Entrevista a Marc Meseguer, Team Lead, Cloud Engineering, Redtrust
El responsable de Cloud Engineering en Redtrust analiza en esta entrevista el estado actual de la migración a la nube en España, destacando la madurez del entorno empresarial frente al ritmo más lento de la Administración Pública. En la entrevista, Marc Meseguer advierte sobre los principales obstáculos y errores en los proyectos cloud —desde la falta de estrategia y perfiles especializados hasta la gestión ineficiente de costes— y subraya la importancia de un modelo de gobierno y FinOps sólido para garantizar un retorno real de la inversión.
¿Cómo valoran el grado real de migración al cloud en España y qué diferencias observan entre grandes empresas, pymes y Administración Pública?
En España el nivel de migración al cloud es significativo, aunque varía según el tipo de organización. Las grandes empresas, por lo general, ya han adoptado estrategias enfocadas al cloud, ya sean entornos cloud-first, híbridos o multicloud. En este segmento el foco está puesto en mejorar la optimización y el gobierno de lo que ya tienen.
Las pymes (salvo las nacidas ya en la nube) suelen apostar primero por servicios SaaS que les dan acceso rápido a capacidades avanzadas, aunque muestran más cautela con las aplicaciones críticas por falta de recursos y especialización.
En la Administración, Pública el avance es más lento, condicionado por la complejidad de los sistemas heredados y los requisitos de soberanía del dato. Pero, sin duda, estamos viendo grandes avances en este aspecto en los últimos años.
Más allá de la seguridad, ¿cuáles son hoy los mayores obstáculos para migrar a la nube (complejidad, costes, compatibilidad, regulación…)?
El salto al cloud no es solo tecnológico, sino también cultural y organizativo, y ese suele ser uno de los mayores retos. A ello se suma la escasez de perfiles especializados, la incertidumbre que generan unos costes no siempre fáciles de predecir y la complejidad de los sistemas heredados. Sin un liderazgo firme y una estrategia clara, estos factores pueden complicar seriamente los proyectos de migración.
¿Qué costes ocultos suelen aparecer en los proyectos cloud y cómo se puede garantizar un retorno de la inversión positivo?
En muchos proyectos cloud los costes ocultos aparecen en forma de recursos infrautilizados, servicios que se dejan activos sin necesidad o un crecimiento descontrolado del almacenamiento. También son habituales los sobrecostes por salida de datos, la falta de optimización en el dimensionamiento de máquinas y bases de datos, o la necesidad de formación y soporte especializado que no siempre se contempla al inicio.
Para garantizar un retorno de la inversión positivo, es clave diseñar una estrategia de gobierno y FinOps desde el principio, con políticas de monitorización, etiquetado y automatización que permitan controlar el gasto en tiempo real, optimizar recursos y ajustar el consumo a la demanda real del negocio.
¿Qué errores suelen cometer las empresas al migrar a la nube y cómo evitarlos para no sobredimensionar o infrautilizar recursos?
Uno de los errores más comunes es replicar en la nube la misma arquitectura on-premise, sin aprovechar la elasticidad ni los servicios gestionados que ofrece el cloud. También es habitual sobredimensionar recursos por miedo a quedarse cortos, lo que dispara los costes, o lo contrario: infrautilizar capacidades críticas y comprometer el rendimiento.
Para evitarlo, es fundamental realizar una evaluación previa de cargas de trabajo, apoyarse en herramientas de dimensionamiento y monitorización continua, y aplicar buenas prácticas de automatización y autoescalado. De esta forma, la infraestructura se ajusta dinámicamente a la demanda real y se evita tanto el gasto innecesario como los cuellos de botella.
¿Qué tipos de aplicaciones o sectores son más complejos de migrar y cómo se puede afrontar este reto?
Las aplicaciones más complejas de migrar suelen ser las aplicaciones heredadas o muy personalizadas, que dependen de hardware específico o de integraciones difíciles de reproducir en cloud. Para afrontarlo, es clave realizar un análisis detallado de cada carga de trabajo, valorar opciones como refactorizar, modernizar o mantener en entornos híbridos y apoyarse en arquitecturas que faciliten la transición, como contenedores o servicios PaaS.
¿Hasta qué punto las empresas españolas están adoptando modelos multicloud o híbridos y cómo se puede simplificar su gestión?
En España, vemos que cada vez más empresas se decantan por modelos híbridos o multicloud; sobre todo las grandes, que buscan un equilibrio entre flexibilidad, resiliencia y soberanía del dato. Esta combinación les permite aprovechar lo mejor de cada proveedor y, al mismo tiempo, mantener ciertos sistemas críticos en casa.
El gran desafío está en la gestión, porque cuando se mezclan varios entornos es fácil perder visibilidad o crear silos. La clave para simplificarlo pasa por tener un modelo de gobierno unificado, con políticas comunes de seguridad, identidad y costes, y apoyarse en la automatización y las herramientas de observabilidad que permitan tener el control en todo momento.





