Entrevista a Victor Gago, Data Center and C&SP Sales Manager en Schneider Electric Iberia
Periodista especializada en energía, eficiencia energética e instalaciones · Interempresas Media
24/07/2026
El crecimiento de la inteligencia artificial está redefiniendo el diseño y la operación de los centros de datos, impulsando infraestructuras con mayores densidades de potencia, nuevos sistemas de refrigeración y una gestión energética cada vez más inteligente. Víctor Gago, Data Center and C&SP Sales Manager de Schneider Electric Iberia, analiza cómo evolucionan estas instalaciones para responder a las crecientes exigencias de capacidad, eficiencia y disponibilidad, y el papel que desempeñarán las ingenierías en el desarrollo de una nueva generación de data centers preparados para la IA.
El auge de la inteligencia artificial está disparando la demanda de centros de datos de alta densidad. ¿Cómo está cambiando este fenómeno las necesidades energéticas y de refrigeración de estas instalaciones?
La inteligencia artificial está transformando el diseño de los centros de datos. Con este fenómeno, las instalaciones deben soportar cargas de computación mucho más exigentes. Eso está elevando la densidad de potencia hasta niveles que, hasta hace poco, eran excepcionales. Hoy hablamos de entornos que se sitúan entre los 30 y 50 kW por rack y, en determinadas aplicaciones, ya se alcanzan los 100 kW.
Ese salto tiene un impacto directo sobre la infraestructura. La alimentación eléctrica debe responder a demandas mucho más elevadas y los sistemas de refrigeración pasan a desempeñar un papel decisivo para garantizar el rendimiento y la continuidad de la operación. De hecho, el sector ya está evolucionando hacia nuevas arquitecturas energéticas y tecnologías de refrigeración adaptadas a estos escenarios. Ese cambio ya se refleja en las decisiones de los operadores. El 73% de los centros de datos en España prevé incorporar refrigeración líquida directa en los racks de mayor potencia.
"El 73% de los centros de datos en España prevé incorporar refrigeración líquida directa en los racks de mayor potencia"
La refrigeración representa uno de los principales consumos energéticos de un data center. ¿Qué estrategias considera más eficaces para reducir ese consumo sin comprometer la disponibilidad de la instalación?
Reducir el consumo energético de la refrigeración pasa, en primer lugar, por un buen diseño de la infraestructura. Es importante adaptar la solución a la densidad de potencia prevista y distribuir correctamente las cargas térmicas para evitar sobredimensionamientos o ineficiencias desde el inicio del proyecto.
A partir de ahí, la gestión de la instalación es determinante. Hoy contamos con herramientas que permiten monitorizar el comportamiento del centro de datos en tiempo real y ajustar la refrigeración en función de las necesidades reales de cada momento. Eso hace posible optimizar el consumo, aprovechar mejor la capacidad instalada e incluso las inercias térmicas sin afectar a la continuidad del servicio.
"Es importante adaptar la solución a la densidad de potencia prevista y distribuir correctamente las cargas térmicas para evitar sobredimensionamientos o ineficiencias desde el inicio del proyecto"
También es importante entender que la refrigeración no puede abordarse como un elemento independiente. La máxima eficiencia se alcanza cuando estos sistemas trabajan de forma coordinada con la infraestructura eléctrica y la plataforma de gestión. Esto permite mantener la disponibilidad que exige un centro de datos y, al mismo tiempo, avanzar hacia una operación mucho más eficiente.
Cada vez se habla más de diseñar centros de datos preparados para albergar cargas de alta densidad desde su concepción. ¿Qué aspectos deberían tener especialmente en cuenta las ingenierías a la hora de proyectar este tipo de instalaciones?
Las ingenierías tienen por delante un reto diferente al de hace unos años. Ya no basta con diseñar una infraestructura que responda a las necesidades iniciales del proyecto, debe estar preparada para absorber incrementos de densidad de potencia y ampliaciones sin comprometer la disponibilidad, lo que obliga a concebir cada proyecto como un sistema flexible, adaptable, escalable.
Eso exige abordar la instalación como un sistema, donde la alimentación eléctrica, la distribución de potencia y la refrigeración se desarrollen de forma coordinada, y prestando mucha atención al control y la supervisión. Es vital para poder escalar que las capas digitales estén concebidas para ello desde el principio.
Schneider Electric ha reforzado recientemente su apuesta por soluciones tanto de refrigeración por aire como de refrigeración líquida. ¿Qué ventajas aporta cada tecnología y en qué tipo de aplicaciones resulta más recomendable una u otra?
La refrigeración por aire sigue siendo una solución plenamente válida para un amplio número de aplicaciones y continuará desempeñando un papel relevante en el sector. Sin embargo, el incremento de la densidad de potencia asociado a la IA está impulsando la adopción de la refrigeración líquida en aquellos entornos donde las cargas térmicas son mucho más elevadas. No hablamos de tecnologías excluyentes, sino de soluciones que responden a necesidades diferentes.
En Schneider Electric entendemos que la clave está en ofrecer la tecnología más adecuada para cada proyecto. Por eso hemos reforzado nuestra propuesta tanto en refrigeración por aire como en refrigeración líquida, incorporando las capacidades de Motivair y colaborando con NVIDIA en el desarrollo de arquitecturas de referencia para infraestructuras de IA. Así podemos acompañar a nuestros clientes en el diseño de centros de datos preparados para responder a los retos actuales y a los que están por venir.
La eficiencia de un centro de datos ya no depende únicamente de equipos eficientes, sino también de la capacidad para monitorizar y optimizar su funcionamiento en tiempo real. ¿Qué papel desempeñan la digitalización y la gestión inteligente en la optimización de los sistemas?
Disponer de datos ya no es suficiente. El verdadero valor está en convertir esa información en decisiones que ayuden a operar el centro de datos de una forma más eficiente. La digitalización permite detectar desviaciones antes de que afecten al servicio, ajustar el consumo energético a las necesidades reales de la instalación y planificar el mantenimiento con mayor precisión. Todo ello contribuye a mejorar el rendimiento y la disponibilidad de la infraestructura.
Otro cambio importante es la capacidad de gestionar el centro de datos de forma más dinámica. Los operadores pueden conocer en tiempo real cómo se comportan los distintos activos, identificar oportunidades de mejora y actuar con mayor rapidez ante cualquier incidencia. Ese conocimiento resulta especialmente útil en instalaciones de alta densidad, donde pequeños ajustes pueden tener un impacto significativo sobre la eficiencia energética y la operación.
En Schneider Electric ya estamos aplicando este modelo en varios proyectos en Iberia, donde la combinación de infraestructura conectada, software y servicios ha permitido mejorar la eficiencia energética, incrementar la disponibilidad y facilitar la gestión remota de la instalación.
En un contexto en el que la disponibilidad eléctrica empieza a ser un factor limitante para nuevos centros de datos, ¿hasta qué punto mejorar la eficiencia de la refrigeración puede convertirse en un elemento decisivo para aumentar la capacidad de las instalaciones sin incrementar su consumo energético?
La disponibilidad de potencia obliga a aprovechar mucho mejor la energía disponible. En ese escenario, la refrigeración adquiere un papel estratégico porque su funcionamiento puede adaptarse dinámicamente a las condiciones de la instalación, optimizando el consumo mediante la gestión activa de la energía y el aprovechamiento de inercias térmicas. Ese enfoque permite utilizar la energía de una forma más eficiente sin comprometer la continuidad del servicio.
Los operadores buscan reducir indicadores como el PUE (Power Usage Effectiveness) sin renunciar al crecimiento de la capacidad de cálculo. ¿Qué innovaciones cree que tendrán un mayor impacto en la mejora de la eficiencia energética de los data centers durante los próximos años?
La mejora de la eficiencia energética vendrá de la combinación de varias innovaciones que ya están empezando a implantarse. Una de ellas es la evolución hacia nuevas arquitecturas de distribución eléctrica, como los sistemas de 800 VDC, diseñados para responder a las exigencias de potencia que plantean las cargas de IA. Al mismo tiempo, la digitalización y la gestión activa de la energía permitirán adaptar la operación del centro de datos a las condiciones de cada momento y aprovechar mucho mejor los recursos disponibles.
También veremos una evolución en la forma de concebir estas infraestructuras. Estamos pasando de centros de datos tradicionales a auténticas “AI Factories”, donde energía, computación y refrigeración se diseñan como un único sistema para dar respuesta a entornos de alta densidad. Ese cambio marcará la diferencia a la hora de seguir aumentando la capacidad de cálculo sin perder de vista la eficiencia energética.
España se está consolidando como uno de los mercados más atractivos para la implantación de nuevos data centers. Desde la perspectiva de Schneider Electric, ¿qué oportunidades abre este crecimiento para las ingenierías y qué tecnologías serán clave para que estas infraestructuras sean sostenibles desde el punto de vista energético?
España reúne condiciones muy favorables para consolidarse como uno de los grandes polos europeos de centros de datos. Combina un mix eléctrico altamente descarbonizado, una ubicación estratégica y un importante volumen de proyectos en desarrollo. Todo ello abre una oportunidad para las ingenierías, que tendrán un papel decisivo en el diseño de infraestructuras capaces de responder a las nuevas exigencias de potencia, escalabilidad y eficiencia energética desde las primeras fases del proyecto.
Ese crecimiento también impulsará nuevas formas de diseñar y desplegar estos centros. Las soluciones modulares y prefabricadas, la gestión inteligente de la energía y la integración de almacenamiento, generación distribuida o microgrids serán clave para acelerar la puesta en marcha de los proyectos y avanzar en eficiencia y sostenibilidad.















