Un nuevo método transcervical de inseminación promete alta fertilidad con semen congelado
Redacción oviespana.com15/12/2011
Varios centros de investigación españoles y algunos rebaños de producción están probando en la actualidad un nuevo método de inseminación artificial en ganado ovino, denominado RAMGO y que ha sido desarrollado en México. De hecho, una de las sesiones teóricas y prácticas de este nuevo sistema de inseminación se desarrolló el pasado miércoles en el centro de genética Ovigen, situado en la localidad zamorana de Toro, con la presencia de unos 60 técnicos veterinarios procedentes en su mayoría de Castilla y León. La parte teórica fue impartida por Sebastián Martín, gerente técnico y marketing de rumiantes de la empresa MSD Animal Health, que traslado la investigación desarrollada por el doctor mexicano Marco Antonio Hidalgo.
La inseminación artificial en ganado ovino se desarrolló en un primer momento con el método cervical, aunque su mayor limitación es la escasa fertilidad por la fisonomía del cuello uterino de la oveja. Además, únicamente se puede aplicar semen refrigerado, lo que disminuye las posibilidades. Para superar esta limitación, se desarrolló la vía laparoscópica, que tiene el inconveniente de que se necesita material y personal cualificado.
Así, este método RAMGO, de inseminación artificial transcervical, se ha marcado el objetivo de tener unos altos resultados de fertilidad con semen congelado, que sería su mayor ventaja. Mediante un dispositivo que evita reflujos de semen en el cuello uterino, y que consta de un líquido activador que aumenta las condiciones de motilidad del semen y que tiene un efecto mecánico, las pruebas desarrolladas en México con un número muy limitado de animales muestran fertilidades aproximadas del 80%.
El mayor problema con el que se encuentra este nuevo método es que no se han desarrollado pruebas en ovino con un número que pueda considerarse adecuado para saber si esos resultados son realmente fiables. Así, se están comenzando a desarrollar estas experiencias para saber si esos resultados de fertilidad que se han dado en pruebas en México con un número de animales muy pequeño pueden extrapolarse a la producción ovina española.





