El sector ganadero teme que se disparen los costes de transporte para la exportación
La zona cero del conflicto no es relevante para las exportaciones de ganado vivo, aunque países cercanos (Emiratos Árabes Unidos, Líbano y Jordania) sí compraban antes ganado a España, pero estos últimos años el comercio había aflojado por causas comerciales, según refleja Efeagro.
Desde la Agencia Marítima Blázquez, su director general, Javier Sánchez, señaló que no han notado “nada” el impacto de esta guerra en el envío de ganado desde el puerto de Cartagena. Aunque reconoce que “todo Oriente Medio es interesante” para el ganado vacuno y ovino vivo, los envíos “han bajado estos dos últimos años” porque “ha habido otros mercados, como el marroquí, que ha comprado muchos animales”.
El director de Exportaciones de la empresa ganadera Bovisa, José Hernández, informó de que este conflicto les complica aún más la exportación con Líbano: “Si había alguna posibilidad -con ese país-, ya no la hay y no se hará nada” de venta, expuso. En todo caso, Hernández es consciente de que la guerra les afecta por el encarecimiento de los portes derivados de la subida del precio del gasóleo.
Fuentes de la interprofesional de la carne de vacuno (Provacuno) destacan que Arabia Saudí es el principal mercado en la zona, con 300 toneladas de carne al año, y “en principio la situación no debería afectar” a esos envíos. “Lo que sí puede afectarnos en el volumen de exportación“es el incremento de los costes del transporte hacia rutas que son de especial interés para el vacuno, como”todo el sudeste asiático”, añadieron las fuentes.
El sector del cerdo blanco lleva años gestionando un boyante negocio en Asia, especialmente China, y desde su interprofesional (Interporc) creen que aún es “prematuro” realizar valoración alguna, ya que “por el momento no se ha materializado ningún cambio en las condiciones de las relaciones comerciales”. En cualquier caso, confían en que “no incida en la favorable tendencia exportadora” del sector porcino español en mercados “que reconocen la diferenciación, la calidad y su seguridad alimentaria”.
Dentro de la ganadería, el sector lácteo es el más afectado a nivel de exportaciones en esos destinos porque, por ejemplo, factura más de 24 millones de euros anuales a Arabia Saudí (1,2% del total exportado) y 12 millones anuales a Emiratos (0,6% de lo exportado en 2025), según datos de Comercio Exterior. Desde la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil) aseguraron a Efeagro que son regiones que actúan como “importadores netos” porque su producción local de leche es “estructuralmente limitada y no alcanza a cubrir la demanda interna”. Por eso, “cualquier alteración en la estabilidad de la zona afecta a los intereses comerciales” del sector.
Más allá del impacto directo que supondría un “freno puntual” en las exportaciones, la “verdadera preocupación” para las industrias lácteas españolas radica en las “consecuencias indirectas de un conflicto prolongado”. En ese sentido, el “principal efecto negativo” para el sector lácteo “vendría derivado de una escala en los costes de producción”, que supone una “mayor amenaza para la competitividad y la sostenibilidad de toda la cadena de valor”.





