Programa de apareamientos dirigidos en la raza Assaf
Enrique Pérez Campos1, Rubén Jiménez Rubia1, Mª Ángeles Jiménez Hernando2
1Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino de la raza Assaf (ASSAF.E)
2Dpto. de Mejora Genética Animal. Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CSIC)
03/03/2022La raza Assaf cuenta con un programa nacional de mejora genética desde el año 2005, promovido por la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino Raza Assaf (ASSAF.E, MARM, 2011). Uno de sus fundamentos entre otros aspectos, es la selección de reproductores de inseminación artificial. Esta selección se basa antes del año 2012, en la elección de los mejores machos dentro de las ganaderías que forman parte del núcleo de selección. Sin embargo, este sistema no tardó en evidenciar un importante punto flaco, la más que probable reducción de la variabilidad genética de los machos que formaban el plantel de reproductores por inseminación artificial. Esto es debido a que, aunque una forma de incrementar el valor genético medio de una población es seleccionar un conjunto limitado de machos y hembras y aparearlos entre sí, la práctica continuada de este tipo de cruzamiento puede provocar que los mejores animales acaben siendo siempre hijos de los mejores machos y las mejores ovejas. Al cabo de los años, acabarán cruzándose parientes próximos entre sí y se producirá, inevitablemente, un aumento de la consanguinidad de la población. Para prevenirlo es necesario tomar una serie de medidas, como evitar cruzamientos entre animales emparentados (incompatibles). Un apareamiento podría ser incompatible si el macho y la hembra comparten antepasados comunes (por ejemplo, algún padre o abuelo).
Una vuelta de tuerca
Con este fin y a partir del año 2012, se puso por primera vez en marcha un sistema de acoplamientos dirigidos coordinado y diseñado por los genetistas del INIA a través de un programa informático, con el doble objetivo de obtener futuros sementales con valor genético similar y evitar una consanguinidad excesiva al eliminar apareamientos entre animales emparentados. En rasgos generales el sistema se basa en seleccionar el número necesario de ovejas, elegidas entre las mejores hembras de la población, para obtener la cantidad de futuros reproductores que precisa el esquema de selección de la raza. Estas hembras se acoplan con los sementales de inseminación probados presentes en los centros de testaje. El objetivo sería la obtención de futuros sementales con alto valor genético, lo más homogéneos posible en cuanto a sus características zootécnicas y pertenecientes a distintas familias o líneas de machos. El fundamento del sistema se podría resumir en tres aspectos diferenciados e interconectados:
- Incrementar y homogeneizar progresivamente los valores genéticos (VG) de los animales presentes en los centros de selección.
- Ampliar la variabilidad genética de los animales y reducir con ello el riesgo de consanguinidad.
- Aumentar el número de familias de sementales para su uso en inseminación artificial.
Los cruzamientos se diseñan acoplando dentro de los grupos de hembras y machos seleccionados como los mejores de la población, los sementales con mayor VG con las ovejas de menor VG y viceversa, con el objeto de homogeneizar los valores predictivos de VG o Índice de Pedigrí (IP) de los animales resultantes de los mismos (Figura 1). Además, y con el objeto de mantener la consanguinidad bajo control, se evitan acoplamientos de animales de la misma línea (familia fundadora), así como apareamientos incompatibles (animales que compartan padre o abuelo).
Los resultados obtenidos después de casi diez años de aplicación del programa son innegablemente satisfactorios. El número de machos catalogados como de buena y excelente calidad genética supera el centenar. Qué duda cabe que estos resultados no sólo se deben al programa de acoplamientos dirigidos. La cada vez mayor y más profesional formación en genética de los ganaderos que componen el núcleo de selección de la Asociación, las mejoras de manejo en los centros de selección y testaje y en buena medida las ultimas y más innovadoras tecnologías relacionadas con la genómica han contribuido a ello. Sin embargo, no cabe ninguna duda de que la consecución de los objetivos de mantenimiento e incremento de la variabilidad y homogeneización de la calidad genética de los sementales, se debe en gran medida a la implantación de dicho programa. De este modo, el número de machos obtenidos de la ejecución del programa, se adapta a las necesidades de sementales calculadas en base al censo total de hembras reproductoras, el número de inseminaciones que se realizan y las condiciones impuestas en cuanto a la cantidad de inseminaciones que se consideran necesarias para el testaje de los nuevos sementales.
Pero no nos engañemos. La implantación de este modelo ha necesitado de un buen número de retoques a partir del original y es que el análisis de los resultados obtenidos en las primeras campañas, evidenciaron la existencia de problemas operativos al trasladar los apareamientos teóricos a las explotaciones, planteando la necesidad de ir modificando la metodología empleada y la introducción de medidas correctoras. Y es que en no pocas ocasiones lo mejor suele ir reñido con lo bueno. Pasaremos a continuación a citar algunos de los aspectos más importantes que a día de hoy constituyen las bases del programa.
Diseño y ejecución
El punto de partida es el diseño anual de los apareamientos a partir de las valoraciones genéticas calculadas mediante la metodología BLUP. Los principales parámetros genéticos que a día de hoy se emplean para la elección de los animales a acoplar son: el ICO de producción (ICOp) o índice de mérito genético combinado de producción láctea (combina la valoración genética de producción de leche normalizada a 150 días, grasa y proteína) y el ICO de morfología mamaria (ICOmM) o índice de mérito genético combinado de morfología de la ubre (combina la valoración genética de inserción, profundidad, verticalidad y tamaño del pezón y conformación general de la ubre). Para la selección de los machos padres de los futuros sementales se parte del listado de machos disponibles y probados en los centros de inseminación artificial. Cuentan con genealogía conocida y certificada por ADN y representan a distintas familias. Para la elección de las ovejas, madres de los futuros sementales, se parte de hembras entre las mejores de la población, con fiabilidades altas y pertenecientes a rebaños genéticamente conectados. La programación y diseño de los apareamientos dirigidos por parte de los genetistas, ha tenido en cuenta las incompatibilidades de los cruzamientos y así se evita acoplar animales que proceden de la misma familia o compartan ancestros comunes. En segundo lugar se han apareado los sementales con mayores índices genéticos con las ovejas de menores índices genéticos y viceversa. La práctica continuada de este tipo de cruzamientos, tiene como objetivo la obtención de familias de sementales que irán alcanzando progresivamente índices genéticos similares y mayores. El programa informático genera ‘salidas’ en las que se recogen los acoplamientos ordenados por semental, por rebaño o por familia de los machos. La relación de hembras seleccionadas llega a los ganaderos, con el objeto de preparar a las candidatas para recibir el semen de los machos predeterminados para el acoplamiento propuesto. Una vez nacidos los corderos, se seleccionan siguiendo una serie de condiciones: genealogía conocida y certificada por ADN; IP o valores genómicos elevados; si es posible de cada familia se escoge el mismo número de candidatos; criterios sanitarios y de scrapie adecuados (según la normativa sanitaria oficial y los requerimientos del esquema de selección) y criterios morfológicos (según lo establecido en la reglamentación específica del Libro Genealógico de la raza).
Se ha procedido a la monitorización en cada una de las campañas anuales, durante el periodo comprendido entre los años 2012 y 2021, del grado de ejecución del programa, valorando y cuantificando así mismo las causas que han afectado a su nivel de cumplimiento (Tabla 1). En el análisis de estos datos también se han tenido en cuenta las medidas de corrección adoptadas y que han influido en los parámetros obtenidos en campañas posteriores, así como el número de corderos finalmente obtenidos y que han podido incorporarse a los centros de selección y testaje.
El análisis de los resultados de la ejecución del plan a lo largo de las primeras campañas, pusieron de manifiesto desde el principio algunos elementos que incidían negativamente en su eficiencia. Estas situaciones relacionadas tanto con la programación, como con la ejecución del plan, se han ido corrigiendo implementando medidas de mejora de una campaña a otra. Entre estos factores los más importantes se han relacionado con el propio manejo diario de los sementales en los centros de inseminación para la obtención de dosis refrigeradas (machos que no saltan, semen de baja calidad en un salto determinado, escaso número de dosis útiles…). Esta circunstancia se ha corregido principalmente reduciendo el número de machos para las cubriciones programadas por explotación y día y mediante el empleo de machos sustitutos y de reserva para los acoplamientos originales. Así mismo, ha sido necesario homogeneizar formatos de trabajo y una mayor colaboración del ganadero a la hora de programar las inseminaciones. En este sentido y con el objetivo de evitar perder acoplamientos, optimizar al máximo el rendimiento de los machos y tratar de aprovechar el mayor número de hembras en el máximo de ganaderías posible, se han planteado una serie de recomendaciones a la hora de organizar las inseminaciones, como la programación con una adecuada anticipación y una correcta confección de los lotes de inseminación. También se ha establecido un máximo de ovejas seleccionables por explotación, lo que ha supuesto el aumento del número de ganaderías participantes, con el efecto positivo de ampliar el acervo genético disponible.
La introducción del empleo de semen congelado por vía laparoscópica ha sido una herramienta muy útil para mejorar los resultados del programa. La técnica de inseminación intrauterina aumenta considerablemente los porcentajes de fecundidad y fertilidad, a la vez que permite ampliar la genética utilizada a partir del empleo de semen congelado procedente de animales no solo vivos y presentes en los centros de testaje. Además, se favorece el funcionamiento y rendimiento de los sementales de los centros de inseminación, al no depender de la respuesta diaria de los animales. También se optimiza el resultado de los acoplamientos al reducir la dependencia de machos sustitutos, ni ser preciso limitar el número de machos por inseminación. El mayor porcentaje de fertilidad de la técnica intrauterina respecto a la cervical, reduce el número de inseminaciones necesarias para el cumplimiento de los objetivos del programa.
En cuanto al genotipo de resistencia a scrapie, el objetivo ha sido reducir la pérdida de candidatos por no presentar al menos un alelo ARR, requisito legal de obligado cumplimiento para la incorporación de machos a los centros de testaje. De este modo se ha dispuesto que al menos uno de los progenitores en el apareamiento dirigido sea homocigótico ARR. Se han diseñado así dos grupos de apareamientos complementarios, uno en el que el padre es siempre homocigótico ARR y otro en el que lo es la madre. Además, con ello se ha conseguido aumentar el número de sementales homocigóticos ARR en la plantilla de los Centros de Selección.
Otra de las preguntas a responder en el diseño del programa de inseminaciones dirigidas es el número idóneo de hembras para acoplar. Cuanto menor sea la necesidad de acoplamientos para satisfacer nuestros objetivos, mejores serán los resultados finales, ya que se eleva el umbral genético mínimo de las madres seleccionadas. La respuesta a esta pregunta depende de las necesidades de machos para el testaje y del porcentaje de ejecución de los acoplamientos programados, aparte de otras variables relativamente fuera de control como la fertilidad, fecundidad, ratio machos-hembras, mortalidad perinatal, etc.
Se puede calcular el número de sementales de inseminación artificial necesarios para el programa de mejora, teniendo en cuenta que, con un censo de alrededor de 80.000 hembras reproductoras en control lechero en la Asociación, de las cuales se inseminan al menos el 25%, esto supone un total de unas 20.000 inseminaciones anuales. De estas, el socio de ASSAF.E tiene derecho a un porcentaje de machos mejorantes ÉLITE del 10%. Esto nos deja un número de 18.000 inseminaciones restantes de machos en prueba. El número de inseminaciones precisas para el testaje de cada macho, va a determinar el número de animales necesario para satisfacer la demanda de inseminaciones estimada. Así, si para obtener una primera valoración establecemos un número de 200-250 inseminaciones por macho, estaríamos hablando de una necesidad cercana a los 80 sementales. Si aumentamos dicho número a 350, con el objeto de obtener una primera valoración con mayor fiabilidad, eso nos plantearía la necesidad de contar, para el progreso del esquema de selección, con 52 nuevos donantes cada año. Entra dentro de las previsiones, complementar el plantel de machos resultantes de inseminación dirigida con un pequeño porcentaje de animales procedentes de ganaderías, hijos de padres de alto valor genético sin parientes en el centro, con objeto de incorporar esa genética al programa de mejora. Por tanto y con el fin de tomar un número intermedio entre las necesidades estimadas anteriormente, que nos sirva de referencia para el cálculo de los acoplamientos necesarios a programar, contaremos con 75 machos procedentes de monta dirigida, una vez superado el periodo de cuarentena de 4 meses en el lazareto establecido por la normativa sanitaria vigente en Castilla y León.
El grado de ejecución del programa es otro elemento de fundamental importancia a considerar para la estimación de los acoplamientos a programar. Cuanto mayor sea el porcentaje de inseminaciones finalmente realizadas sobre las programadas, menor será el número de cruzamientos necesario para satisfacer nuestros objetivos y viceversa. Se plantean aquí cuatro supuestos, en función de los datos obtenidos del análisis de las inseminaciones perdidas en las campañas iniciales 2013, 2014 y 2015 (Tabla 2):
- Supuesto A. Que se basa en la media de los datos de las tres campañas.
- Supuesto B. Que introduce mejoras mínimas, reduciendo la perdida de inseminaciones por planificación y ejecución por parte de los técnicos responsables del programa.
- Supuesto C. Con una mejora en cuanto a la comunicación y protocolos de trabajo, del manejo de los animales en los centros de selección y corrección de algunos de los factores considerados como imprevistos.
- Supuesto D. Con una mejora optimista reduciendo las pérdidas en las ganaderías debidas al manejo, que son las más relevantes.
Conclusiones
Referencias bibliográficas
- Jiménez M.A. y Jurado, J.J. (2013). Diseño de apareamientos dirigidos en la raza assaf. SEOC 2013.
- Jiménez Rubia, R. (2021). Diseño de apareamientos dirigidos en la raza assaf. Posibilidad real de implantación como eje del sistema de incorporación de sementales a los centros de selección y testaje. SEOC 2021







