Estrategia de datos avanzada para el futuro ganadero
Se partía de un proceso que se fundamenta en la selección en pureza de los animales a partir de los resultados obtenidos en las valoraciones genéticas de los reproductores. Su objetivo principal era aumentar la rentabilidad económica de las explotaciones que emplean esta raza y así poder gestionar esa gran cantidad de datos de una forma efectiva.
De aquí ha surgido el ‘Libro Genealógico’, una plataforma que es capaz de ingerir y transformar datos de diferentes procesos de manera programada y automática. Esta información puede ser explotada y mostrada a través de informes y gráficas que facilitan la comprensión de los datos y la toma de decisiones.
Assafe es una asociación que cuenta con 115 ganaderías y más de 140.000 animales, pero la buena noticia es que esta aplicación es extrapolable a cualquier cooperativa que quiera hacer una gestión eficaz de sus ganaderías y a cualquier tipo de animal.
¿Cómo ayuda la tecnología en la gestión genealógica?
Desde el suceso con las ‘vacas locas’, hay un control sanitario muy estricto a nivel europeo. Por ello, se están empezando a poner sensores en las granjas para medir la temperatura, el nivel de amoniaco…
En cuanto a las razas, la normativa europea exige que todo esté regulado por una normativa que obliga a crear un árbol genealógico y contar con una aplicación que regule las identificaciones de los animales, las producciones lecheras, así como permitir supervisar y gestionar los registros de producción (leche, carne, lana…).
Cada animal tiene un bolo cerámico que lleva dentro; a este número se vincula toda la información de la vida del animal: la leche que da cada día, la calidad de la misma, los hijos que tiene, la producción lechera de esos hijos, los tratamientos a los que se les ha sometido, fecha de nacimiento, si se han movido a otra granja y cuándo, etc. Esto es algo especialmente útil para ofrecer la información más detallada al consumidor y para tener toda la información posible del ganado.
La gestión que se hacía era a nivel de datos: genética, inseminaciones, partos, altas, bajas de animales, etc. Millones de datos a los que no se les sacaba el partido que se podría. Aquí es donde entra en juego el poder de la tecnología.
La aplicación con la que contaba Assafe antes de acudir a Plain Concepts no permitía a los usuarios navegar entre distintas secciones después de subir un fichero a la plataforma y debían esperar a que fuese procesado. Este proceso era lento y tedioso, por lo que se necesitaba una aplicación que fuese capaz de hacerlo de forma instantánea. Por ello, hemos desarrollado una plataforma de datos federados que es capaz de ingerir y transformarlos de manera programada y automática.
¿Qué impacto está teniendo?
El nuevo portal ha ayuda en la modernización de la aplicación existente, además de reestructurar la base de datos gracias al trabajo de investigación, se han limpiado y ordenado los datos para, finalmente, sacarles el máximo partido, implementar nuevos y se puedan ir actualizando.
Pero no es lo único, pues los principales beneficios conseguidos son:
- Control de más de 150.000 especies.
- Ingesta de más de un millón de datos.
- Visualización de los datos resumidos en un único dashboard.
- Trazabilidad de las especies: genética, sanidad, inseminaciones, ADN, producción de leche, calidad de la misma, nacimientos, etc.
- Es escalable a cualquier necesidad.
- Menús simples, intuitivos y de fácil acceso.
- Se pueden crear informes personalizados gracias a la herramienta de diseñador a medida, el cual se va actualizando con los nuevos datos.
¿Y cuáles son los próximos pasos?
Esta solución no es solo aplicable a la gestión y monitorización de la genealogía ovina, sino que se podría aplicar en muchos otros casos de uso y animales. Por ejemplo, para el aprovisionamiento de alimentos. Nos podemos encontrar con varias opciones según el tipo de comida, su procedencia o el estado del animal. Con una solución así se puede tener todo automatizado, ahorrando tiempo, mejorando la logística y evitando errores de desabastecimiento o exceso de alimento si no se dispone de espacio suficiente.
También se podría aplicar al pastoreo de precisión, ya que el conteo de animales manual es lento y pesado. Por ello, se puede implementar un sistema que contabilice los animales que pasan por una puerta de forma rápida y fiable; además de enviar la información a los veterinarios oficiales comarcales para que controlen el censo.
Otra opción, si queremos dar un paso más allá, sería crear plataformas de pesaje y reconocimiento con datos biométricos. Esto permitiría detectar que los animales con más o menos peso son más eficientes porque comen menos, pero generan más leche y de la misma calidad. Este sería el camino hacia una gestión mucho más inteligente de una granja o asociaciones ganaderas.
Se podría aplicar a mejorar el proceso de selección para el apareamiento, saber cuánto come cada animal de forma específica, analizar la calidad y cantidad de la leche o datos más concretos como la grasa, proteína, la velocidad en la que la da, valores de sanidad de la ubre, automatización de procesos en fábrica, administración de facturas y pagos, gestión de flota de vehículos, etc.
Nos encontramos ante una gran lista de beneficios y casos de uso en los que tecnologías como el big data, la inteligencia artificial o el cloud computing pueden ser cruciales para marcar el futuro del sector ganadero y ayudar a afrontar los retos que se avecinan. Subirse cuanto antes a esta revolución digital puede suponer la clave para asegurar el éxito.







