Schottel equipa los petroleros híbridos de Mureloil con sistemas de alta maniobrabilidad y bajas emisiones
La compañía alemana suministrará el sistema de propulsión del 'Bahía Beatriz', un petrolero químico híbrido de 8.000 DWT construido en Astilleros de Murueta, diseñado para operaciones de bunkering y transporte entre terminales junto a su buque gemelo Bahía Candela.
'Bahía Beatriz' es un petrolero químico híbrido de 8.000 toneladas de peso muerto (DWT), diseñado específicamente para operaciones de bunkering y el transporte de combustible entre terminales. Fuente: Mureloil.
Schottel ha sido seleccionada para proporcionar el sistema de propulsión del 'Bahía Beatriz', un petrolero químico híbrido de 8.000 toneladas de peso muerto (DWT). El buque, construido por el astillero español Astilleros de Murueta, está específicamente diseñado para operaciones de bunkering y transporte de combustible entre terminales.
El armador bilbaíno Mureloil llevó a cabo la botadura del buque en febrero de 2026. El Bahía Beatriz operará junto a su buque gemelo, el Bahía Candela, ya en servicio y equipado con una configuración de propulsión Schottel idéntica. Con ambos buques, la compañía duplicará su capacidad para el transporte de biocombustibles y metanol.
Según explica José Luis Caraballo, director general de Mureloil, la elección de propulsores azimutales responde a una decisión estratégica orientada a la seguridad y el rendimiento operativo. “Elegir propulsores azimutales para un buque bunker diésel-eléctrico no es solo una preferencia técnica, sino una decisión estratégica de mantenimiento que mejora la seguridad y el rendimiento en una de las operaciones marítimas más exigentes: la transferencia de combustible entre buques”, señala.
El Bahía Beatriz incorpora un sistema de propulsión diésel-eléctrico diseñado para optimizar la eficiencia operativa y reducir emisiones. Este tipo de configuración resulta especialmente relevante en petroleros químicos que operan en proximidad a otros buques de mayor tamaño, donde la precisión en el posicionamiento es fundamental durante las operaciones de suministro de combustible en alta mar.
El sistema está compuesto por dos propulsores Schottel RudderPropeller tipo SRP 360 y un propulsor transversal Schottel TransverseThruster tipo STT 1, lo que permite una maniobrabilidad precisa incluso en condiciones meteorológicas adversas. La redundancia del sistema aporta, además, un nivel adicional de seguridad y garantiza la continuidad de las operaciones.
En términos medioambientales, ambos buques se encuentran entre los primeros petroleros en operar con un sistema diésel-eléctrico basado en baterías, lo que permite reducir hasta un 50% las emisiones de gases de efecto invernadero. Asimismo, esta tecnología posibilita la navegación en modo eléctrico durante las escalas en puerto, lo que reduce las emisiones a cero en esas operaciones.
Según la compañía, este enfoque facilita a los armadores cumplir con las crecientes exigencias regulatorias en materia medioambiental sin comprometer la autonomía ni la flexibilidad operativa de los buques.

















