Ganaderos salmantinos denuncian la muerte de ovejas debido a la vacuna contra la lengua azul
Los ganaderos de la provincia de Salamanca están preocupados por las muertes que atribuyen a la vacuna contra la lengua azul. En el caso del sector del ovino, muchos ganaderos han denunciado en los últimos dos años, desde que comenzara la vacunación, el alto índice de mortandad en los rebaños, ya que las ovejas se quedaban muy débiles, abortaban y en muchos casos se morían. El caso más significativo es el de Francisco Sánchez, ganadero salmantino de ovino en la localidad de Tenebrón, al se le han muerto 1.300 animales desde que comenzara la vacunación contra la lengua azul en junio de 2006. Baudilio Fernández-Mardomingo, director general de Producción Agropecuaria de la Junta de Castilla y León, ha manifestado en varias ocasiones que no existe relación entre la muerte de las ovejas y la vacuna contra la lengua azul, aunque habilitarán partidas económicas para los ganaderos afectados por el alto índice de mortandad. En la provincia de Salamanca se está organizando una reunión, que se celebraría esta misma semana, a la que asistirán todas las asociaciones de ovino y bovino salmantinas, con el fin de ponerse de acuerdo a la hora de tomar medidas.





