IOMETRICS Smart Ops se basa en un enfoque de inteligencia artificial multiagente
Datadope lanza una plataforma que reduce hasta un 80% el tiempo de diagnóstico de incidencias
La tecnológica española Datadope presenta IOMETRICS Smart Ops, una solución basada en inteligencia artificial colaborativa que acelera el análisis de incidencias y mejora la eficiencia operativa de los equipos técnicos.
La compañía española Datadope, especializada en observabilidad avanzada y AIOps, ha anunciado el lanzamiento de IOMETRICS Smart Ops, una plataforma basada en inteligencia artificial colaborativa multiagente que permite reducir hasta un 80% el tiempo de diagnóstico de incidencias en entornos empresariales.
La solución está diseñada para transformar procesos complejos de análisis en diagnósticos de alta precisión en menos de 20 minutos, frente a los tiempos tradicionales cercanos a una hora. Este avance también impacta directamente en el Tiempo Medio de Resolución (MTTR), que puede disminuir hasta un 66%, según datos de la compañía.
El CEO de Datadope, Sergio Monge, explica: “No se trata de reemplazar trabajo humano, sino ahorrar tiempo en procesos que se pueden automatizar para que puedan hacer trabajos de mayor valor”.
La plataforma actúa como un “cerebro autónomo”, capaz de analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real, generar hipótesis sobre las causas de las incidencias y proponer acciones correctivas. Gracias a esta automatización, cada técnico puede recuperar hasta 17 horas semanales, que pueden destinarse a tareas estratégicas.
IA colaborativa para reducir la complejidad operativa
IOMETRICS Smart Ops se basa en un enfoque de inteligencia artificial multiagente, en el que distintos agentes trabajan de forma coordinada para investigar incidencias, contrastar evidencias y determinar la causa raíz de los problemas. Este modelo permite evitar el “caos reactivo” derivado de la gestión manual de alertas y mejorar la toma de decisiones en entornos críticos.
Además, la solución incorpora un sistema de aprendizaje continuo: cada incidencia resuelta se convierte en conocimiento estructurado reutilizable, lo que incrementa progresivamente la eficacia del sistema y reduce la dependencia del conocimiento individual dentro de los equipos.
Otro de los aspectos clave es su capacidad de integración con el ecosistema tecnológico existente en las organizaciones, lo que facilita su adopción sin necesidad de sustituir herramientas previas. Asimismo, combina automatización con supervisión humana, promoviendo un modelo de colaboración que refuerza la productividad sin sustituir el papel del profesional.













