La quesería móvil como herramienta para mantener la actividad trashumante caprina
La solución la encontró en una instalación móvil y con ella “cumplir el sueño con el que llevaba caminando desde hace mucho tiempo”, según explica el ganadero de la Quesería Taiguy. De esta forma, puede además conciliar la vida familiar. Se trata de dos módulos que disponen de una zona de recepción para las lecheras, sala de elaboración, aseos, cámara de maduración y tienda. Su previsión, manteniendo sus actuales niveles de producción, es obtener unos 30 kilos de queso diario.
Esta ‘cabaña’ ha sido realizada en PVC ignífugo por la empresa galdense Aludor y cuenta con placas solares para el suministro de energía. Su acabado simulando madera le permite integrarse en el entorno y “no dejar huella”, una de las obsesiones de García. La quesería se mueve con una grúa. “Cuando me voy, no dejo ni un bloque detrás de mí. Dejo el entorno como lo encontré”, dice el único pastor trashumante de cabras en el archipiélago canario.
Asegura que “el trabajo no me da miedo, este es mi oficio”. Sin embargo, sintió que se tiraba al vacío porque “el camino ha sido duro”, ya que se encontró con obstáculos difíciles de salvar -fundamentalmente burocráticos-, aunque para ello contó con la ayuda del ingeniero Julio Ramos, que ha hecho este trayecto con él.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, visitó la instalación. En el acto estuvo acompañado por el alcalde de Artenara, Jesús Díaz; el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero; y el viceconsejero del Gabinete del presidente, Octavio Caraballo.




