Nuevo método para detectar la presencia de antibióticos en la leche
Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un método de laboratorio para detectar residuos de antibióticos en la leche.
El sistema supera en rapidez y sensibilidad a los métodos actuales, ya que identifica hasta 10 antibióticos distintos en 15 minutos y permite detectar cantidades ínfimas de hasta 0,09 nanogramos de antibiótico por mililitro, muy por debajo de las concentraciones máximas permitidas por la Unión Europea.
En la actualidad, estas cantidades están entre los 100 y los 4 nanogramos por mililitro de leche, en función del antibiótico, según ha informado hoy el CSIC.
Para ensayar y validar el sistema, los investigadores han analizado 20 muestras reales de leche.
De ellas, 15 contenían al menos un antibiótico de los analizados, pero sólo una muestra presentaba niveles que sobrepasaban los límites legales máximos permitidos.
Como ha explicado uno de los autores del estudio, el investigador del CSIC Damiá Barceló, "se trata de un método que agiliza mucho el proceso de detección e identificación inequívoca de antibióticos en muestras de leche de vaca".
Este método, según este científico, "resulta idóneo para empresas del sector de la alimentación y laboratorios de control, para localizar la adulteración de la leche recién recogida y que después se va a utilizar para producir derivados lácteos".
El nuevo sistema de detección es específico para betalactímicos, que constituyen uno de los grupos de antibióticos más utilizados por los ganaderos en el sector vacuno.
Se suministran para el tratamiento y la prevención de enfermedades como la mastitis bovina o las neumonías.
En algunos casos se siguen utilizando de forma ilegal como promotores del crecimiento, práctica prohibida por la UE desde hace unos años, según las mismas fuentes.
Para limitar la exposición de las personas a los betalactímicos a través los alimentos, la UE estableció en el año 2002 unos límites máximos permitidos para cada uno de estos antibióticos.
En la actualidad existen sistemas tipo "kit" que permiten controlar en el lugar si la leche tiene residuos de antibióticos.
"Son muy útiles como sistema de alerta, pero poco precisos; a veces pueden dar falsos positivos", según los investigadores.
Por otro lado, los métodos de laboratorio existentes son muy costosos, por lo que pocas instalaciones disponen de ellos.
"El sistema desarrollado en este trabajo es más asequible, por lo que es de esperar que más laboratorios puedan implementarlo", ha subrayado Barceló.
Según el CSIC, se han documentado casos de reacciones alérgicas debidas a la presencia de antibióticos en la leche.
Además, pueden contribuir a la dispersión de bacterias resistentes a los antibióticos usados en medicina humana.
Por otro lado, cuando la leche contiene restos de antibióticos, el proceso de fermentación para obtener yogures o quesos se ve seriamente afectado.
Este avance, publicado por la revista Analytical Chemistry, ha sido desarrollado por investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (CSIC), en Barcelona, junto con un investigador de la empresa de instrumental analítico Spark Holland B.V..







