Salesforce defiende que el software no desaparece, sino que se redefine en la era de la IA agéntica
Ana Alonso, vicepresidenta senior para el Sur de Europa para el negocio del Sector Público en Salesforce subraya en CTX Experience que la inteligencia artificial transformará las organizaciones, pero no sustituirá al software, que evolucionará hacia plataformas abiertas basadas en agentes, datos y contexto.
La irrupción de la inteligencia artificial generativa y los modelos de lenguaje ha reabierto el debate sobre el futuro del software empresarial. En este contexto, Salesforce ha defendido en CTX Experience Sevilla que el denominado ‘SaaS apocalipsis’ no se materializará, ya que el software seguirá siendo clave, aunque profundamente transformado.
Durante su intervención, Ana Alonso explicó que la actual revolución tecnológica no solo implica un cambio técnico, sino también una transformación estructural en la forma en la que operan las organizaciones. “Todas las organizaciones van a adoptar la inteligencia artificial agéntica”, afirmó, destacando su impacto en la relación con clientes, los modelos de servicio, las operaciones internas y la productividad de los empleados.
La directiva ilustró esta evolución con el caso de la propia Salesforce, que ya ha desplegado cientos de agentes de IA en su operativa interna, logrando importantes beneficios: ahorros de costes estimados en 100 millones de dólares, incremento de ingresos y mejoras en eficiencia con miles de empleados utilizando estas herramientas de forma habitual.
Sin embargo, el auge de nuevas capacidades de desarrollo impulsadas por modelos de lenguaje ha generado incertidumbre en el mercado. Alonso recordó que no es la primera vez que se cuestiona el valor del software, subrayando que históricamente las organizaciones han comprobado que resulta más eficiente apoyarse en soluciones especializadas que desarrollar sistemas propios desde cero.
Cuatro razones por las que el software seguirá siendo esencial
En su análisis, Salesforce identificó cuatro factores clave que explican por qué los modelos de lenguaje no sustituirán al software empresarial.
En primer lugar, la codificación representa solo una pequeña parte del valor de una aplicación, que también integra aspectos críticos como seguridad, gobernanza o cumplimiento normativo. En segundo lugar, la IA debe orientarse a generar ventajas competitivas y mejorar procesos, más que a reducir costes tecnológicos, que suelen representar una parte limitada del gasto total de las organizaciones.
Asimismo, Alonso señaló que los modelos de lenguaje son probabilísticos, lo que limita su uso en sectores donde la precisión es crítica, como la banca o la sanidad. Por último, destacó la necesidad de una capa superior que integre múltiples modelos y los traduzca en acciones reales dentro de las empresas.
En este sentido, la compañía apuesta por un nuevo enfoque basado en ‘trabajo agéntico’, donde el valor no se mide por el consumo de recursos, sino por la capacidad de ejecutar tareas reales, como tomar decisiones o interactuar con clientes.
Este modelo se articula en torno a cuatro capas: conexión (interfaz conversacional), agentes, sistema de trabajo y contexto (datos). Según explicó Alonso, esta arquitectura permitirá a las organizaciones aprovechar todo el potencial de la IA sin perder control ni eficiencia.
Además, la ponente puso el foco en el impacto sobre los empleados, advirtiendo de que la proliferación de agentes puede generar pérdida de productividad por el cambio constante de contexto. Como solución, defendió el uso de interfaces unificadas y conversacionales que integren todos los sistemas y herramientas.
“El SaaS no muere en la era de la IA, sino que se redefine”, concluyó Alonso, reafirmando el papel del software como pieza central en la transformación digital impulsada por la inteligencia artificial.













