La Fundación Daniel y Nina Carasso y el Museo del Prado organizan la II Jornada de Arte y Escuela
La II Jornada de Arte y Escuela ‘Construir futuros posibles’ organizada por la Fundación Daniel y Nina Carasso y el Museo del Prado reunió el 4 de junio a decisores y responsables del ámbito educativo, fundaciones, instituciones culturales, docentes y alumnado. Si bien en el primer encuentro realizado en 2023 se puso el foco en la intersección entre arte y educación, en este año el evento se articuló en torno a la visibilización de avances, el descubrimiento de complicidades y la construcción en común de futuros posibles. Esta jornada se celebró con el nuevo marco de educación cultural y artística de la Unesco y la agenda de la próxima Conferencia Mondiacult 2025 que se celebrará en Barcelona.
La jornada, avalada por la Unesco, se llevó a cabo en el Auditorio y el Claustro del Museo del Prado con la moderación de Mara Peterssen, periodista del programa 'La Aventura del saber' de RTVE, y fue inaugurada por el presidente del Real Patronato del Museo del Prado, Javier Solana; la coordinadora General de Educación del Museo del Prado, Ana Moreno; la directora de la Fundación Daniel y Nina Carasso para España, Lucía Casani; la subsecretaria de Cultura, Carmen Páez, y el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa. De la Rosa remarcó la importancia de la formación del profesorado “para que sea capaz de entender y llevar el arte a la escuela como ese elemento revulsivo y transformador, para que el alumnado tenga derecho a expresarse y a crear”.
Tras la bienvenida institucional, según indican en una nota de prensa fuentes del evento, el programa arrancó con una entrevista entre Petersen y David Bueno, doctor en Biología y fundador de la Cátedra de Neuroeducación UB-EDU1st. La conversación trató el papel que juegan las prácticas artísticas en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los seres humanos durante la infancia y la adolescencia. “Lo que nos hace únicos es que somos la única especie biológica que ha generado arte desde el principio. Todas las artes interpelan nuestro sistema emocional. No podríamos vivir sin emociones”, confirmó el neurocientífico.
La II Jornada de Arte y Escuela ‘Construir futuros posibles’ organizada por la Fundación Daniel y Nina Carasso y el Museo del Prado reunió el 4 de junio a decisores y responsables del ámbito educativo, fundaciones, instituciones culturales, docentes y alumnado.
Modelos culturales y educativos
La primera de las mesas de debate, ‘Modelos culturales y educativos’, trató el debate sobre los diversos modelos que hacen realidad la intersección entre arte y educación desde las políticas públicas y cómo pueden ser adaptados a cada contexto. La mesa estuvo moderada por Paulo Pires de Vale, comisario del Plan Nacional das Artes de Portugal —una estrategia de una década en el país luso para lograr una dimensión estructural de las sociedades basada en la educación y la cultura—: “Tenemos que transformar las instituciones en ‘extituciones’. Tienen que abrirse, salir de sí, y crear puentes más sustanciales con las escuelas”.
En la conversación intervinieron representantes de iniciativas culturales de varios países. La directora general de Derechos Culturales de España, Jazmín Beirak, confirmó que “llevando el arte y la cultura a las escuelas conseguimos que cualquier persona, independiente de su situación, puede desarrollar una vida cultural”. Por su parte, el director de Cultura y Patrimonio de la ciudad francesa de Cergy, Christophe Bennet, explicó el proyecto desarrollado en este territorio, que tiene como objetivo que “nuestros 8.000 niños tengan, al menos una vez al año, una práctica, un encuentro artístico”. La directora de Parcours d’Éducation Culturelle et Artistique en Bélgica, Catherine Stilmant, declaró que es “realmente importante volver hoy al desarrollo del espíritu democrático en las escuelas. Si no tenemos la cultura y la educación en la base para crear estos principios democráticos, no habrá democracia”. Desde el otro lado del Atlántico, en Panamá, el director del Centro Arte y Cultura de Colón, Abel Aronátegui, explicó la manera en la que funciona el centro que lidera y hacía especial alusión a “la importancia de introducir los registros administrativos para poder medir el impacto de la educación artística en los grupos más vulnerables”.
La jornada, avalada por la Unesco, se llevó a cabo en el Auditorio y el Claustro del Museo del Prado.
Instituciones culturales y comunidades educativas
La segunda de las mesas, ‘Instituciones culturales y comunidades educativas’, trató cómo las diversas instituciones culturales reconocidas internacionalmente están desarrollando programas específicos desde los Departamentos de Educación y trabajando de forma estable con las comunidades y centros escolares. Moderada por la periodista Mara Peterssen, la conversación contó con la participación de tres voces expertas. En primer lugar, la coordinadora General de Educación Museo Nacional del Prado, Ana Moreno, presentó los avances en el programa ‘Deslizar’, en el que la escuela pasa “de ser una proveedora de niños a una cómplice y los docentes se convierten en creadores de experiencias de participación cultural”. Por su parte, el director del Museo de la Luz en México, Ricardo Rubiales, trajo su experiencia en la entidad que lidera, por la que el público viajó a través de numerosas imágenes que reflejan la influencia de la educación artística en la comunidad a la que pertenece. La tercera interviniente, Lilian L’Abbate Kelian, superintendente de Educación del Instituto Tomie Ohtake de São Paulo, en Brasil, compartió su visión sobre el papel de la educación artística en la construcción de comunidades democráticas: “Nosotros creemos que la experiencia estética y los diálogos promueven comunidades plurales de pertenencia y son indispensables para la vida democrática”.
Agentes activadores de las prácticas de arte y escuela
La tercera de las mesas, ‘Agentes activadores de las prácticas de arte y escuela’, trató cómo la sociedad civil organizada está tejiendo alianzas de colaboración desde el ámbito fundacional, docente y con la administración pública. Moderada por Andrea de Pascual, miembro de la red Planea y coordinadora de Pedagogías Invisibles, intervinieron agentes culturales de distintos ámbitos.
Gemma Carbó, de Alianza de Fundaciones por la Educación Artística y Cultural en España, analizó el estado actual de la relación entre arte y escuela: “Seguimos estando muy atomizados. Hay muchos ejemplos micro, como pueden ser la red Planea, la del Prado o ConArte, pero, sin embargo, nos falta lo macro, el paraguas, el porqué, el para qué”. Por su parte, el director de La Fabrique de Communs Pédagogiques en Francia, Benjamin Gentils, hizo alusión a la transversalidad a otros ámbitos como el climático. Aunque su asociación tiene 150 años de historia experimental, se plantean “cada mañana qué significa educar cuando las condiciones de vida del futuro de esa infancia no están garantizadas”. La mirada artística en esta jornada estuvo presente con la participación de la arquitecta y coordinadora de proyectos en Valencia, Estelle Jullian, que presentó varios de los procesos en los que participó o participa actualmente: “Trabajo en proyectos que tienen un cierto acercamiento bioregional donde hay una atención muy particular hacia el territorio y también en proyectos comunitarios”. En último lugar, Martí Madaula, artista de A Bao A Qu, explicó una residencia que llevó a cabo durante un curso completo en una escuela, tiempo en el cual “el artista tiene que hacer un ejercicio de imaginación constante. Y también se propone crear un vínculo muy personal y de larga duración con el alumnado”, haciendo alusión a una manera de trabajar más pausada que permita mayor profundidad e impacto.
Este año el evento se articuló en torno a la visibilización de avances, el descubrimiento de complicidades y la construcción en común de futuros posibles.
La jornada concluyó con la acción artística y educativa ‘El silencio sagrado’, dirigida por Christian Fernández Mirón junto a alumnado del Ceip San Eugenio y San Isidro (Madrid). Este proyecto forma parte de la red Planea y ejemplifica el tipo de propuestas que acercan el arte y la mediación cultural a los entornos escolares. A través de la formación del profesorado y de sesiones con estudiantes, la propuesta trabaja con el sonido, el silencio, la armonía y la disonancia como lenguajes expresivos, potenciando el juego, la escucha y la imaginación.
La jornada puso de relieve varias conclusiones: el arte en la escuela tiene beneficios demostrados científicamente; la formación del profesorado es esencial para alcanzar objetivos a largo plazo; administraciones y sociedad civil deben trabajar de forma coordinada; los programas necesitan estabilidad y continuidad para lograr un impacto real; y las estructuras existentes deben reforzarse con más recursos.
Todo ello en un contexto especialmente relevante: a pocos meses de la Conferencia Mondiacult 2025, que se celebrará en Barcelona, esta jornada contribuyó a nutrir el debate internacional sobre el papel estructural del arte en la educación y la cultura como derecho. Una aportación desde la práctica que pone en valor la experiencia situada, plural y colaborativa que se está construyendo en el Estado español.



