El sector PCI avanza hacia la formación reglada
Los contenidos del certificado abordan los distintos sistemas de protección activa contra incendios, incorporando criterios de calidad, verificación y mantenimiento.
El certificado se integra en la familia profesional de Instalación y Mantenimiento y cuenta con una duración de 690 horas. Está dirigido a los profesionales responsables de la instalación, puesta en servicio y mantenimiento de los sistemas de protección activa contra incendios, una función que en la práctica combina conocimiento técnico, experiencia y un alto grado de responsabilidad.
No es una novedad menor. El sector PCI lleva tiempo señalando la necesidad de una cualificación reconocida que refleje la complejidad real de las instalaciones y la evolución normativa de los últimos años.
El plan formativo ha sido elaborado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes con la colaboración de Tecnifuego y Cepreven, que han participado en la definición de los contenidos desde una perspectiva técnica y operativa.
"El planteamiento ha sido muy claro desde el inicio: que el certificado sirva para el trabajo real en las instalaciones", explica Antonio Tortosa, presidente de Tecnifuego. "No hablamos solo de conocer los sistemas, sino de saber cómo se instalan, cómo se ponen en servicio y cómo se mantienen conforme a la normativa".
Los contenidos del certificado abordan los distintos sistemas de protección activa contra incendios, incorporando criterios de calidad, verificación y mantenimiento, aspectos que en la práctica resultan determinantes para que una instalación funcione correctamente cuando se produce una emergencia.
Hasta ahora, la cualificación de los profesionales del sector se apoyaba en gran medida en la experiencia y en la formación interna de las empresas. La existencia de un certificado profesional específico permite, por primera vez, acreditar oficialmente competencias en un ámbito de alta especialización técnica.
Esta acreditación aporta valor al conjunto del sector. “Es una referencia clara para todos, empresas, técnicos, administraciones y usuarios finales, que contribuye a ordenar el mercado y a reforzar la confianza en las instalaciones”.
La dimensión laboral es otro de los aspectos relevantes. El certificado facilita la empleabilidad y la movilidad profesional, en un sector que demanda técnicos cualificados y con conocimientos actualizados.
La relación entre formación y seguridad es directa. Así lo destaca Jon Michelena, director general de Cepreven: "Una instalación de protección contra incendios solo es eficaz si está bien diseñada, correctamente instalada y mantenida a lo largo del tiempo. La formación de los profesionales, en todos los niveles, es una pieza esencial dentro de la estrategia de prevención".
La cualificación de los profesionales resulta especialmente relevante en un entorno de sistemas cada vez más complejos y de exigencias normativas en constante evolución, donde su correcta actuación es clave para reducir riesgos y daños.
Con la publicación de la disposición normativa en el BOE, el certificado profesional de Instalaciones de Protección contra Incendios pasa a formar parte del sistema de formación profesional, lo que permitirá su implantación progresiva a través de centros autorizados.
Más allá del marco normativo, la creación de este certificado supone un avance tangible hacia una mayor homogeneidad en la formación, una mejor calidad de las instalaciones y, en última instancia, un refuerzo de la seguridad contra incendios.
La existencia de un certificado profesional específico permite, por primera vez, acreditar oficialmente competencias en un ámbito de alta especialización técnica















