"El límite del software está en las decisiones que dependen del contexto estratégico del negocio"
Entrevista a Xavier Calzada, Solutions architect de Element Logic en España y Portugal
Periodista especializada en la producción de aceite de oliva y logística · Interempresas Media
11/05/2026
El software es un elemento integrador de distintas tecnologías, pero si no se integra bien en la operativa añade más caos. Una estructura clara y ordenada permite que la automatización suceda de manera fluida y adaptable en tiempo real. Entramos en detalle con Xavier Calzada, Solutions architect de Element Logic en España y Portugal.
¿Hasta qué punto la operativa de un almacén depende del software y qué ocurre cuando el sistema falla o pierde conectividad?
Una vez definido el diseño físico, es el software el que permite extraer rendimiento. Por eso insistimos en ver cómo funciona el sistema en condiciones reales, ya que una tecnología puede ser muy avanzada, pero sin el software adecuado no alcanza su potencial.
Una vez restablecida la comunicación, los sistemas se sincronizan de forma transparente para intercambiar la información pendiente. Además, si la operativa lo requiere, es posible generar nuevas órdenes y trabajar de forma independiente, asegurando la continuidad del servicio y la coherencia de los datos.
¿Qué decisiones dentro de la operativa siguen fuera del alcance del software y por qué?
Desde el inicio, el foco está en entender cómo trabaja cada cliente y diseñar soluciones flexibles. Se trata de definir procesos sólidos sin limitar la operativa, permitiendo a los responsables del almacén gestionar casos especiales sin depender de cambios urgentes en el sistema.
¿La integración de distintos sistemas mejora la eficiencia o introduce más complejidad y puntos de fallo en la operativa?
En nuestro caso, partimos de entender la operativa del cliente antes de definir la arquitectura. El objetivo es que todo responda a una misma lógica, no acumular integraciones. Es un enfoque basado en el software como eje que conecta las distintas tecnologías, buscando soluciones que, aunque complejas por dentro, sean sencillas de usar en el día a día.
¿Hasta qué punto la inversión continua en software (actualizaciones, cambios de sistema, nuevas capas tecnológicas) aporta valor real frente al coste operativo que genera?
En nuestro caso, el software es la base de cada solución, porque permite adaptarla a la operativa real y extraer su máximo rendimiento. Cada vez más, los clientes buscan entender y mejorar su operativa en tiempo real, y ahí el software es determinante.
Cuando está bien planteado, el software no solo mejora el rendimiento, sino que permite optimizar recursos, eliminar ineficiencias y tomar mejores decisiones. Ahí es donde marca la diferencia entre una automatización que funciona y otra que aporta valor real.

