TECNOLOGÍA
Seguridad alimentaria

Toma de muestras para el análisis de micotoxinas en raciones de ovino de leche

Raúl Carbajo Carbajo1, Santiago de Castro Alfageme2, Fabiola Reques Gómez2 y Raúl Bodas Rodríguez1

1 Área de Investigación Ganadera, Subdirección de Investigación y Tecnología, Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León

2 Servicio de Trazabilidad e Higiene Ganadera, Consejería de Agricultura y Ganadería, Junta de Castilla y León

15/01/2021

Las micotoxinas son un grupo muy amplio de metabolitos secundarios de origen fúngico que se caracterizan por presentar una elevada toxicidad (dependiendo del tipo y dosis su actividad puede ser inmunosupresora, hormonal, carcinogénica, teratogénica o mutagénica), tanto para el hombre como para los animales. Los rumiantes tienen mayor tolerancia que los monogástricos, debido a la capacidad de detoxificación que presenta el rumen. Pero este puede verse afectado por cambios bruscos en la dieta o determinadas enfermedades metabólicas como la acidosis. Se han identificado cerca de 800 micotoxinas diferentes, siendo las de mayor impacto en la industria pecuaria las generadas por tres tipos géneros de hongos (Aspergillus, Fusarium y Penicillium). Las micotoxinas más importantes que pueden encontrarse contaminando los piensos y materias primas para la alimentación de los rumiantes son: aflatoxinas, deoxinivalenol, fumonixinas, ocratoxina A, toxina T-2 y zearelenona.

La contaminación por micotoxinas puede afectar a todas las materias primas que se utilizan tanto en la elaboración de piensos como en los diferentes forrajes que se incluyen en las raciones. El tiempo de almacenaje es también un factor clave que influye en el desarrollo de hongos, especialmente en el caso de las granjas de ganado ovino. En la temporada de invierno, dado que el número de cabezas de ganado en ordeño es mucho menor, los piensos y materias primas se almacenan durante periodos más largos, en la época del año con valores mayores de humedad relativa ambiental. En estas circunstancias se favorece el desarrollo y crecimiento de los hongos y se incrementa, por lo tanto, el riesgo de aparición de micotoxinas.

La Unión Europea ha establecido unos límites máximos en las materias primas utilizadas en alimentación animal solo para la aflatoxina B1 (AFB1). Estos límites son de 0,02 mg/kg en las distintas materias primas que se utilizan para la elaboración de piensos y 0,05 mg/kg en piensos compuestos destinados para los animales de producción láctea. La aflatoxina M1 (AFM1) es un metabolito de la aflatoxina B1 (AFB1), que es excretada en la leche de las ovejas en lactación que han ingerido con anterioridad alimentos contaminados con AFB1. El límite máximo permitido para AFM1 es de 0,05 mg/kg de leche cruda, leche tratada térmicamente y leche para la fabricación de productos lácteos.

Cuando en un análisis rutinario de presencia de AFM1 en leche de tanque se supera el límite legal de 0,05 mg AFM1/kg de leche, se habla de un caso positivo de presencia de esta aflatoxina e implica que esa leche no debe ser destinada al consumo humano y, por tanto, destruida. Esto conlleva serias e importantes consecuencias para todos los agentes implicados (industria láctea, ganadero y proveedor de alimentos para los animales), siendo el ganadero el principal (cuando no a veces el único) perjudicado. Ante un caso positivo de AFM1 en leche, el primer paso es detectar el origen de la AFB1 en los alimentos para los animales, para poder retirar ese alimento o materia prima, sustituirlo por otro no contaminado y utilizar, si fuera necesario, un secuestrante de micotoxinas hasta que se resuelva el problema.

Para encontrar el alimento contaminado es necesario muestrear las materias primas, piensos o forrajes. El Reglamento (CE) nº 152/2009 modificado por el Reglamento (UE) nº 691/2013 establece los métodos de muestreo y análisis de piensos y forrajes, en particular en lo que se refiere a la determinación de los componentes, incluyendo las sustancias indeseables tal como se definen en la Directiva 2002/32/CE del Parlamento Europeo y del Consejo. Sin embargo, las cantidades, el manejo y las condiciones de almacenamiento en las granjas de ganado ovino son extremadamente variables distan mucho de la aproximación general que indica la legislación. En este sentido, debido a la gran heterogeneidad de los ingredientes en una ración de rumiantes, desde un punto de vista práctico, sin perjuicio de los establecido en la legislación vigente y con el ánimo de acelerar la resolución de problemas puntuales en las granjas, nos vemos obligados a diseñar una toma de muestras para cada materia prima y así poder reducir los posibles errores de falta de representatividad.

Los análisis de micotoxinas representan únicamente el resultado de una muestra en el momento de la determinación, por ello no se puede asegurar con absoluta certeza que corresponde al momento de la muestra. Se puede obtener un resultado diferente de una misma muestra fraccionada, a pesar de haber realizado una excelente toma de muestra, ya que la producción de micotoxinas es un proceso dinámico.

La validez de los resultados depende del desarrollo de todo el proceso desde la toma de la muestra hasta la comunicación de los análisis. Por ello, el muestreo es el primer y más importante paso que va a condicionar la obtención de una buena analítica. En este sentido, hay que considerar dos factores básicos en la toma de muestras:

  • Representatividad. La muestra ha de ser lo más homogénea posible y representativa de lo que están comiendo las ovejas en el momento en que se toma.
  • Conservación. Se deberá conservar convenientemente de manera que mantenga hasta su envío a laboratorio todas sus propiedades originales.

A continuación, se dan una serie de recomendaciones para la toma de muestras en granjas en raciones para rumiantes.

Ensilados

El muestreo va a depender del tipo de silo que se va a muestrear:

  • Silos tipo bola o fardo (silos cerrados).
  • Silos tubulares o trinchera (silos abiertos). (Foto 1).

Para realizar una correcta toma de muestra necesitaremos:

  • Tubo de acero inoxidable calador y maza para realizar el muestreo.
  • Bolsa de plástico con capacidad para 1 kg de muestra. Se recomienda con cierre hermético.

Se recogerán submuestras de distintas zonas del silo introduciendo el calador a la mayor profundidad posible (de 1 a 1,5 metros). Si no se dispone de calador, se tomará una muestra manual, recogiendo de 5 a 10 puñados de diversas zonas del frente del silo. Se obtendrán submuestras de las zonas que estén consumiendo las ovejas en ese momento y de las zonas más cercanas a las paredes del silo. Estas zonas están más expuestas al contacto con el aire y suelen tener mayor presencia de hongos.

Todo el material recogido se depositará en una bolsa o balde, al menos 3 kg por silo. Finalizada la recogida de submuestras, se mezclarán todas hasta homogeneizarlas completamente y obtener una muestra final de al menos 1 kg. Esta se guardará en una bolsa hermética o envasada al vacío, eliminando todo el aire, con el fin último de sacar la mayor cantidad de oxígeno posible.

Las muestras se conservarán refrigeradas hasta su envío al laboratorio o congeladas si el envío no va a ser inmediato.

Foto 1. Silo tipo trinchera

Foto 1. Silo tipo trinchera.

Henos

Se preguntará al ganadero o responsable de la alimentación de la granja las condiciones de cosecha, empacado, recogida y almacenaje del forraje, con el fin de obtener información para la posterior recogida de la muestra.

Se tomarán diferentes submuestras de los paquetes de forraje que veamos más alterados, es decir, aquellos que se hubieran mojado en algún momento del proceso de henificación. Se tomará un número de submuestras representativo de la cantidad de forraje almacenada y de los paquetes que se estén consumiendo en el momento de la toma de la muestra.

Foto 2. Toma de muestras de henos y raciones a base de forraje

Foto 2. Toma de muestras de henos y raciones a base de forraje.

Las submuestras se obtendrán con un barreno, y en caso de no disponer de él, se desarmarán los paquetes y se tomarán muestras con la mano (Foto 2). Después de mezclar todas las submuestras y homogeneizarlas correctamente se obtendrá una muestra final de entre 0,5 y 1 kg, que se guardará en una bolsa de plástico hermética o que se envasará al vacío para su posterior envío al laboratorio.

Las muestras de heno se conservarán a temperatura ambiente en un lugar seco. No se deberían refrigerar ni congelar.

Granos, concentrados y premezclas

Nos referimos a todos aquellos ingredientes que pueden estar presentes en las raciones de ovino de leche:

  • Cereales: maíz, cebada, avena, trigo…
  • Subproductos de cereales: salvado de trigo, DDGs de maíz, gluten feed de maíz, raicilla de malta…
  • Concentrados de proteína vegetal: harina de soja 47, semilla de algodón, harina de colza 00, guisantes de primavera, harina de girasol 28…
  • Concentrados fibrosos: pulpa de remolacha, pulpa de naranja…
  • Piensos, mezclas y correctores.
  • Piensos complementarios.

Se preguntará al ganadero o responsable de la alimentación de la granja por el origen de las distintas materias primas y la fecha de compra. Se comprobará y anotará el estado de los almacenes o silos donde se encuentran almacenadas.

Se tomarán pequeñas submuestras de las materias primas, de las zonas más cercanas a las paredes de los almacenes o de los silos (Foto 3). Se muestreará también una parte representativa de la zona que estén consumiendo en el momento de la toma de la muestra.

Foto 3. Toma de muestra en almacén de grano, con especial hincapié en las zonas más cercanas a las paredes

Foto 3. Toma de muestra en almacén de grano, con especial hincapié en las zonas más cercanas a las paredes.

Las submuestras se obtendrán con un calador sonda o calador de mano para poder profundizar lo máximo posible. Después de mezclar todas las submuestras y homogeneizarlas correctamente se obtendrá una muestra final de más o menos 1 kg, que se guardará en una bolsa de plástico hermética o que se envasará al vacío para su posterior envío al laboratorio.

Las muestras de materia prima se conservarán a temperatura ambiente en un lugar seco. No se deben refrigerar ni congelar.

Campos de rastrojeras y paredes

Dado que el ganado ovino ha sido tradicionalmente pastoreado, hay rebaños que continúan haciéndolo, por lo que este aspecto debe ser tenido muy en cuenta cuando se trata de tomar muestras del alimento que consumen los animales.

El muestreo va a depender de la extensión, el cultivo que hubiera sembrado y el tipo de pastoreo que se esté realizando. La muestra se tomará de distintas parcelas, en distintos lugares y orientado a las zonas que más pastorea el rebaño.

Se obtendrán diferentes submuestras, para posteriormente realizar una mezcla de todas ellas y obtener una muestra representativa que podamos enviar al laboratorio.

Los forrajes se cortarán a ras de suelo, evitando la entrada de tierra. Se obtendrá una cantidad de muestra que será más o menos lo que estén consumiendo las ovejas en el momento de la toma de la muestra.

En parcelas de rastrojera se tomará muestra de los maraños dejados por la cosechadora. Allí pueden encontrarse restos de grano (cebada, trigo, avena, guisantes, vezas, lentejas…) que en postcosecha pueden llegar a germinar (Foto 4).

Foto 4. Toma de muestra en campo (rastrojera), recogiendo restos de forraje y de grano

Foto 4. Toma de muestra en campo (rastrojera), recogiendo restos de forraje y de grano.

Todo el material recogido se depositará en una bolsa o balde, al menos 0,5 kg por parcela. Finalizada la recogida de muestras, se mezclarán todas hasta homogeneizarlas completamente para obtener una muestra final de al menos 0,5 kg. Esta se guardará en una bolsa hermética o envasada al vacío, eliminando todo el aire, con el fin último de sacar la mayor cantidad de oxígeno posible.

Identificación de muestras para envío a laboratorio

Las muestras deberán ser guardadas en bolsas de plástico herméticas o envasadas al vacío procurando eliminar la mayor cantidad de aire posible. Es muy aconsejable utilizar doble bolsa para así poder conservar la muestra en condiciones de anaerobiosis, es decir, sin presencia de oxígeno.

La cantidad de la muestra es muy importante a la hora de obtener buenos resultados en la analítica final, por lo tanto, se recomienda respetar las cantidades de muestra para cada materia prima.

En la bolsa de la muestra y en la documentación que acompaña a dicha muestra debe escribirse de forma legible y con un rotulador indeleble la información necesaria para identificar correctamente la muestra (Foto 5) y los resultados que se solicitan (Foto 6). La información mínima que debería incluirse sería:

  • Nombre de la explotación ganadera o propietario. Puede identificarse con un código asignado previamente a dicha granja. Ej.: R-4701-01.
  • Fecha de toma de muestra. (Ej.: 15-10-2020).
  • Tipo de materia prima. Debe anotarse si se trata de un silo, heno, pienso concentrado, mezclas de pienso… Ej.: Silo de centeno.
  • Analítica que se solicita. Indicaremos el tipo de micotoxina o micotoxinas que se solicitan, dependiendo de los síntomas clínicos que aparezcan en la granja o de las analíticas de la leche (aflatoxina M1). Ej.: aflatoxina B1, B2, G1, G2; fumonisina B1, B2; ocratoxina A; deoxynivalenol/Vomitoxina (DON); zearalenona (ZEA); T-2 toxina; HT-2 toxina.

Es conveniente solicitar un recuento de mohos, para valorar el estado de las materias primas y poder aconsejar al ganadero a la hora de eliminar una materia prima de la alimentación de los animales o poder tratarla y seguir utilizando si el resultado del muestreo es negativo a micotoxinas.

Foto 5. Identificación y etiquetado de las muestras recogidas

Foto 5. Identificación y etiquetado de las muestras recogidas.

Foto 6. Ejemplo de informe de resultados de análisis de diversas micotoxinas y parámetros microbiológicos en una muestra de grano de maíz...

Foto 6. Ejemplo de informe de resultados de análisis de diversas micotoxinas y parámetros microbiológicos en una muestra de grano de maíz.

Agradecimientos

Proyecto RTA2017-00085-C02-01 concedido al amparo de la convocatoria 2017 de la Agencia Estatal de Investigación de proyectos de investigación fundamental orientada y acciones complementarias dentro del Programa Estatal de I+D+I Orientada a los Retos de la Sociedad (Reto de Seguridad y Calidad Alimentaria, Actividad Agraria Productiva y Sostenible, Sostenibilidad de los Recursos Naturales e Investigación Marina y Marítima) del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación, 2013-2016.

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