Agalaxia contagiosa: las primeras calificaciones oficiales ya son una realidad
Ángel Gómez-Martín1; Olga Mínguez2; Anna Grau2; Mª Rosario Esquivel2, Mª Isabel Serrano2, Edgar García3, Xóchitl Hernández3, Christian De la Fe3*
1 Grupo de Investigación Agentes Microbiológicos Asociados a la Reproducción Animal (ProVaginBIO). Departamento de Sanidad Animal y Salud Pública, Facultad de Veterinaria, Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, CEU Universities.
2 Servicio de Sanidad Animal de la Dirección General de Producción Agropecuaria de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León.
3 Grupo de Investigación Sanidad de Rumiantes. Departamento de Sanidad Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad de Murcia, Campus Regional de Excelencia Internacional ‘Campus Mare Nostrum’.
*e-mail: cdelafe@um.es
12/03/2021Con fecha 7 de febrero de 2017, la Consejería de Agricultura y Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla y León publicaba en el Boletín Oficial de dicha comunidad autónoma el Programa Sanitario Voluntario de Vigilancia y Control frente a la Agalaxia Contagiosa en el territorio de Castilla y León. Este programa nacía con el propósito de responder a una reivindicación histórica del sector de los pequeños rumiantes que hacía alusión a la necesidad de calificar rebaños de forma oficial frente a una enfermedad, la agalaxia contagiosa (AC) (Mínguez González et al., 2018). Hoy, cuatro años después, las primeras calificaciones son una realidad.
La AC tiene en el movimiento de animales la principal forma de propagación entre rebaños y zonas geográficas, y la ausencia de calificaciones oficiales en referencia al estatus de los rebaños ha facilitado la transmisión y la diseminación de la infección en los rebaños ovinos y caprinos. Esta micoplasmosis ocasiona numerosas pérdidas económicas en el sector, especialmente en el de aptitud lechera (Corrales et al., 2007), de marcada relevancia en Castilla y León. Dicho programa, adoptado ya a nivel nacional por el Ministerio de Agricultura, ha contemplado de forma novedosa en su diseño y desarrollo aquellos avances científicos relativos a la epidemiología y diagnóstico de una enfermedad tan compleja como la AC, basándose también en sus comienzos en la experiencia de los programas desarrollados por asociaciones ganaderas como Acrimur, Cabrama, Assafe, Ancos o Nucolemur, en colaboración con la Universidad de Murcia (UMU) para el control de la infección.
El programa requirió la necesidad de establecer estrategias de diagnóstico adaptadas a las diferentes estrategias de lucha frente a la enfermedad en España como la vacunación, ampliamente empleada como medida preventiva y que invalida el uso de la serología (Figura 1) en estos rebaños. Se incluye, por tanto, una estrategia de diagnóstico y calificación diferente para rebaños vacunados y no vacunados.
Figura 1. El uso de la serología para el diagnóstico de la AC se invalida en el caso de los rebaños vacunados, al no poder diferenciar anticuerpos vacunales de los generados por la exposición a 'M. agalactiae'.
Finalmente, es destacable considerar que fue incluido en su diseño técnico la incorporación no solo de rebaños lecheros sino también de aptitud cárnica, de los cuales se tiene poca información epidemiológica relacionada con la enfermedad (Gómez-Martín et al., 2017; Mínguez González et al., 2018).
El programa se fundamenta en el análisis periódico de muestras de leche de tanque en rebaños lecheros, el muestreo de todos los sementales de las explotaciones, utilizados como centinelas de la presencia de individuos infectados, o el empleo de la serología en animales de más de 4 años en rebaños que no vacunan. La periodicidad de los análisis, establecida inicialmente en 6 meses (salvo el muestreo de tanque), pasa a ser anual tras dos años con resultados negativos. Los diagnósticos (PCR y serología) así como el personal encargado de llevar a cabo los muestreos son costeados por la administración que, en el caso de Castilla y León, además incluye la indemnización por sacrificio de animales que hasta la fecha no es obligatorio (BCYL, 2019). Finalmente, este programa incluye la organización anual de actividades de formación para ganaderos y veterinarios por parte del equipo científico asesor tras las correspondientes reuniones de seguimiento anuales de análisis de resultados.
Simplemente, recordar que cuatro son las calificaciones oficiales vinculadas a este programa:
- AC4: rebaño dos años negativo, que no vacuna.
- AC3: rebaños dos años negativo, que vacuna.
- AC2-: rebaño un año negativo.
- AC2: rebaño que no se encuentra en las anteriores calificaciones.
- AC1: rebaño no incorporado al programa.
Situación del programa a comienzos de 2021
Trabajos científicos realizados han evidenciado que el hecho de vacunar o no vacunar frente a la AC no tiene relación con la presencia o no del microorganismo (Amores et al., 2012). En este sentido, y tomando como ejemplo las explotaciones con la máxima calificación sanitaria, observamos que en el ganado caprino es superior el porcentaje de explotaciones que no vacuna (30% vs 17%), al contrario de lo observado en las explotaciones ovinas con esas mismas calificaciones de negatividad durante dos años (5% vs 44%).
Beneficios y perspectivas de futuro
A los rebaños AC3 y AC4, el programa se les ofrece como una nueva oportunidad de revalorizar sus productos y de incrementar las posibilidades de venta de animales a otras comunidades autónomas con rebaños sin calificar oficialmente. Ello podría suponer un aumento en los ingresos de estos rebaños dentro de un año de pérdidas económicas e incertidumbres en las ventas a consecuencia de la COVID-19 (Vidaurreta et al., 2020). Indirectamente también, aumentan el valor añadido de los rebaños españoles de cara a la exportación de animales o dosis seminales. La perspectiva de futuro especialmente en estos rebaños AC3 y AC4, pero también en los calificados como AC2-, ha de ser no obstante la de continuar con la monitorización de los rebaños y la de extremar las medidas de bioseguridad.
En cuanto a los rebaños positivos, el programa ha ofrecido a estas explotaciones una información epidemiológica de gran valor. Un claro ejemplo, es la detección de animales infectados tanto a través de la serología como a través de la detección de sementales portadores. Han sido numerosos los rebaños en los que estás técnicas diagnósticas, han permitido elucidar la presencia de unos pocos animales infectados en el rebaño (muchas veces menos del 2-5% de los animales muestreados). Los casos más llamativos han sido en ocasiones en explotaciones negativas a todas las muestras (o como mucho a un tanque de leche) y con apenas algunos sementales infectados. La presencia de portadores, especialmente en el colectivo de los sementales que pasan por todas las hembras del rebaño, son una de las principales formas en las que la infección se perpetua en las explotaciones (Prats Van der Ham et al., 2017). En estas explotaciones, con escaso número de portadores, se hace indispensable el sacrificio de estos animales. Esta medida es de capital importancia si se quiere avanzar hacia una calificación negativa, pero sobre todo hacia una explotación sin las repercusiones negativas de esta infección (reducción de pérdida de leche, aumento de recuento de células somáticas, aumento en los costes de tratamientos y vacunas) (Corrales et al., 2007; Gómez-Martín et al., 2013).
Entre los beneficios del programa es necesario considerar también que el programa lleva años creando un banco de material con las cepas aisladas en Castilla y León en colaboración con la UMU a partir del cual, por ejemplo, se están estudiando los diferentes perfiles de susceptibilidad antibiótica de las cepas circulantes. Esta información, unido a la correcta identificación de la especie de micoplasma presente en los rebaños, permite adoptar estrategias de antibioterapia más coherentes en los rebaños positivos. En este sentido, debido a que se cuenta con diferentes perfiles de rebaños positivos en función de los resultados obtenidos en el programa, se llevan a cabo charlas guiadas y específicas para cada tipo de situación (rebaños con detecciones persistentes o no, rebaños con mayor u menor número de portadores, etc).
Globalmente, no puede ser obviado el elevado censo caprino y especialmente ovino en Castilla y León en comparación con el número de rebaños inscritos en el programa. Por un lado, ello sugiere la necesidad de seguir fomentando la adhesión de rebaños al programa al objeto de poder obtener más rebaños calificados. Ello reducirá la difusión de la infección y permitirá adoptar medidas de control más eficaces. Por otro lado, no sería quizás desaventurado pensar que los primeros rebaños en entrar en el programa durante los primeros años son aquellos que tenían cierta certeza de obtener una calificación negativa. En base a ello, es probable que los datos aquí reflejados no estén reflejando el número real de rebaños infectados que presumiblemente, podría ser mayor. Ello hace necesario seguir mejorando las estrategias de control y prevención de la enfermedad en un contexto global.
Conclusiones
Los resultados del programa han podido evidenciar un considerable número de rebaños en los que no se ha detectado la infección a la par que ha permitido detectar rebaños con un escaso número de portadores. El elevado número de rebaños que aún no se han decantado por adherirse a este programa voluntario, podría estar evidenciando un considerable número de rebaños con sospechas o antecedentes de AC que sugiere la necesidad de extremar las medidas de bioseguridad inherentes al movimiento de animales sin garantías sanitarias.
Como todos los programas sanitarios, los resultados que se vayan obteniendo y la evolución epidemiológica de la situación, deben ir generando modificaciones en el planteamiento del programa asociadas a la mejora del diagnóstico y la calificación de los rebaños.
Referencias
- Amores, J., Sánchez, A. Gómez-Martín, A., Corrales, JC., Contreras, A., de la Fe, C. 2012. Surveillance of Mycoplasma agalactiae and Mycoplasma mycoides subsp. capri in dairy goat herds, Small Ruminant Research, Volume 102, 89-93.
- Boletín Oficial de Castilla y León 2019. Programa Sanitario Voluntario de Vigilancia y Control frente a la Agalaxia Contagiosa en el territorio de Castilla y León. Consultado el 9 de marzo de 2021: www.lacaune.es/wp-content/uploads/2019/08/Programa-Agalaxia-Contagiosa-Castilla-y-Le%C3%B3n.pdf
- Corrales JC, Esnal A, De la Fe C, Sánchez A, Assunçao P, Poveda JB, Contreras A. (2007). Contagious Agalactia in small ruminants. Small Rum Res, 68, 154-166.
- Gómez-Martín A, Amores J, Paterna A, De la Fe C. 2013. Contagious agalactia due to Mycoplasma spp. in small dairy ruminants: Epidemiology and prospects for diagnosis and control. The Veterinary Journal 198, 48-56.
- Gómez Martín A, Mínguez González O, Gago Francisco I, Grau Vila A, De la Fe C. 2017. Agalaxia contagiosa: programa sanitario voluntario de vigilancia y control oficial en Castilla y León. Tierras. Ovino, 18: 6-15
- Mínguez González O, Gómez Martín A, Esquivel R, Grau Vila A, Serrano M I, De la Fe C. 2018. Grado de implantación del programa de agalaxia contagiosa en Castilla y León. Tierras. Ovino, 24: 24-26
- Prats-van der Ham M, Tatay-Dualde J, De la Fe C, Paterna A, Sánchez A., Corrales JC, Contreras A, Gómez-Martín A. 2017. Detecting asymptomatic rams infected with Mycoplasma agalactiae in ovine artificial insemination centres. Theriogenology, 89: 324-328.
- Vidaurreta I, de la Fe C, Orengo J, Gómez-Martín Á, Benito B. 2020. Short-Term Economic Impact of COVID-19 on Spanish Small Ruminant Flocks. Animals. 10:1357.








