Una empresa en Cumbres Mayores (Huelva) lanza al mercado el jamón de cordero con sello ‘halal’
E l veterinario tunecino Fayçal Mrad Dali ha establecido una empresa en Cumbres Mayores (Huelva) para elaborar jamón de cordero destinado a la comunidad musulmana de todo el mundo, con el correspondiente sello ‘halal’, según publica El Mundo.
Un secadero del pueblo custodia 70 prototipos de su revolucionario invento: el jamón de cordero . A simple vista, parecen unas paletillas ibéricas, aunque más pequeñas de lo habitual. Pero no: son jamones ovinos de unos tres kilos de peso , a la venta en su web por unos 100 euros la pieza.
Tras años de ensayos, Fayçal ya está listo para empezar a producir sus patas a pleno rendimiento. De hecho, ha llegado a un acuerdo de colaboración con una cooperativa de criadores de ovino de Loja (Granada). El tunecino ha concluido que los corderos ecológicos de la raza Lojeña, que se alimentan de pastos salvajes en las sierras del poniente granadino, son la materia prima ideal para su personalísimo jamón.
Fayçal arranca el proceso con corderos de unos 12 meses, sacrificados mediante el rito ‘halal’ . Luego, sepulta las patas traseras en sal durante cinco días y, ya limpias, las cura durante un semestre. La carne ovina tiene menos grasa infiltrada que la porcina, así que el secreto es procurar que los jamones no se sequen demasiado.
Tras tres años de experimentos, Fayçal está convencido de que ya ha dado con la receta ideal. Le respalda Juan Antonio Moreno , presidente de la cooperativa que le surte los corderos. “Es un producto de la misma calidad que el jamón de bellota , aunque con un sabor algo más intenso”, explica.
Lo único que le falta es un socio capitalista que le ayude a producir a gran escala. De momento, tiene fondos para curar un millar de jamones este año. Pero Fayçal no quiere limitarse al mercado islámico: también busca clientes entre sibaritas que ansíen sabores novedosos. “Ofrecemos un producto original, sin aditivos, con especias de la tierra”, dice Fayçal, que ya ha vendido a clientes de Francia, Bélgica o Irlanda, y negocia un pedido de 1.000 kilos de Arabia Saudí.





