Investigadores argentinos desarrollan experiencia para convertir los sueros derivados de la industria quesera en alimento de los animales
Mientras los mercados de la leche de vaca sigue convulsos y los ganaderos preparan protestas por toda España reclamando subidas, y en algunos casos incluso garantía de recogida, la mayor parte de los sueros que derivan de la producción quesera siguen todavía eliminándose como residuo sin valorizar comercialmente de ninguna manera. Y ello llama la atención de muchos expertos, dado que este subproducto contiene el 50 % de los nutrientes de la leche original y posee un alto impacto contaminante.
Por ello, son muchas las experiencias que se están poniendo en marcha para asegurar la salida de esta materia prima al mercado. Una de ellas se ha planteado en el marco de Mercoláctea, en Argentina, donde técnicos del INTA y del INTI lo proponen como alternativa para alimentar al ganado.
Roxana Paez -técnica del Laboratorio de Calidad de Leche del INTA en Santa Fe- habló el permeado lactosuero como una “alternativa de gran utilidad para la alimentación animal” y analizó los beneficios de transformarlo en biomasa de levadura. El suero -aseguró- es la fracción de la leche que no forma una materia sólida, es decir que no precipita en el proceso de elaboración de quesos y que representa entre el 80 y 90% de su volumen total. Los miembros del equipo de ese Laboratorio plantean la aplicación de tecnologías de membrana (ultrafiltración y nanofiltración), que permitirán separar las proteínas del lactosuero, un producto quealgunas industrias comercializan, obteniendo un permeado que después, con el proyecto que promueve el INTI acabara convertido en biomasa de levadura, que es una materia prima más segura y que disminuye la contaminación ambiental y contiene entre un 48 y un 52% de proteínas, con una composición equilibrada de aminoácidos esenciales, además de ser rica en lisina y vitaminas del grupo B, ideal para ser utilizada como complemento en alimentación animal. Los investigadores se basaron en la bioconversión mediante aplicaciones biotecnológicas, realizando el cultivo aeróbico de microorganismos y utilizando levaduras del género de Kluyveromyces.





