferta regulada, y la respuesta contundente, es que no lo está. Si bien es cierto que hace falta más unidad y cohesión, hay que desterrar el factor de independencia que caracteriza a los productores, empresas y cooperativas que se mueven en este sector.

Pero el sector tiene que seguir madurando más, y darse cuenta de que solamente con la integración y unificación, se conseguirá disponer de una citricultura fuerte y sólida. Al mismo tiempo, se tendrá que profesionalizar mucho más la distribución citrícola apostando fundamentalmente por la creación de plataformas en destino que permitan reducir costes logísticos y generar valor añadido para los productores.

Marketing online: asignatura pendiente

El marketing online se ha convertido sin duda alguna en la gran asignatura pendiente de nuestra citricultura. Desgraciadamente, las empresas y cooperativas del sector tienen que madurar mucho más, y estar muy profesionalizadas en este capítulo, pues para vender y optimizar la venta hay que ofrecer una imagen impecable, y ésta hay que fortalecerla con una intensiva labor de marketing digital, que permita crear un modelo citrícola que triunfe en el mundo de internet.

Queda mucho por hacer en el mundo citrícola, el sector tiene que tener una mentalidad mucho más abierta, y sobre todo, hay que reducir la oferta citrícola española, concentrarla y agruparla, para que se tenga mayor capacidad de negociación con las grandes cadenas distribuidoras. El futuro del sector hortofrutícola en general, incluyendo los cítricos, pasa por la integración, así se ganará más competitividad y sobre todo en rentabilidad económica.