Carbunco bacteridiano en Extremadura
Hurtado-Preciado, Miguel Ángel1 y Hurtado-González, Irene2
1 Director Técnico Veterinario de Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganaderas (ADSG) de Extremadura. Plaza de Triana, nº3, 10800-Coria (Cáceres). Email: hurtado728@yahoo.es
2 Estudiante de Veterinaria (Universidad de Extremadura). C/Roma, 1, 3ºP.10.005-Cáceres (Cáceres). Email: ihgonz5gmail@.com
18/04/2023Se describe un caso clínico producido por Bacillus anthracis (carbunco bacteridiano, ántrax) en la dehesa comunal de Acehúche (Cáceres), que afectó a ovejas y humanos. Dicho bacilo provocó la muerte a más de cien ovejas y la afección cutánea de al menos dos humanos, en la primavera-verano del año 2021. El brote de carbunco se controló rápidamente, una vez que se había diagnosticado correctamente, mediante la vacunación y tratamiento con antibióticos, tanto de las ovejas, como de los humanos.
En el principio el ganadero llamó a un veterinario de un pueblo cercano, el cual realizó la necropsia y mandó muestras a analizar a un laboratorio, según los análisis tenían neumonía por Pasteurella spp., tomaron la decisión de vacunar y revacunar a los 21 días con una vacuna comercial frente a Pasteurella multocida y Mannheimia haemolytica, pero las ovejas no dejaron en ningún momento de morirse, un goteo de una, dos o tres al día, con algún descanso de uno o dos días sin morirse ninguna. Viendo los resultados, los ganaderos decidieron coger llevar otra oveja muerta a un laboratorio de Cáceres, donde le realizaron la necropsia y les diagnosticaron: Enterotoxemia. Aconsejados por el diagnóstico vacunaron y revacunaron a los 21 días con una vacuna comercial policlostridial y decidieron cambiar las ovejas a otro lugar cercano, las ovejas estuvieron sin morirse durante unos 10 días, pensando que habían solucionado el problema, las volvieron a llevar al lugar inicial, a partir de este momento, comenzó otra vez el goteo de muertes, y si cabe con más continuidad.
Es entonces, cuando nos llaman. Es el día 18 de agosto del año 2021, miércoles por la tarde. Me cuentan los ganaderos (padre e hijo) que se le están muriendo las ovejas y no son capaces de dar con la causa que provoca estas bajas, nos dicen de lo que las tienen vacunadas. Se recogieron y mandaron vísceras a un laboratorio de confianza (Exopol).
Resultados
Debido a los antecedentes que teníamos al no haber servido de nada las vacunaciones de enterotoxemia y neumonía, comenzamos a sospechar de que estuviéramos ante un caso de carbunco bacteridiano. Las muestras se enviaron junto con el escrito de toma de muestras, donde avisamos a los empleados del laboratorio de la posibilidad de carbunco bacteridiano, al tratarse de una zoonosis peligrosa. Las vísceras llegaron el día 20 (viernes) al laboratorio. El lunes día 23 de agosto ya teníamos los resultados, tanto en pulmón, hígado, riñón y bazo se había aislado e identificado a la bacteria Bacillus spp. en cultivo masivo (más de 50 UFC). Según conversación con los técnicos del laboratorio, se nos confirma la compatibilidad de las colonias que crecieron con la forma típica de ‘cabeza de medusa’ con Bacillus anthracis.
Teniendo en cuenta los resultados laboratoriales, el día 24 se vacunaron las ovejas, a razón de 1 ml vía subcutánea, con la única vacuna que hay en el mercado de zoosanitarios: Antravax® de Laboratorios Syva. Este mismo día había una oveja muerta en el campo a la que fuimos a ver para observar los síntomas que tenía y el lugar donde se encontraba: tenía sangre sin coagular por ollares y por el recto, no presentaba rigor mortis en las extremidades anteriores, sí en las posteriores. No presentaba edema subcutáneo. En los casos de enterotoxemia, y si tuviéramos como agente causal a Clostridium chouvei, agente causal del carbunco sintomático los animales aparecen muertos con los síntomas típicos de edema subcutáneo crepitante generalizado y rigidez de las cuatro extremidades.
La presencia de sangre por los ollares en las ovejas muertas nos podía hacer pensar también en un proceso neumónico. Las neumonías son causadas por múltiples microrganismos, y los de la familia Pasteurellaceae, representan uno de los grupos bacterianos más identificados en procesos neumónicos en pequeños rumiantes, siendo Mannheimia (Pasteurella) haemolytica, Pasteurella multocida y Bibersteinia trehalosi (Pasteurella trehalosi o Mannheimia haemolytica biotipo T), las bacterias aisladas con mayor frecuencia de pulmones en rumiantes (Caicedo et al., 2016). Si estas bacterias actúan en combinación, y bajo un ambiente desfavorable, particularmente época de lluvias, se pueden generar cuadros clínicos graves caracterizados por disnea, tos, secreciones nasales, disminución del índice de conversión, disminución de la ganancia diaria, baja condición corporal y en algunos casos puede ocurrir muerte súbita (Besser et al., 2013).
La sangre por ollares también se puede observar en ovejas muertas por intoxicación por el consumo de plantas, como por ejemplo la Ferula communis (Méndez et al., 2013), no parecía la causa de la muerte de las ovejas, las cuales pastaban en un lugar donde sólo quedaban restos de avena y tierra. La oveja muerta que estuvimos observando se encontraba debajo de una encina, sobre un suelo seco donde solo había tierra y sin vegetación alguna.
Al día siguiente de la vacunación habían muerto 3 ovejas. Viendo que la vacuna en sus indicaciones técnicas decía que la respuesta inmunitaria completa se producirá a las 3 semanas, lo que supone que podrán seguir muriendo más ovejas durante este tiempo, así el día 26 de agosto (jueves) decidimos tratar con amoxicilina a la cual es sensible el Bacillus anthracis, a todas las ovejas, tratamiento que repetimos a las 48 horas, el sábado 28 de agosto, siguiendo las indicaciones reflejadas en el prospecto del antibiótico.
Desde el día 26 de agosto (jueves), justamente una semana había pasado desde que nos llamaron, no se volvió a morir ninguna oveja. Y habían muerto más de 100 ovejas desde que se inició el proceso.
Zoonosis
Y lo que nos llamó poderosamente la atención es que tanto el ganadero titular como su padre tenían unas lesiones cutáneas peculiares, redondas y botonosas en el brazo derecho, el hijo y en el dedo pulgar de la mano derecha, el padre. Estas lesiones parecían coincidir con las descritas en la bibliografía como una de las formas clínicas en las que puede manifestarse el ántrax en los humanos.
El curso de la infección depende del sitio por el cual Bacillus anthracis ingresa al organismo. Así existen las formas: cutánea, gastrointestinal y respiratoria. La forma clínica más frecuente es el ántrax cutáneo que ocurre en 95% de los casos, localizado habitualmente en zonas descubiertas (manos, cabeza y piernas). El período de incubación es de 1 a 12 días. En el lugar de la inoculación hay prurito inicialmente, luego aparece una lesión papular que se hace vesicular en 2 a 6 días, en forma de anillo, con un exudado claro muy rico en bacilos. Poco a poco en el centro de la lesión se observa una escara necrótica muy típica (ántrax, carbunco, pústula maligna, ‘picada’) rodeada de edema de 1 a 3 ctms con un halo violáceo; en general es indolora y no hay compromiso del estado general (Perret et al., 2001).
Posiblemente, los dos ganaderos se infectaron con Bacillus anthracis al manipular sin las medidas de seguridad necesarias los restos de las ovejas muertas, a través de pequeñas heridas que ya tenían o se hicieron durante la manipulación.
Pasado casi un año, el día 9 de mayo del año 2022, el mismo ganadero nos comunica que están empezando otra vez a morirse con los mismos síntomas. Se habían muerto tres corderas nuevas que aún no se habían vacunado y también apareció muerta en el mismo sitio del año anterior una oveja adulta con los mismos síntomas de las que fallecieron en el año 2021. Las ovejas se han vuelto a vacunar y las muertes han remitido.
Conclusiones
El caso clínico que les presentamos demuestra la importancia que siguen teniendo las zoonosis: ‘antiguas’ (ántrax) y ‘actuales’ (Covid-19) en la salud pública, y el papel del veterinario como vigilante capacitado para avisar de la presencia de estas enfermedades de origen animal que pueden afectar seriamente la salud de las personas.
Referencias bibliográficas
- Caicedo, J.A., Ávila, M.A., Cubides, J. 2016. Enfermedades respiratorias de vías aéreas bajas en ovinos, impacto regional, principales etiologías infecciosas y métodos de diagnóstico. Rev Zooc; 3(1):25-32.
- Besser, T.E., Frances-Cassirer, E., Highland, M.A., Wolff, P., Justice-Allen, A., Mansfield, K., David, M.A., Foreyt, W. 2013. Bighorn sheep pneumonia: sorting out the cause of a polymicrobial disease. Prev Vet Med; 108(2-3):85-93.
- Méndez A, Méndez-Angulo JL, Morales A, Dávila U, Sierra MA. 2013. Estudio clínico-patológico de intoxicación por Ferula communis en ovejas. Caso clínico. XXV Reunión de la Sociedad Española de Anatomía Patológica. (Toledo, España).
- Perret C, Maggi L, Pavletic C, Rodrigo F, Abarca K, Dabanch J, González C, Olivares R, Rodríguez J. 2001. Ántrax (carbón vegetal). Revista Chilena de Infectología, 18 (4), 291-299. https://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182001000400008.








