Barcelona acoge unas jornadas sobre el lechazo de Castilla y León
Redacción oviespana.com03/07/2005
El presidente de la Asociación de Asadores de Lechazo de Castilla y León, Antonio Cristóbal Albarrán y el gerente de la misma, Miguel Ángel Martínez, presentaron en Barcelona los II Encuentros Gastronómicos del Lechazo Asado de Castilla y León que se celebrarán hasta el próximo 20 de marzo en todos los restaurantes de España que se han sumado a la iniciativa.
Antonio Cristóbal Albarrán ha afirmado que el motivo de la celebración de estas jornadas es promocionar un elemento de calidad como es el lechazo de IGP de Castilla y León y la tradición de asar en horno alimentado por leña y luchar “porque estamos concienciados de que la gastronomía es un pilar básico en el futuro del turismo de Castilla y León siendo a la vez básico para la vida de nuestra región”.
El lechazo es el nombre que se da a la cría de la oveja que todavía mama. El tipo de ganado apto para la producción de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lechazo de Castilla y León procede de las razas churra, castellana y ojalada y sólo se admiten los cruces entre estas tres clases.
Las condiciones para acogerse a esta IGP son que los corderos tengan un máximo de 35 días y que pesen vivos al sacrificio en el matadero entre 9 y 12 kilogramos. La alimentación de las crías debe ser únicamente con leche materna y en ningún caso, las madres podrán recibir promotores de crecimiento.
Antonio Cristóbal Albarrán ha afirmado que el motivo de la celebración de estas jornadas es promocionar un elemento de calidad como es el lechazo de IGP de Castilla y León y la tradición de asar en horno alimentado por leña y luchar “porque estamos concienciados de que la gastronomía es un pilar básico en el futuro del turismo de Castilla y León siendo a la vez básico para la vida de nuestra región”.
El lechazo es el nombre que se da a la cría de la oveja que todavía mama. El tipo de ganado apto para la producción de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lechazo de Castilla y León procede de las razas churra, castellana y ojalada y sólo se admiten los cruces entre estas tres clases.
Las condiciones para acogerse a esta IGP son que los corderos tengan un máximo de 35 días y que pesen vivos al sacrificio en el matadero entre 9 y 12 kilogramos. La alimentación de las crías debe ser únicamente con leche materna y en ningún caso, las madres podrán recibir promotores de crecimiento.





