Entrevista a Ignasi Pérez-Arnal, director del Congreso de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0 de Rebuild 2026
El Congreso de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0 de Rebuild 2026 pondrá el foco en la industrialización, la digitalización y la sostenibilidad como respuesta al déficit estructural de vivienda en España, incorporando además un nuevo eje centrado en la salud, la neurociencia y la inteligencia artificial aplicadas a la edificación. Ignasi Pérez-Arnal, director del Congreso de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0 de Rebuild, nos avanza algunos de los ejes clave de su edición 2026.
¿Qué nos deparará el Congreso de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0 de Rebuild 2026?
Este año el Congreso casi será como el preparativo del que va a ser la próxima edición, que será la décima, efeméride que me hace mucha ilusión. Rebuild ya realmente es como referente en el concepto de la construcción industrializada, digitalizada y sostenible que son los tres parámetros que hemos de trabajar en estos momentos. Recientemente, se ha anunciado que se crea un fondo de 23.000 millones de euros para crear nueva vivienda. Las municipalidades, todos los ayuntamientos, las comunidades autónomas… están preguntando por qué no hacerlo de una forma industrializada. Por lo tanto, hemos marcado, gracias a todos los agentes, un ‘momentum’ en la sociedad española, de ver algo que a mí personalmente me preocupaba, ante una posible gran crisis social al no disponer de vivienda para las nuevas generaciones. Ahora tenemos al menos una solución encima de la mesa. Rebuild, este año, está trabajando, principalmente, un eje que no habíamos trabajado en otras ediciones, que es el de la salud. De qué manera la construcción puede evitar materiales tóxicos o sistemas constructivos que a veces afectan al medio, para tener una visión totalmente contraria, que es cómo hacer que nuestras viviendas nos curen mientras estemos en ellas. Una línea de investigación que ya están trabajando sectores como el hotelero, con pruebas de, por ejemplo, cómo inyectar oxígeno puro en aires acondicionados. Toca analizar de qué manera esto puede tener una vertiente dentro de la edificación. Aparte de la descarbonización, la sostenibilidad y la eficiencia, la salud y el bienestar entran en la ecuación de la construcción del presente, así como nuevos parámetros como el de la neurociencia aplicada a la arquitectura y otros mecanismos dentro de la arquitectura. Así, junto con la neurociencia, también está el tema de la inteligencia artificial.
¿Qué cabezas de cartel destacarán en la presente edición?
El Congreso va muy de la mano de lo que acontece en la feria. Siempre hago el mismo paralelismo: la feria es como la nevera del sector con todos los ingredientes que vamos a utilizar y el congreso es la cocina. Por lo tanto, en esta cocina este año tenemos muchos cocineros italianos porque Italia es el país invitado y el que más visitantes acuden a Rebuild cada año. También tenemos Murcia como región invitada e innovadora con propuestas como la de Martín Lejarraga, que es un arquitecto magnífico, o empresas como ZeroImpact, que están tratando de eliminar residuos en una obra, gestionándolos in situ, es decir, eliminando los contenedores que van a los vertederos.
Pero volviendo a Italia hemos estado trabajando para disponer de grandes estudios de arquitectura como el de Renzo Piano. Aunque él ahora ya no viaja por su edad, sí contaremos con un socio director de proyectos de su estudio. Y por otro lado, complementando lo que hicimos el año pasado con Massimiliano Fuxas, Stefano Boeri, Carlo Ratti y Dominique Perrol vamos a tener también a Mario Cucinella, considerado discípulo de Renzo Piano, con proyectos por todo el mundo, algunos de ellos muy paradigmáticos como la vivienda con tierra prototipada, con 3D printing y que es un referente mundial sobre cómo utilizar la tierra impresa en tres dimensiones para construcción, entre otros profesionales internacionales que nos van a aportar sus casos de éxito. Más de 700 ponentes en los tres días de congreso.
El congreso se ha convertido en un laboratorio de ideas, pero ¿cómo ve actualmente el sector?
El sector lo veo ahora magnífico. Hemos pasado de un sector reticente hacia la innovación y la incorporación de estas nuevas tecnologías a un sector que cada vez se va abriendo más. Están apareciendo clústeres de construcción industrializada de forma continua en todas las comunidades autónomas de España. Es un hecho muy paradigmático que la gente vea esta necesidad de unir su ecosistema para intentar también crear otro superior con otros clústeres como el clúster de edificación, la Asociación Española de Construcción Industrializada o el Clúster de Construcción industrializada de Cataluña que lanzan iniciativas como el primer co-factory europeo te percatas que nos estamos convirtiendo en motor de Europa. He estado analizando otros eventos internacionales similares y me atrevo a decir que ya somos el mayor evento, pero tanto por su tamaño, sino por el efecto tractor que tiene Rebuild en un sector ultra activo. Las promotoras están tomando parte de este sistema, así como las constructoras. Ten en cuenta que en España hay más de 120.000 sociedades con el epígrafe de constructora y vemos, cada vez, más interés en la construcción industrializada en hormigón, acero, madera y cerámica y la ponderación para intentar evitar una revolución social. Si realmente no somos capaces de dar respuesta a esta falta de construcción de estas 150.000 mil viviendas que se piden anualmente para crear hogares podemos tener graves problemas. Yo lo vivo en primera persona con mis hijos, así que tenemos que abordar la economía de la vivienda y la posibilidad de acceder a ella de una forma distinta.
El Congreso es también un laboratorio de ideas y de exposición de casos de éxito internacionales. En la imagen, Dominique Perrol en la pasada edición de Rebuild.
Se habla de la evolución que ha tenido el sector, que está siendo muy positiva, pero ¿hacia dónde va el sector? ¿Qué peso debe tener la Administración Pública en este caso?
La Administración Pública ahora está en un momento, creo, en el que muchas Comunidades Autónomas son conscientes también de esta problemática. Y vemos nuevos planes de hábitat y de vivienda como el catalán de Salvador Illa para crear 50.000 viviendas hasta 2030 y, recientemente, anunció la prorrogación de este plan para llegar a las 230.000 viviendas más. Cuando se ha puesto encima de la mesa el Fondo Soberano de 23.000 millones de euros para crear 50.000 viviendas más al año, esto representa un cambio. Pero una cosa son los recursos económicos para hacerlo y el otro los problemas infraestructurales o estructurales dentro de la Administración Pública para hacerlo posible, que es, por un lado, la generación de suelo. No puede ser que estemos necesitando 10 años para generar suelo para fabricar vivienda. Y, por lo tanto, en esto están trabajando también muchas regiones y ayuntamientos para facilitar la planificación urbana, que es algo que hemos perdido en los últimos años. El planificador urbano o el urbanista tuvo mucho peso en los años 80 y 90, después de la transición democrática. En estos años no vemos planes urbanísticos en pueblos o ciudades y tenemos que recuperar este ritmo. El segundo punto es la generación de las licencias de obras. No puede ser que yo pueda construir una vivienda en días o unos pocos meses y necesite más de un año para que obtener un permiso de obras. Y, finalmente, el tercer problema, una vez terminada la construcción necesitamos alrededor de entre 6 y 12 meses para tener las conexiones eléctricas, de gas... Estas son problemáticas que están en la hoja de ruta de la Administración Pública y, de hecho, el Ministerio de Vivienda ha presentado ya unas recomendaciones para abreviar los procesos de otorgación de licencias y permisos de obra.
A nivel personal, ¿qué expectativas se ha marcado para esta edición?
Tengo una misión personal que es convertir Rebuild en el punto de referencia europeo y latinoamericano. De hecho, este año vamos a tener cinco misiones Latinoamérica de Guatemala, México, Perú, Brasil y Chile que vienen atraídas por este concepto. Nuestra idea es llegar al nivel, digámoslo así, del arquitecto, aparejador, ingeniero de instalaciones, promotor, pequeño constructor… para que tenga en su agenda contactos, referentes, empresas que le pueden ayudar a participar en este ecosistema. Y, por lo tanto, a mí me gustaría llegar a una masa crítica de 50.000 o 100.000 profesionales, pero no por el número de personas, sino por lo que significaría en términos de ecosistema interesados en nuestra propuesta. En nuestra raíz están tres grandes conceptos. Uno, que es el más olvidado y que ahora, por razones políticas, a veces está denostado, que es el de la sostenibilidad. Tenemos un planeta en el que el balance ambiental es negativo y esto lo tenemos que cambiar y más cuando somos un sector que generamos casi la mitad de las emisiones de CO2 de toda la producción mundial de todos los sectores. Si no democratizamos esta manera de trabajar no vamos a revertir este impacto. De alguna manera teníamos que pasar del Contech al Impactech, de las Construction Technologies a las Impact Technologies, para disruptir nuestro sector con estos valores.
Comentaba la presencia de delegaciones latinoamericanas que estarán en Rebuild, pero a nivel particular ha podido intervenir directamente en la aproximación hacia la industrialización de estas regiones. ¿Qué está encontrando en estos países y qué estrategias se pueden estandarizar?
Todos estos países ahora están creando sus propios clústeres de construcción industrializada y, de alguna manera, les estamos ayudando proactivamente a generarlos. Esto significa que tenemos una necesidad de 150.000 viviendas más al año; el Reino Unido acaba de aprobar un plan para hacer 300.000 viviendas al año en los próximos años, pero cuando vas a otro país resulta que estas necesidades son las de una región entera como sucede en el caso de México. Ahí te das cuentas de la dimensión en términos de problemática de vivienda que tenemos. Todas estas misiones vienen buscando ejemplos, referencias de cómo solucionar estos problemas y creo que estamos en un camino de poder unir, casi como una solución panamericana o paneuropea, una estrategia global para el sector residencial.





















