Alta genética garantizada
Torreanaya es una explotación de ovino de leche que, gracias al trabajo realizado durante los últimos quince años por Luis Bravo y Ángel Concepción, se ha convertido en toda una referencia del sector. Con un gran potencial de innovación, como la utilización de la fecundación in vitro por primera vez en una ganadería ovina de producción, su objetivo se ha centrado en la mejora genética de los animales, lo que le ha permitido convertirse en la mejor ganadería por valor genético de la asociación Assafe en el pasado año 2020.
Así lo describe Luis Bravo, uno de los dos socios de Torreanaya: “La asociación Assafe está avanzando mucho en la selección genética y eso se nota en la producción. En los inicios de nuestra explotación, en el ejercicio 2006, no llegábamos a 300 litros vendidos por oveja presente y año. En 2020, nos hemos quedado muy cerca de los 700 litros. Aunque es cierto que han pasado muchos años, la evolución es enorme. A través de la mejora genética, en la raza Assaf ya estamos consiguiendo mejorar la producción no sólo en cantidad de litros, sino también en calidad de leche”.
El sistema de alimentación de Torreanaya se realiza a través de un carro ‘unifeed’ autopropulsado, en el que se mezclan las diferentes materias primas que se adquieren al exterior de la granja. La distribución de las raciones para las ovejas se realiza en los pasillos de la explotación.
Intensificación de la reproducción
Con este sistema de doce parideras, se consigue que las ovejas en producción estén el periodo imprescindible de 60 días para el secado. “En realidad, en nuestra explotación no tenemos ovejas secas. Las ovejas están produciendo leche o están en la fase de preparto de 60 días, preparándose para la siguiente lactación. Las ovejas que no se quedan preñadas siguen en lactación y se vuelven a cubrir al mes siguiente y, hasta que una oveja no lleva tres meses de preñez, no se seca. Y si una oveja se seca porque deja de dar producción antes de quedarse preñada, se destina al matadero”, explica Bravo.
Ordeño inteligente
En la actualidad se realizan dos ordeños diarios, en los que se emplean unas seis horas en cada uno de ellos. “Nos hemos planteado planteado la posibilidad de realizar tres ordeños diarios. Como estamos creciendo, hasta que no nos estabilicemos un poco, no lo haremos. Si se amplía un ordeño más, ya serían tres turnos de seis horas cada uno. El objetivo de un tercer ordeño sería aumentar la producción, pero también mejorar la salud de la ubre, con la disminución de bacteriología y células somáticas”, apunta Bravo.
Venta de genética
La venta de genética de la explotación se traduce en la venta directa de corderas y de embriones, ya que el semen se debe canalizar a través de la asociación Assafe, ya que la normativa europea obliga a que únicamente puedan hacerlo centros autorizados de reproducción.
Sin embargo, se ha dado un paso más allá en estas técnicas reproductivas. En 2020 se ha realizado un proyecto pionero en ovino de fecundación in vitro, que hasta ahora no se había hecho a nivel de granja, sino que únicamente se había trabajado a nivel de universidades y de investigación. De hecho, ya se cuenta en la ganadería con animales nacidos de fecundación in vitro. Esta técnica permite aumentar exponencialmente la productividad reproductora de una hembra. Con la transferencia de embriones, se pueden sacar hasta diez corderas en el mejor de los casos, mientras que con la fecundación in vitro se pueden conseguir muchas más hijas de una oveja.
En la transferencia de embriones, se toma una oveja y se induce una superovulación, con la que se logra tener hasta una docena de óvulos. A la semana, se extraen los embriones y se trasplantan en las hembras receptoras. Con la fecundación in vitro se va un paso más allá. Antes de que ovule, se coge a la hembra y se le extraen los ogocitos del ovario, que son los precursores del óvulo. Se llevan al laboratorio y se maduran in vitro. Una vez que están maduros, se fecundan in vitro en una placa y se les lleva hasta los primeros días de desarrollo embrionario. Posteriormente, desde la placa, se implantan en las receptoras. En la técnica normal de embriones se extraen unos diez o doce embriones, en el mejor de los casos, y esa oveja no puede volver a ovular hasta varios meses después. Con la fecundación in vitro, al extraer ogocitos, con una punción se pueden extraer veinte, treinta… o incluso cuarenta ogocitos en una extracción… y a la semana se puede volver a extraer.
Además de la garantía de valor genético que aporta Torreanaya, se necesita ofrecer una garantía sanitaria para la venta de genética, tanto en el mercado nacional como en el internacional, para el que es fundamental estar libre de scrapie. Por otra parte, la explotación segoviana es libre de agalaxia contagiosa. De hecho, fue pionera en conseguir ese certificado con el trabajo realizado en el programa oficial de Castilla y León. Este hecho es muy valorado por las explotaciones de Navarra y País Vasco. Además, se trabaja en el programa de maedi visna y se aplica un fuerte protocolo de bioseguridad, hasta tal punto de que no se compran animales del exterior, sino que se obtiene reposición propia a partir de los animales que se tienen en la ganadería y con la compra de semen.








