La Feria de Cedrillas (Teruel) pone el acento sobre las dificultades del sector ovino
La vertiente ganadera este año de la Feria de Cedrillas (Teruel) podía presumir de números con más de 600 animales en exhibición o subasta, en buena medida por la celebración de los concursos morfológicos de Rasa Aragonesa y Ojinegra. Y precisamente el ovino fue ayer uno de los sectores en los que se puso el acento durante la inauguración, por las especiales dificultades que atraviesa debido al envejecimiento de los pastores y la discriminación que mantiene la Política Agraria Comunitaria (PAC) con los jóvenes que quieren poner en marcha una explotación. La clave está, apuntaba el director general de Alimentación y Fomento Agroalimentario del Gobierno de Aragón, Enrique Navales, en mejorar la rentabilidad de estas explotaciones, aunque reconocen que es difícil, según publica Diario de Teruel.
“La PAC no ha tratado bien a la gente del ovino y ha llevado a mucha gente a abandonar” explicaba Novales durante la inauguración de la 123 edición de la Feria, “ahora tenemos que centrarnos en ayudar con las agroambientales a los que están”. Pero cada vez son menos y más mayores, según los datos que él mismo destacaba, ya que más de la mitad del censo de ovejas de Aragón está en manos de ganaderos de más de 55 años: “Las incorporaciones son mínimas”. Y aunque “con la nueva reforma se ha intentado reforzar el ovino”, la realidad es que los ganaderos que quieren comenzar la actividad reciben mucho menos apoyo económico por cada animal que los que ya tienen explotación, que son cada vez más mayores.
El delegado territorial del Gobierno de Aragón en Teruel, Antonio Arrufat, destacaba también las dificultades del sector: “Es muy difícil revertir esta situación” por la aplicación actual de la PAC. Recordaba que en su etapa como senador había planteado cambios pero desde el Gobierno central se había “favorecido a los productores más grandes”. Habrá que esperar ahora a la reforma intermedia de 2017 pero es un tiempo largo para un sector muy castigado, a pesar de ser “el que más aguanta la población” resaltaba Arrufat, porque las atenciones que necesitan las ovejas requieren que el ganadero viva siempre en el lugar en el que está el rebaño.





