Entrevista a Pedro Pablo Laina, director de la Unidad de Negocio de Data Center para Iberia de Genesal Energy
Periodista especializada en energía, eficiencia energética e instalaciones · Interempresas Media
08/10/2026
“Queremos ser un socio de ingeniería, no solo un proveedor de equipos”.
Acaba de incorporarse a Genesal Energy para liderar la Unidad de Negocio de Data Center en Iberia. ¿Qué le llevó a asumir este nuevo reto y qué le resultó especialmente atractivo del proyecto?
Me atrajo que coincidieran dos cosas: un mercado en plena expansión y una compañía con capacidad real para responder a él. Iberia vive un momento de crecimiento muy intenso en centros de datos, con muchos proyectos que todavía están por construirse y que van a necesitar una infraestructura de respaldo diseñada con mucho rigor. Genesal Energy, además, diseña y fabrica en España, con ingeniería propia y un servicio técnico especializado. Eso permite tomar decisiones cerca del cliente y adaptar cada solución a su proyecto, en lugar de adaptar el proyecto a un catálogo cerrado. Liderar una unidad de negocio con esa base, en un sector que conozco bien, era una oportunidad difícil de dejar pasar.
Llega a Genesal tras un recorrido profesional en compañías y mercados muy diferentes. ¿Qué aspectos de esa experiencia considera que pueden ser más útiles a la hora de entender las necesidades de los operadores y acompañarlos en sus proyectos?
Lo más útil es haber trabajado tanto en el ámbito de las tecnologías de la información como en el de las infraestructuras críticas. Eso me permite entender cómo piensa un operador: en disponibilidad, en capacidad de crecer y, sobre todo, en plazos de puesta en servicio. Para él, un grupo electrógeno es una pieza más de una cadena que tiene que funcionar como un todo el día que se necesite. Haber pasado por compañías internacionales también ayuda. Cada una entiende al cliente y la ejecución de una forma distinta, y esa variedad es útil para trabajar con operadores de distintas partes del mundo que llegan a Iberia con sus propios estándares.
¿En qué punto de partida se encuentra la Unidad de Negocio de Data Center de Genesal Energy y qué aspectos considera prioritario desarrollar o reforzar en esta nueva etapa?
Partimos de una base bastante sólida, ya que la compañía ha desarrollado proyectos para centros de datos en distintos mercados, con requisitos de disponibilidad muy exigentes. En esta etapa, mi prioridad es seguir haciendo de esa experiencia una estructura especializada y cercana en Iberia. Queremos estar presentes desde las primeras fases de diseño, reforzar la ingeniería que acompaña al cliente en el dimensionamiento y asegurar que podemos comprometer plazos con fiabilidad. También queremos ampliar el servicio técnico para acompañar cada instalación durante toda su vida útil.
Genesal Energy tiene una trayectoria consolidada en generación de energía para infraestructuras críticas. ¿Cómo cree que debe evolucionar esa experiencia para responder a la nueva generación de Data Centers, marcada por mayores demandas de potencia, disponibilidad y velocidad de ejecución?
La experiencia en infraestructuras críticas es justo lo que más se valora ahora, pero es importante tener en cuenta la escala y el ritmo. El apagón de abril de 2025 mostró que un respaldo bien diseñado y bien mantenido cumple su función, y esa es la base. Lo que cambia es la dimensión. Tecnologías como la inteligencia artificial están elevando la potencia que necesita cada instalación, y el cliente quiere que todo llegue antes. Nuestra evolución pasa por combinar la personalización, que es nuestra seña de identidad, con soluciones más estandarizadas y escalables. Así cada proyecto puede apoyarse en diseños ya validados y ganar velocidad sin renunciar a la fiabilidad.
"Queremos ampliar el servicio técnico para acompañar cada instalación durante toda su vida útil".
¿Qué características técnicas están demandando actualmente estos proyectos y cómo están evolucionando los requisitos respecto a los grupos electrógenos convencionales?
Se piden equipos de mayor potencia, capaces de trabajar en paralelo y de crecer por fases al ritmo de cada proyecto. También cambia el papel del grupo, que ya no se concibe solo como un equipo de emergencia, sino como un activo integrado y preparado para funcionar durante periodos prolongados si es necesario. Las cargas asociadas a la inteligencia artificial son además más variables, así que la capacidad de respuesta del grupo y su coordinación con el resto del sistema eléctrico ganan importancia. Y la sostenibilidad se ha convertido en un requisito técnico más: compatibilidad con el HVO, menores emisiones y ruido, o la monitorización integrada en la gestión del edificio.
Más allá del suministro de equipos, ¿qué papel quiere que desempeñe Genesal Energy dentro de los proyectos de Data Center? ¿Qué tipo de relación pretende establecer con operadores, ingenierías, integradores y demás agentes del sector?
Queremos ser un socio de ingeniería, no solo un proveedor de equipos. Eso implica trabajar con el operador y con la ingeniería desde el diseño, para que la solución responda al proyecto real. Después vienen las pruebas en fábrica, la puesta en marcha y el mantenimiento durante toda la vida de la instalación. Con ingenierías e integradores buscamos una colaboración técnica estable, aportando criterio y soporte para que la parte energética encaje sin fricciones con el resto de la infraestructura. La fiabilidad de un Data Center depende de cómo funciona la cadena completa, y queremos ser un interlocutor que responde por el sistema de respaldo de principio a fin.
“El futuro pasa por la descarbonización del respaldo, con combustibles renovables e hidrógeno; hibridación con sistemas de almacenamiento; y la gestión energética”.
¿Qué oportunidades de innovación o de desarrollo de nuevas soluciones ha identificado para Genesal Energy en este mercado?
Veo varias líneas claras. La primera es la descarbonización del respaldo, con combustibles renovables y la investigación en fuentes alternativas como el hidrógeno, donde nuestro centro tecnológico Generlab tiene mucho que aportar. La segunda es la hibridación con sistemas de almacenamiento, que va a ganar peso en los próximos años. La tercera es la gestión energética, porque los centros de datos van a tener que gestionar su energía con mucha más precisión. La cuarta es el aprovechamiento de los datos de funcionamiento de los equipos para anticipar el mantenimiento y reforzar la disponibilidad.

















