ReeVo identifica cinco tendencias clave que marcarán la gestión de vulnerabilidades en 2026
La gestión de vulnerabilidades seguirá evolucionando a gran velocidad durante 2026, impulsada por la sofisticación de las amenazas y la transformación de los entornos tecnológicos empresariales. ReeVo Cloud & Cyber Security señala que las organizaciones deberán replantear procesos, herramientas y cultura de seguridad para adaptarse a un escenario donde la rapidez de respuesta y la visión global del riesgo serán determinantes.
Según la compañía, una de las tendencias más relevantes será la automatización avanzada de los procesos de remediación. Las soluciones incorporarán capacidades para evaluar riesgos, priorizar acciones, desplegar parches y verificar su eficacia, reduciendo el margen de error humano y acelerando los tiempos de respuesta. En este contexto, tecnologías como IPS o WAF también actuarán de forma preventiva mientras se completan los procesos de parcheo.
Monitorización continua, IA y enfoque holístico del riesgo
Otra evolución destacada será la consolidación de la monitorización continua como estándar operativo, sustituyendo progresivamente los escaneos periódicos tradicionales. Este modelo permitirá detectar vulnerabilidades y comportamientos anómalos en tiempo real, apoyado por tecnologías como Endpoint Detection and Response (EDR) y los Centros de Operaciones de Seguridad (SOC), que facilitan una vigilancia permanente y una respuesta rápida ante incidentes.
ReeVo también apunta a la consolidación de DevSecOps y el enfoque ‘shift-left’, que integran la seguridad desde las primeras fases del desarrollo de software. Esta estrategia permitirá reducir vulnerabilidades desde el origen y minimizar las correcciones tardías, habitualmente más complejas y costosas.
La inteligencia artificial y el machine learning tendrán igualmente un papel central en la priorización del riesgo. Estas tecnologías ayudarán a identificar patrones complejos, detectar amenazas emergentes —incluidas vulnerabilidades ‘zero-day’— y reducir falsos positivos, facilitando una asignación más eficiente de los recursos de seguridad.
Por último, la compañía destaca la evolución hacia un enfoque holístico basado en la exposición real, que supera la visión aislada de las vulnerabilidades para analizar dependencias y posibles cadenas de ataque. En este marco cobra protagonismo la Gestión Continua de la Exposición de Amenazas (CTEM), una estrategia que permite evaluar de forma permanente la exposición de activos digitales y físicos, así como identificar configuraciones incorrectas o riesgos asociados a identidades.
“Las organizaciones ya no pueden permitirse estrategias reactivas. La velocidad y sofisticación de las amenazas actuales exige un modelo de gestión de vulnerabilidades continuo, automatizado y basado en el contexto real de exposición”, afirma Andrey Yankovskiy, Technical Presales de ReeVo.
La compañía concluye que la gestión de vulnerabilidades en 2026 estará marcada por la automatización, la inteligencia artificial y una visión contextual del riesgo, factores que resultarán clave para reforzar la resiliencia digital de las organizaciones.










