La ‘Pascua del Sacrificio’ musulmana permite recuperar el mal inicio del año para el cordero
La ‘Pascua del Sacrificio’ musulmana, también conocida con su nombre árabe de ‘Aid-al Kebir’ ha ido ganando protagonismo en el sector de la carne de ovino en los últimos años, debido al aumento de personas de creencia musulmana en el territorio nacional y a la mayor internacionalización del sector español, que ha puesto precisamente en los países del norte de África su mayor foco a la hora de exportar corderos. Por esa razón, esta festividad mayor de los musulmanes se ha convertido en el hito en torno al que gira el mayor movimiento de animales del mercado, con la tradición de que cada familia musulmana sacrifique a un cordero.
Debido al carácter lunar del calendario por el que se rige, esta festividad se ha adelantado un par de semanas en el presente ejercicio. Si en 2015 se celebró el pasado 24 de septiembre en la mayoría de los territorios, en el presente año será el 11 de septiembre. Este dato tiene trascendencia para analizar el mercado actual de la carne de cordero, ya que si en el pasado ejercicio fue el mes de agosto el de mayor actividad para la venta de los productores españoles, en esta ocasión se ha trasladado a finales de julio, mes en el que se alcanzaron los precios más altos del mercado.
El año 2016 había arrancado con cinco meses malos para los ganaderos de ovino de carne, debido a que los problemas políticos en Libia habían lastrado las exportaciones de ganado al país norteafricano. “El mercado estaba totalmente saturado”, describe Juan Carlos Pozo, gerente de Oviso. Además, el escaso tirón de la demanda interna no permitía que los precios fueran altos. Por último, hay que tener en cuenta que el número de sacrificios en los mataderos españoles aumentó
sensiblemente en primavera respecto a 2015, por lo que era otro aspecto que jugaba para una reducción de las cotizaciones.
Los volúmenes de actividad generados en el sector y los precios alcanzados durante el pasado mes de julio, que se mantuvieron durante los primeros días de agosto, han permitido ‘maquillar’ el mal inicio de año, aunque Pozo señala que las cotizaciones no han logrado alcanzar las más altas que se registraron en 2015.
El mercado del lechazo ha tenido un camino diferente al del cordero, con precios en general más altos. Esta dicotomía se observa en el análisis de las cotizaciones de las diversas lonjas que cotizan en España, ya que las de Castilla y León apuntan a aumentos en el precio en 2016 respecto al pasado año, debido al ‘efecto tirón’ del lechazo, mientras que en otros territorios como Castilla-La Mancha o Extremadura, los precios son más bajos en el presente año.
Para anticiparse a lo que ocurrirá en los próximos meses, Pozo apunta a factores internacionales: “Uno de nuestros principales competidores, que es Reino Unido, tiene en la actualidad precios bajos, debido sobre todo a la bajada de la libra esterlina como consecuencia del ‘Brexit’, por lo que habrá que estar atento a estos aspectos en el futuro”.





