Latxa y Manech avanzan hacia una evaluación genética común en el ovino lechero del Pirineo
La armonización de los programas de cría de las razas Latxa y Manech que prevé el proyecto ARDI2 permitirá comparar con mayor precisión la información genética de ambas poblaciones y avanzar en la selección de animales con características productivas de interés. Este ha sido uno de los principales resultados presentados por Neiker durante la jornada final del proyecto, celebrada el 14 de octubre en Santesteban (Navarra).
La iniciativa da continuidad al proyecto ARDI, finalizado en 2021, y busca consolidar la cooperación entre las organizaciones responsables de la mejora genética a ambos lados de los Pirineos. Para ello, se han establecido equivalencias entre los criterios utilizados en los programas de cría, incluidos los relacionados con la morfología de la ubre, y se ha avanzado en una evaluación genómica internacional para caracteres vinculados a la producción, la composición de la leche y la conformación mamaria.
El trabajo también ha explorado nuevos criterios de selección relacionados con la sostenibilidad. Entre ellos figuran las emisiones de metano y la tolerancia al calor, cuya posible incorporación a los futuros programas de mejora se está evaluando. Además, se han analizado muestras de leche mediante tecnología de infrarrojos para determinar con mayor detalle su composición, incluidas las caseínas y los ácidos grasos. Esta información puede ayudar a identificar animales cuya leche presente perfiles específicos de interés para la transformación quesera y otros aprovechamientos.
La digitalización constituye otra de las líneas destacadas. Para la raza Latxa se ha desarrollado LatxApp, una aplicación web que centraliza el historial individual de los animales y genera informes de gestión del rebaño. En la raza Manech, se ha trabajado en un sistema conectado a las salas de ordeño que incorpora automáticamente los datos de producción registrados mediante medidores electrónicos individuales.
ARDI2 también ha estudiado las prácticas agroecológicas de las explotaciones, en colaboración con el proyecto LIFE Green Sheep, y las dificultades que afrontan las ganaderías ecológicas para participar en los programas de mejora genética, especialmente por las limitaciones para utilizar determinadas técnicas reproductivas.





