El joven de Beceña (Cangas de Onís) se incorpora a la Escuela de Pastores como maestro de aprendices
Alba SÁNCHEZ R. Andrés Sánchez Peláez es el primero de la majada de Gumartini y un claro ejemplo de que el relevo generacional del pastoreo está en marcha en los Picos de Europa. Sánchez Peláez es recién licenciado en maestro de aprendices de pastor y éste será el primer verano que pase dedicado a la faena. Ayer tomó contacto con la majada canguesa. El joven, de 19 años y vecino de la localidad canguesa de Beceña, enseñará a sus alumnos todo los que aprendió la pasada campaña en la Escuela de Pastores sobre una profesión y modo de vida transmitido de generación en generación. Recibirá de aprendiz a un joven toledano de 20 años de edad.
La Escuela de Pastores, en su tercera edición, cuenta con cuatro nuevos alumnos que pasarán todo el mes de marzo formándose en un taller de clases teóricas con diferentes temas a estudiar, entre los que cabe destacar historia de la cultura de los pastores, ordenación de pastos y usos tradicionales, conocimiento del medio y vida en el puerto, así como fisiología animal básica en ovino, caprino y vacuno.
Pero el tema que más interés suscita es la propia del trabajo del pastor y, principalmente, la elaboración del queso gamonéu. Tras la teoría, llegará la práctica, cuando los alumnos convivirán con un maestro pastor durante cuatro meses. Con esta iniciativa se pretende acercar la tradicional actividad del pastoreo del puerto y formar a nuevos profesionales, recuperando los usos de las majadas. La actividad del pastoreo, en grave decadencia, parece que empieza a recuperarse gracias a esta iniciativa. Actualmente en el Parque, sólo hay 5 pastores que se dedican a la elaboración de la especialidad tan apreciada del queso gamonéu del puerto.








