Los rendimientos medios de las ovejas Assaf han aumentado 190 litros (L150 días) durante las dos últimas décadas
La genómica y la inseminación son las herramientas clave para acelerar el proceso de mejora en el programa de selección de la Raza Assaf
La Raza Assaf es la principal productora de leche de oveja, con unos rendimientos medios que superan los 356 litros por lactación estandarizada a 150 días (L150) en la última campaña, resultado del trabajo realizado durante más de una década en el programa de mejora genética que gestiona ASSAF.ESPAÑA, en el que se controlan ya casi 90.000 lactaciones.
Los datos se han dado a conocer en el Curso de Formación que la asociación organizó en Valladolid a finales de octubre, en el que los responsables del programa, María Ángeles Jiménez y Juan José Jurado, presentaron los resultados de la última valoración genética (septiembre de 2015) y los nuevos proyectos de futuro, entre los que destacan la incorporación de la genómica como herramienta para acelerar los avances en la selección y la ampliación del uso de la inseminación artificial para probar más animales y para que las mejoras lleguen antes y de forma más amplia a todos los rebaños.
María Ángeles Jiménez destacó que la última valoración muestra que la mejora en las producciones medias del conjunto de las ovejas que entran en producción cada campaña es constante y progresiva, lo que demuestra que el esfuerzo de los ganaderos merece la pena y sigue dando sus frutos. Entre 2012 y 2014, por ejemplo, el incremento de esas producciones medias fue de un 7%, hasta superar los 360 litros (L150), lo que supone unos resultados excepcionales y sin comparación con los de ninguna otra raza ovina de producción lechera. Y si se toma como referencia el año 1998, por tener una perspectiva más amplia, la mejora media conseguida hasta 2014 es de unos 190 litros por lactación, lo que supone un incremento medio anual ininterrumpido de casi 9 litros.
Además, con el fin de que esos datos no se queden en la mera estadística y sirvan para orientar de forma más ajustada el trabajo de cada granja, en el estudio se realiza también un análisis desagregado de los distintos factores que contribuyen a esa mejora de rendimientos, valorando cómo evoluciona el potencial genético de los animales y valorando también el uso que se hace en cada caso de ese potencial que la raza ofrece, teniendo en cuenta tanto el manejo como los factores ambientales que rodean a la producción y que no son controlados por el ganadero.
En ese sentido, María Ángeles Jiménez destacó que la mejora media acumulada en el valor genético de las ovejas Assaf ha sido constante en las dos últimas décadas y se ha acelerado a partir del año 2005, siendo esa mejora la causa que explica la mayor parte de los avances conseguidos. Por el contrario, el efecto medio de los otros dos factores ha sido más neutro, lo que en el caso del manejo (alimentación, sanidad, instalaciones...) debe ser considerado como un aspecto positivo, según la genetista, porque supone que la mayor parte de los ganaderos mantienen un entorno productivo correcto en el que las ovejas son capaces de mostrar esa mejora genética acumulada. No obstante, detrás de esos datos medios, como demuestran los análisis individualizados de cada granja, hay ganaderos que con su manejo han contribuido a incrementar la producción, aprovechando al máximo la capacidad de sus ovejas, y otros que no optimizan ese potencial y podrían hacerlo revisando las condiciones de trabajo.
En el futuro, el programa de selección, además de mantener esta línea positiva en el incremento de las producciones por lactación, intensificará su trabajo en otros aspectos, como la mejora de la morfología mamaria o del recuento de células somáticas, la resistencia a mamitis, el incremento de la producción media diaria...
También se pretende incrementar el número de machos valorados y su fiabilidad, con el fin de acelerar el ritmo de la mejora, de aumentar el número de acoplamientos dirigidos, y de ampliar el uso de la inseminación artificial, para que los machos en prueba tengan un número de hijas suficiente y asegurar la conexión genética y la conexión temporal de los rebaños.
La oportunidad de acelerar la mejora a través de la inseminación artificial, aseguró María Ángeles Jiménez, queda patente si se compara la evolución del valor genético medio de los machos que se utilizan para inseminación desde Ovigen y de los que están en las granjas. Todos mejoran -aseguró-, pero el progreso de los que están en el centro de selección es mayor: Lo mejor de la raza está en Ovigen y su uso a través de la inseminación es un beneficio claro para todos.
Juan José Jurado, por su parte, anunció el comienzo de los primeros trabajos de genómica dentro del programa de mejora de la Raza Assaf, mostrándose confiado de que las primeras valoraciones de machos se tendrán antes del próximo verano. En concreto, se empezará por testar los machos que provienen de los apareamientos dirigidos.
La genómica en ovino es un instrumento que ofrece muchas posibilidades, aunque todavía es una herramienta con un coste elevado y se encuentra en una fase inicial, que tendrá que ir perfeccionándose para ajustarla a las características de cada raza. No obstante, se espera que en un periodo de dos o tres años permita acortar mucho los plazos para testar los animales y conocer los machos y las hembras que son mejorantes. Con ella -consideró Jurado- crece la fiabilidad de los valores genéticos, aumenta el número de animales que se pueden probar y se reducen los plazos para detectar aquellos que tienen más calidad.





