España acelera en centros de datos: la energía se convierte en el factor decisivo
España se posiciona como uno de los grandes polos de centros de datos en Europa, impulsada por la conectividad, las energías renovables y la demanda de inteligencia artificial. Sin embargo, el crecimiento del sector sitúa la energía como el principal factor limitante, en un contexto que exige rediseñar la infraestructura física, reforzar la resiliencia energética y acelerar la formación de talento especializado. En este análisis, expertos de compañías como Data4, Genesal Energy, Socomec, Sunlight Group y Vertiv aportan su visión sobre los principales retos y tendencias del mercado.
El mercado español de centros de datos atraviesa una fase de expansión acelerada en la que confluyen inversión internacional, crecimiento de la demanda digital y una profunda transformación tecnológica impulsada por la inteligencia artificial.
España ha afianzado su papel como hub del sur del continente europeo gracias a factores estructurales como su posición geoestratégica, la llegada de cables submarinos, la capilaridad de la red de fibra y el liderazgo en generación renovable. “España se ha consolidado como hub de centros de datos del sur de Europa, impulsada por su posición geoestratégica como puente digital con América y África”, explica Mario Vasconcelos, Sales Director Enterprise Accounts, Spain & Portugal en Vertiv, proveedor de infraestructuras críticas digitales.
Sin embargo, el consenso entre los principales actores del sector es que esta ventaja competitiva solo se mantendrá si se resuelven tres grandes retos: distribución de la energía, ejecución y talento. En este sentido, José Manuel Fernández, CEO y CCO de Genesal Energy, fabricante de soluciones de generación de energía, advierte de que el suministro eléctrico continuo y fiable es el elemento crítico sobre el que se sustenta toda la infraestructura digital, mientras que Isabel Fernández Polo, Head of sales Spain and Global Neocloud de Data4, operador de centros de datos, señala que el riesgo principal es que la demanda crezca más rápido que la capacidad de desplegar infraestructuras críticas.
En este contexto, la disponibilidad energética ha dejado de ser un aspecto técnico para transformarse en un factor estratégico. Como subraya Óscar Bermúdez, responsable de ingenierías y proyectos de Socomec, fabricante de soluciones de gestión energética, “la disponibilidad energética deja de ser un requisito técnico para convertirse en un factor de competitividad país”.
Isabel Fernández Polo, Head of sales Spain and Global Neocloud de Data4.
La IA impulsa una transformación física sin precedentes
La irrupción de la inteligencia artificial está redefiniendo completamente el diseño de los centros de datos. Lejos de ser una evolución incremental, se trata de un cambio estructural que afecta a todos los niveles de la infraestructura.
El incremento de la densidad de computación es el principal detonante. “La inteligencia artificial ha disparado la densidad de computación a niveles sin precedentes, pasando de racks de 10 kW a más de 100 kW”, afirma Mario Vasconcelos. Este salto no solo implica más potencia, sino una nueva forma de concebir el data center.
Desde Data4, Isabel Fernández Polo confirma que la demanda ya no se mide únicamente en metros cuadrados, sino en capacidad de procesamiento intensivo. La compañía está rediseñando sus campus para triplicar la potencia por hectárea, pasando de 5 MW a 15 MW, y desarrollando instalaciones específicamente concebidas para cargas de trabajo de inteligencia artificial, capaces de albergar cientos de miles de GPUs.
Este nuevo paradigma obliga a rediseñar toda la arquitectura eléctrica. La distribución de energía evoluciona hacia sistemas más eficientes como las barras colectoras, capaces de gestionar potencias elevadas con mayor seguridad y flexibilidad. Al mismo tiempo, la variabilidad de las cargas introduce una mayor complejidad operativa, lo que exige infraestructuras más inteligentes y adaptativas.
En este escenario, la visibilidad energética se convierte en un elemento crítico. “Es esencial disponer de medición a nivel de rama, PDU o circuito final para anticipar puntos de estrés”, explica Óscar Bermúdez. Esta granularidad permite no solo mejorar la eficiencia, sino también prevenir fallos y optimizar la operación en tiempo real.
Por su parte, Carlos Jantarada, CEO de Sunlight España, fabricante de soluciones de almacenamiento energético, especializado en baterías industriales y sistemas avanzados de gestión de energía para aplicaciones críticas, apunta que “el almacenamiento energético resulta clave para gestionar la variabilidad de las cargas asociadas a la inteligencia artificial, proporcionando estabilidad y capacidad de respuesta ante picos de consumo cada vez más exigentes”.
José Manuel Fernández, CEO y CCO de Genesal Energy.
Refrigeración y energía: el nuevo corazón del data center
El aumento de densidad ha situado la gestión térmica en el centro del debate tecnológico. La refrigeración por aire, durante años estándar del sector, comienza a mostrar sus límites en entornos de alta densidad.
“La refrigeración líquida se convierte en el nuevo estándar”, apunta Mario Vasconcelos desde Vertiv, que destaca la adopción de soluciones que van desde la refrigeración directa al chip hasta la inmersión total. Este enfoque permite gestionar cargas térmicas mucho más elevadas con mayor eficiencia.
Isabel Fernández Polo confirma esta transición hacia modelos híbridos, donde se combinan distintas tecnologías según el tipo de carga. La refrigeración líquida directa al chip permite reducir el impacto ambiental en entornos de alta densidad hasta en un 40%, mientras que los sistemas de free cooling siguen siendo clave para optimizar el rendimiento global.
En paralelo, la arquitectura energética evoluciona hacia modelos más inteligentes y conectados. Los sistemas SAI dejan de ser simples elementos de respaldo para convertirse en componentes activos dentro de la gestión energética. En este punto, Óscar Bermúdez destaca que estos sistemas no solo garantizan la continuidad, sino que también permiten mejorar la calidad del suministro y optimizar el consumo.
Además, la gestión energética está pasando de un enfoque reactivo a uno predictivo. La necesidad de anticipar picos de demanda, evitar sobrecargas y optimizar el uso de la energía impulsa la adopción de plataformas de monitorización avanzada y analítica en tiempo real.
Óscar Bermúdez, responsable de ingenierías y proyectos de Socomec.
Resiliencia energética: baterías, generación y nuevos modelos de red
La resiliencia se consolida como el principio rector del diseño de los centros de datos. En un entorno donde cualquier interrupción tiene impacto directo en servicios críticos, la arquitectura de respaldo adquiere una importancia estratégica.
Las baterías han evolucionado desde su papel tradicional como respaldo puntual hacia sistemas de almacenamiento energético capaces de optimizar la operación. “El almacenamiento energético está evolucionando hacia sistemas capaces no solo de proporcionar respaldo inmediato, sino también de optimizar el consumo energético”, explica Carlos Jantarada desde Sunlight España, compañía especialista en soluciones de almacenamiento energético.
Estas soluciones de almacenamiento energético permiten gestionar picos de demanda, mejorar la eficiencia operativa e incluso facilitar la integración de energías renovables. La incorporación de tecnologías de litio y sistemas avanzados de gestión (BMS) aporta mayor densidad energética, monitorización en tiempo real y ciclos de vida más largos.
Además, los sistemas de generación están dejando de concebirse como elementos aislados para integrarse dentro de arquitecturas energéticas más amplias y flexibles. Desde Genesal Energy, José Manuel Fernández subraya que los grupos electrógenos forman parte de sistemas energéticos complejos, diseñados con criterios de modularidad, escalabilidad e integración con otras tecnologías como el almacenamiento, acompañando así la evolución del data center hacia modelos energéticos más inteligentes.
A pesar de estos avances, los grupos electrógenos siguen siendo la última línea de defensa. Así lo resume el CEO de Genesal: “siguen siendo el único sistema que puede proporcionar continuidad de forma 100% segura ante fallos prolongados de red”.
Eso sí, su papel ha evolucionado hacia arquitecturas más complejas, modulares y personalizadas, capaces de integrarse con sistemas de almacenamiento y adaptarse a entornos de alta potencia. Además, la sostenibilidad también llega a este ámbito, con el desarrollo de soluciones compatibles con biocombustibles y criterios de ecodiseño.
El propio rol del centro de datos dentro del sistema eléctrico está cambiando. En este punto, Mario Vasconcelos señala que las nuevas infraestructuras están preparadas para interactuar con la red, mientras que José Manuel Fernández plantea incluso la posibilidad de que los data centers actúen como consumidores electrointensivos con capacidad de ajustar su demanda para contribuir a la estabilidad del sistema.
Carlos Jantarada, CEO de Sunlight España.
Sostenibilidad, regulación y el desafío del talento
La sostenibilidad se ha convertido en un eje estructural del sector, impulsado tanto por la presión regulatoria como por las exigencias del mercado.
La Directiva de Eficiencia Energética (EED) obliga a los centros de datos de más de 1 MW a reportar sus consumos y KPIs, lo que está acelerando la adopción de sistemas de medición avanzada y gestión energética. En paralelo, el sector avanza hacia métricas más completas que el tradicional PUE.
Data4 ha impulsado este cambio mediante el análisis del ciclo de vida, demostrando que el impacto ambiental de un centro de datos va más allá del consumo directo de energía o agua, y está fuertemente vinculado a la generación eléctrica y los materiales.
Otro de los grandes vectores de transformación es la velocidad de despliegue. Las soluciones modulares permiten reducir significativamente los plazos de construcción y facilitan la expansión del edge computing, especialmente en entornos distribuidos donde la rapidez es clave.
Sin embargo, el crecimiento del sector se enfrenta a un reto estructural: la falta de talento especializado. La creciente complejidad técnica de los centros de datos —en términos de potencia, densidad, eficiencia y gestión— exige perfiles altamente cualificados que actualmente escasean en el mercado.
Ante esta situación, compañías como Data4 están desarrollando programas internos de formación para garantizar la disponibilidad de profesionales capaces de diseñar, construir y operar estas infraestructuras críticas.
En este contexto, el almacenamiento energético no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también contribuye a modelos energéticos más sostenibles. Carlos Jantarada, desde Sunlight España destaca que las nuevas tecnologías de baterías “permiten una mayor integración de energías renovables y favorecen estrategias de economía circular gracias a su mayor vida útil y optimización del ciclo de vida del sistema”. En paralelo, Jantarada subraya que el almacenamiento energético también está evolucionando hacia un papel más activo en la gestión energética del centro de datos, permitiendo absorber picos de demanda, optimizar el uso de la energía disponible y aportar mayor flexibilidad operativa en entornos de alta exigencia.
Mario Vasconcelos, Sales Director Enterprise Accounts, Spain & Portugal en Vertiv.
Cómo responde la industria a los nuevos retos
En este contexto de transformación acelerada, los principales actores del sector están adaptando su propuesta de valor para responder a un entorno marcado por la alta densidad, la presión energética y las nuevas exigencias regulatorias.
Desde Vertiv, Mario Vasconcelos destaca el papel de la compañía como proveedor integral de infraestructura crítica, combinando soluciones de energía, refrigeración y gestión inteligente para garantizar la eficiencia y resiliencia de los centros de datos en entornos cada vez más exigentes.
Por su parte, José Manuel Fernández subraya que Genesal Energy apuesta por posicionarse como socio estratégico a largo plazo, con soluciones de generación diseñadas a medida, altamente customizables y preparadas para integrarse en arquitecturas energéticas complejas, especialmente en escenarios de alta demanda vinculados a la inteligencia artificial.
En el ámbito de la operación, Isabel Fernández Polo señala que Data4 centra su propuesta en el desarrollo de campus de gran escala preparados para cargas de trabajo de nueva generación, con un enfoque en sostenibilidad, eficiencia y planificación a largo plazo que permita anticipar la demanda y garantizar el crecimiento del cliente.
Desde Socomec, Óscar Bermúdez pone el foco en la combinación de disponibilidad, calidad de suministro, eficiencia energética y visibilidad, con soluciones que integran protección eléctrica y monitorización avanzada para optimizar la operación y facilitar el cumplimiento normativo.
Por último, Carlos Jantarada, desde Sunlight Group recalca su posicionamiento en torno al almacenamiento energético como elemento clave en la transición hacia modelos más flexibles y sostenibles, con soluciones de baterías avanzadas que permiten mejorar la resiliencia, optimizar el consumo y facilitar la integración de energías renovables en los centros de datos.
Infografía sobre las principales tendencias tecnológicas que marcarán la evolución de los centros de datos en 2025-2026, con foco en el aumento de densidad impulsado por la IA, la refrigeración líquida, la eficiencia energética y la transición hacia modelos de gestión predictiva y despliegues edge.













