Del castillo en ruinas a la cripta cerrada: así puede la realidad virtual transformar el turismo de cualquier municipio
La empresa salmantina ARSOFT, con más de 500 proyectos de realidad extendida para sectores como la defensa, la industria naval o el ferroviario, aplica esa misma tecnología al patrimonio y al turismo. Reconstrucciones 3D, visitas 360°, realidad aumentada y experiencias inmersivas permiten a cualquier destino enseñar lo que hasta ahora no podía mostrar.
A veces, de un castillo solo quedan unos muros. Hay criptas que no pueden abrirse al público, torres con escaleras imposibles y yacimientos en plena excavación. El patrimonio es uno de los grandes reclamos turísticos de España, pero contar su valor no siempre es fácil, sobre todo cuando parte de esa historia ha desaparecido o no puede visitarse.
Ahí es donde la tecnología tiene mucho que aportar. ARSOFT, especializada en realidad aumentada, virtual y mixta desde 2013, pone al servicio de ayuntamientos, diputaciones, museos y gestores de patrimonio las mismas herramientas que ya utiliza en sectores tan exigentes como la defensa o el ferroviario.
Enseñar lo que ya no existe
Su primera aportación es hacer visible lo que ya no existe. Con una reconstrucción 3D, el visitante recorre las estancias de una fortaleza tal y como era y entiende para qué servía cada espacio. Con realidad aumentada, el móvil muestra un elemento arquitectónico desaparecido en el lugar exacto donde estuvo. Las visitas 360° permiten conocer un destino desde casa, y las gafas de realidad virtual convierten el recorrido en una experiencia participativa.
Para que la recreación tenga valor, ARSOFT insiste en el rigor: debe apoyarse en documentación histórica fiable y distinguir lo documentado de lo interpretado. La tecnología, además, no sustituye a la visita presencial, sino que la complementa. A menudo, descubrir un lugar en una experiencia digital es el primer paso para querer recorrerlo en persona.
Recreación en 3D del palacio de Berlanga de Duero.
Un mismo contenido, muchos escaparates
Una vez creada, la experiencia no se queda en el monumento. Puede consultarse desde una web, una oficina de turismo, un centro de interpretación o una exposición. También puede viajar a ferias y presentaciones profesionales, donde un territorio que se recorre con unas gafas destaca frente al folleto y el vídeo promocional de siempre.
El mismo contenido sirve después para actividades educativas y campañas de comunicación. Para un destino, eso se traduce en diferenciarse, explicar mejor su historia y llegar a un público que quizá nunca habría pisado el lugar.
No hace falta ser una gran ciudad
Todo ello está al alcance de destinos de cualquier tamaño. Digitalizar el patrimonio no es cosa solo de capitales o grandes museos: para un municipio con un conjunto histórico, una comarca con recursos poco conocidos o un museo local, es una forma de ganar visibilidad.
Es el caso de Berlanga de Duero (Soria). Su Ayuntamiento adjudicó a ARSOFT en diciembre de 2025 una guía interactiva y virtual que reconstruye el patrimonio cultural de la villa, dentro del Plan de Sostenibilidad Turística Renacere. El objetivo es que los visitantes conozcan la historia local de una forma nueva.
“Hay lugares que se visitan y lugares que se viven. Lo importante no es incorporar recursos digitales por el simple hecho de hacerlo, sino encontrar la manera de contar lo que hace especial a cada lugar”, afirma Santiago González Izard, CEO de ARSOFT.


















