“Las obras ferroviarias están condicionando el crecimiento de los tráficos a corto plazo, pero también están sentando las bases de una red más robusta"
El tren resiste un año complejo y se prepara para crecer
No obstante, las obras actualmente en marcha están limitando temporalmente la capacidad de la red. Las restricciones operativas, los ajustes en los servicios y la menor disponibilidad de determinadas infraestructuras afectan a los volúmenes ferroviarios y dificultan el crecimiento a corto plazo. Se trata de una situación compartida por buena parte del sector, que asume este periodo como una etapa necesaria para construir una red más moderna, competitiva y preparada para futuras demandas.
Ante este escenario, la prioridad se centra en garantizar la continuidad de los flujos logísticos y minimizar el impacto de las incidencias sobre clientes y operadores. La coordinación entre terminales portuarias, operadores ferroviarios, navieras y cargadores se ha convertido en un factor esencial para mantener la fiabilidad de la cadena de suministro.
En APM Terminals Spanish Gateways, esta estrategia ha permitido mantener una evolución positiva de las operaciones ferroviarias pese a un contexto desafiante. La colaboración con APM Railways se ha intensificado para optimizar la coordinación de servicios terrestres y marítimos, mientras que la implantación de la red Gemini está favoreciendo una mayor integración de los flujos logísticos y una planificación más eficiente de las conexiones.
La previsibilidad, precisamente, se está consolidando como uno de los principales factores de competitividad logística. La capacidad de combinar de forma eficiente los modos marítimo, ferroviario y terrestre, junto con herramientas digitales que simplifican la gestión de las operaciones, resulta fundamental para que las mercancías se muevan de forma ágil y fiable.
Por ello, el gran salto de los tráficos ferroviarios asociados a los puertos españoles no se espera de forma inmediata. La finalización de las principales obras previstas hasta 2028, unida al desarrollo del Corredor Mediterráneo, la mejora de los accesos portuarios y las nuevas infraestructuras intermodales permitirá liberar capacidad y crear las condiciones necesarias para una nueva etapa de crecimiento. Hasta entonces, el sector seguirá centrado en adaptarse, ganar eficiencia y preparar el terreno para el futuro.








































