Diagnóstico temprano para prevenir la propagación de enfermedades zoonóticas
Neiker trabaja desde hace años en el desarrollo y aplicación de técnicas de diagnóstico que permitan detectar de forma precoz y precisa los agentes que provocan este tipo de enfermedades. El objetivo es claro: promover una respuesta rápida y eficaz que proteja tanto a las explotaciones ganaderas como a la sociedad en su conjunto.
“Detectar de forma temprana la presencia de un agente infeccioso permite tomar decisiones rápidas y ajustadas a cada situación, ya sea mediante el aislamiento de animales sospechosos, la administración de tratamientos específicos o la puesta en marcha de campañas de vacunación. Cuando se actúa desde el primer indicio, se reduce considerablemente la probabilidad de propagación de la enfermedad”, explica el investigador del Departamento de Sanidad Animal Gorka Aduriz.
Esta capacidad de reacción es esencial en enfermedades de fácil transmisión, como aquellas que se propagan por el aire o a través de vectores, es decir, organismos como garrapatas o mosquitos que pueden transportar patógenos entre animales y personas.
Además de su función preventiva y de contención, el diagnóstico contribuye a un uso más racional de los medicamentos. Determinar si el origen de una enfermedad es vírico -y, por tanto, no requiere antibióticos- o bacteriano -lo que permite seleccionar el tratamiento más adecuado- es esencial para optimizar los recursos terapéuticos.
“Esta precisión no solo mejora la salud de los animales, sino que ayuda a reducir el uso innecesario de antibióticos, limita la aparición de resistencias y minimiza la presencia de residuos en los alimentos o en el medio ambiente”, añade Gorka Aduriz.
Tuberculosis, paratuberculosis y fiebre Q
En Neiker se aplica este enfoque en diversas líneas de investigación. Un ejemplo es el trabajo en enfermedades como la tuberculosis y la paratuberculosis en rumiantes, donde se han perfeccionado métodos de diagnóstico más eficaces para identificar de forma rápida a los animales infectados, pudiendo actuar de forma más temprana y precisa, optimizando el control de las enfermedades y reduciendo su propagación.
Asimismo, se está avanzando en la investigación de la fiebre Q, con un enfoque en la genética del patógeno para mejorar las técnicas diagnósticas. Además, se abordan enfermedades compartidas entre la fauna silvestre, el ganado y las personas, así como aquellas infecciones transmitidas por vectores, cuya prevalencia está estrechamente relacionada con factores ambientales y climáticos.




