Un futuro sostenible
La empresa de alimentación animal Nanta celebró un año más sus Jornadas Profesionales dirigidas a ganaderos. En esta ocasión de forma virtual por las circunstancias sanitarias del COVID-19, este evento se consolida como el punto de encuentro de productores y veterinarios, analizando las cuestiones de mayor trascendencia para el sector.
La jornada titulada ‘Sostenibilidad ambiental de los rumiantes: deshaciendo mitos’, que se celebró el pasado 10 de septiembre, analizó los aspectos medioambientales de la producción de rumiantes ante los ataques que se dirigen al sector desde diversos ámbitos y con ausencia de argumentos científicos. En la jornada participaron Odón Sobrino, jefe del Área de Gestión del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), Javier Martín-Tereso, director de Investigación de Rumiantes de Trouw Nutrition, y José María Bello, jefe de Producto de Pequeños Rumiantes de Nanta.
Las emisiones de la ganadería
Sobrino destacó que las principales fuentes de emisión de Gases de Efecto Invernadero son la energía, los procesos industriales, la agricultura (entre los que están la fermentación entérica y la gestión de estiércoles), el uso de la tierra y de los bosques, y los residuos. El sector de la energía es el responsable del 75,8% de las emisiones de gases de efecto invernadero en España con datos de 2018, mientras que el sector primario representa el 11,9%. En el caso concreto de la ganadería, únicamente es responsable del 7,9% de la emisión de estos gases, de los que el 5,3% corresponde a fermentación entérica y el 2,6% es de la gestión de estiércoles. Esta distribución es muy parecida en la media de la Unión Europea.
En el caso del metano, el sector primario sí que tiene un papel muy relevante, porque es responsable de un 62,7%, fundamentalmente por la fermentación entérica (44,6%) y la gestión del estiércol (17,1%). También es importante el papel del sector residuos (30,4%).
Para estimar las emisiones de metano, se puede aplicar el Tier I (factores de emisión por defecto independientemente de la eficiencia productiva) o el Tier II (factores de emisión específicos determinados por la eficiencia productiva). Para este aspecto, el MAPA debe elaborar unos documentos zootécnicos de cada especie, con la caracterización del sector y el balance alimentario. Por lo tanto, el sistema Tier II permite mejorar las estimaciones y evaluar medidas. Se pueden explicar las tendencias y evaluar las medidas.
Las emisiones de nitrógeno y metano del ganado ovino han disminuido a lo largo de los años, debido a la aplicación de las ‘Mejores Técnicas Disponibles’, con el objetivo de disminuir las emisiones. Una de esas técnicas es el aumento de la productividad, lo que implica mejorar aspectos como la alimentación, la sanidad, la higiene, el bienestar y la genética. Por lo tanto, se consigue una reducción de la emisión de gases de efecto invernadero por cantidad de leche y de carne producida. También se puede utilizar la fertilización directa, el compostaje del estiércol o la biodigestión.
Como conclusión, el 8% de la emisión de gases de efecto invernadero en ganadería permite la producción de alimentos en explotaciones intensivas y el mantenimiento ambiental en las extensivas. Además, es la única actividad que contribuye a fijar gases de efecto invernadero.
Eficiencia ambiental de los rumiantes
En una explotación ganadera láctea, el 45% de los animales no producen leche, mientras que el 40% del alimento consumido es para necesidades de mantenimiento.
El ponente destacó que los rumiantes son muy flexibles en la base de recurso que pueden utilizar para sobrevivir y el 40% de la superficie global han sido praderas, con una relación simbiótica entre los pastos y los rumiantes. Debido a que son capaces de utilizar recursos que no pueden aprovechar otros animales, los rumiantes tienen una gran eficiencia de energía y proteína ‘comestible’ para los humanos.
Por último, señaló que las huellas de carbono requieren una perspectiva nutricional y ecológica, mientras que los animales en pastoreo tienen un rol crítico en el ciclo global del carbono.
Granja circular







