El verdadero objetivo no es tener más máquinas moviéndose solas. Es conseguir que materiales, personas y datos trabajen de forma coordinada
Automatizar bien no significa automatizarlo todo
No todos los almacenes necesitan lo mismo. En unos, la prioridad es abastecer las líneas de producción; en otros, aprovechar la altura disponible o agilizar las expediciones. Por eso, Linde Material Handling aborda las soluciones de automatización desde el análisis de cada proceso.
Su propuesta combina robots móviles autónomos (AMR) para el transporte interno, vehículos de guiado automático (AGV) para mover y almacenar palés, equipos configurables de la gama I-MATIC para aplicaciones específicas y sistemas fijos de almacenamiento. La clave está en combinar tecnologías según las características de cada instalación y permitir la convivencia entre procesos manuales y automáticos.
El software, la pieza que hace funcionar el conjunto
Una carretilla autónoma puede ejecutar una tarea; una operación conectada puede decidir cuál es la siguiente. Esa coordinación pasa por soluciones como Linde Warehouse Manager, que integra información de inventario, órdenes de transporte y equipos, y permite gestionar flujos manuales y automatizados desde un entorno común.
Del vehículo al almacén completo
El verdadero objetivo no es tener más máquinas moviéndose solas. Es conseguir que materiales, personas y datos trabajen de forma coordinada, con menos interrupciones y mayor capacidad de adaptación.












































