Interactuación e información: el gran salto evolutivo en los recursos tecnológicos para aprender inglés

Xavier Ballesteros, Head of Marketing Cambridge English Language Assessment para España y Portugal

16/01/2017
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Los idiomas han sido pioneros en la introducción de las nuevas tecnologías en el aula como herramienta de enseñanza. El vídeo y el audio fueron los primeros recursos tecnológicos en que los profesores se apoyaron para cubrir una gran deficiencia en las aulas, la práctica de la comprensión oral o ‘listening’. Estas tecnologías permitieron a los alumnos tener una mayor exposición al lenguaje hablado, a diferentes acentos, a diferentes entonaciones y situaciones.

Hoy en día estos recursos —aunque aún vigentes— parecen llegados de otra época, ante la variedad y riqueza de los medios digitales de los que disponemos actualmente para cubrir esa carencia en la práctica del ‘listening’: desde la televisión digital en nuestras casas hasta numerosísimos recursos auditivos disponibles en Internet.

El gran salto ‘evolutivo’ ha sido el desarrollo de recursos que cubren las cuatro competencias de la lengua; además de la ya mencionada comprensión oral o ‘listening’, hablamos también de comprensión y expresión escrita y expresión oral. Y, en esta evolución, la capacidad de interactuar, ya sea con el propio recurso o a través de él con otras personas, es una de las características con mayor recorrido de futuro. Sin duda, las redes sociales tienen ya mucho que decir en estos desarrollos.

La gran ventaja de las nuevas tecnologías es la capacidad de interactuación que presentan y la cantidad de recursos y de información casi ilimitada que ponen a nuestro alcance pero, en ocasiones, la forma nos impide llegar al fondo. Éste no es otro que el adecuado uso pedagógico de estas potentes herramientas. “Hace ya años que desde Cambridge English nos embarcamos en la apasionante aventura de crear herramientas digitales que ayuden al aprendizaje del inglés ya sea en el aula o fuera de ella. Nuestras propuestas evolucionan al ritmo que lo hace la tecnología, es decir muy rápido, pero nunca perdemos de vista que nuestro verdadero objetivo es que los candidatos a nuestros exámenes alcancen el reto de comunicarse en inglés en el mundo real que los rodea”, dice Geoff Stead, director de Desarrollo Digital y Nuevos Productos de Cambridge English.

El objetivo del uso de las nuevas tecnologías no debe ser otro que el de contribuir al desarrollo de un proyecto didáctico en el que, en el caso del inglés, se tienen en cuenta cuestiones como los niveles de aprendizaje de la lengua y la edad de los candidatos. Los recursos digitales deben contribuir a la formación de hablantes del inglés motivados, confiados y seguros de sí mismos.

Por lo tanto, dicho objetivo es incluir en el proceso de aprendizaje herramientas digitales diversificadas que aporten un enfoque comunicativo holístico del inglés. A modo de ilustración, podemos decir que no se trata ya de aprender gramática de manera memorística sino de aplicarla y practicarla en situaciones reales de comunicación.

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La célebre educadora María Montessori dijo: “La educación es un proceso natural realizado por el niño y no se adquiere escuchando palabras, sino por las experiencias”. Los juegos y recursos digitales están repletos de actividades imaginarias y del mundo real, donde los niños, y no tan niños, pueden practicar inglés de formas muy diversas. En los libros y las películas, el final de la historia ya se ha decidido. Sin embargo, en los juegos la implicación es mayor, tomando decisiones propias, embarcándose en un viaje, saliendo airoso de una aventura y decidiendo el final.

El uso de recursos digitales aporta, en este sentido, un plus de motivación en el aula —algo común a todos los alumnos, pero especialmente significativo en los llamados nativos digitales— al diversificar las metodologías que se aplican. Y la motivación tiene, sin duda, relación directa con el éxito del aprendizaje.

Una pregunta recurrente es cuál es el papel del profesor ante este boom de las nuevas tecnologías. Por supuesto, la figura del profesor sigue siendo quizá más necesaria que nunca como el profesional que diseña y guía al alumno en el proyecto pedagógico que más conviene a su nivel, edad y necesidades. Podemos concluir en que, en el actual estado de la tecnología, el aprendizaje del inglés alcanza su máxima eficacia en la combinación de recursos tecnológicos, pedagógicos y humanos.

Así pues, los medios digitales son un apoyo didáctico que ayudan tanto en el aula como en el trabajo individual del alumno; así mismo, tienen un gran impacto en las técnicas de trabajo tanto colectivas como individuales a las que han aportado dinamismo, creatividad y capacidad de interactuación, entre otras ventajas.

“La gran ventaja de las nuevas tecnologías es la capacidad de interactuación que presentan y la cantidad de recursos y de información casi ilimitada que ponen a nuestro alcance pero, en ocasiones, la forma nos impide llegar al fondo”
“El aprendizaje del inglés alcanza su máxima eficacia en la combinación de recursos tecnológicos, pedagógicos y humanos”