La evolución de la soberanía cloud y de datos en Europa
Enrique Rodríguez, VP, Cloud & Core Modernization Lead Kyndryl, miembro del Grupo Telecomunicaciones de AUTELSI
05/10/2026La soberanía digital se ha consolidado como uno de los grandes desafíos estratégicos para Europa. Lo que inicialmente surgió como una preocupación vinculada a la protección de datos y al cumplimiento normativo, ha evolucionado hacia un concepto mucho más amplio, relacionado con la competitividad, la resiliencia y la autonomía tecnológica del continente. La creciente dependencia de proveedores tecnológicos globales, la aparición de nuevas tensiones geopolíticas y la irrupción de la inteligencia artificial han situado la soberanía cloud y de datos en el centro de la agenda europea.
Enrique Rodríguez, VP, Cloud & Core Modernization Lead Kyndryl, miembro del Grupo Telecomunicaciones de AUTELSI.
Sin embargo, la soberanía no debe interpretarse como una búsqueda de autosuficiencia tecnológica ni como un retorno a modelos tradicionales de infraestructura, si no como la capacidad de organizaciones y países para mantener un control efectivo sobre sus datos, operaciones, tecnologías críticas y capacidades digitales, combinando las ventajas de la innovación global con mecanismos adecuados de gobernanza, control y resiliencia.
Esta evolución ha quedado reflejada en iniciativas y marcos de referencia impulsados por la Unión Europea. El Cloud Sovereignty Framework introduce una visión multidimensional de la soberanía, evaluando aspectos como la soberanía estratégica, jurídica, operacional, tecnológica, de datos e inteligencia artificial, de cadena de suministro y de seguridad. Asimismo, los niveles SEAL (Sovereignty Effectiveness Assurance Levels) proporcionan una metodología para medir el grado de soberanía alcanzado por servicios y proveedores cloud, permitiendo avanzar desde modelos básicos de residencia de datos hacia esquemas más sofisticados de autonomía y control.
Paralelamente, Europa ha desarrollado uno de los entornos regulatorios más avanzados del mundo, apoyándose en iniciativas como GDPR, Data Governance Act, Data Act, DORA, NIS2, AI Act y, últimamente, la CADA (Cloud and AI Development Act). El impulso político y económico promovido por el informe de Mario Draghi ha reforzado la idea de que la soberanía digital no es únicamente una cuestión regulatoria, sino también una condición necesaria para preservar la competitividad europea en un contexto de creciente rivalidad tecnológica global.
La siguiente etapa de esta evolución estará marcada por la inteligencia artificial. Si durante la última década la discusión se centró en dónde se almacenaban los datos, durante los próximos años la atención se desplazará hacia quién controla los modelos, algoritmos y capacidades cognitivas construidas sobre ellos. La denominada IA soberana emerge así como la nueva frontera de la autonomía digital.
España se encuentra en una posición favorable dentro de este escenario gracias a las inversiones en centros de datos, la disponibilidad de infraestructuras cloud, el crecimiento de las capacidades de inteligencia artificial y la madurez digital de sectores como la banca, las telecomunicaciones y las administraciones públicas. Todo ello sitúa al país como un potencial actor relevante en el futuro ecosistema europeo de cloud e IA soberana.

















