La industria del automóvil, pendiente de China
La demanda de automóviles en las economías avanzadas se ha acelerado en los últimos tiempos, mientras que en las emergentes está frenando y comienza a mostrar signos de debilidad. La industria del automóvil está especialmente pendiente de la evolución de China.
En Estados Unidos, el mercado automovilístico ha disfrutado de siete años consecutivos de crecimiento. La producción aumenta en 2015 y se espera que crezca aún más en 2016. En Europa Occidental, el sector cobró impulso en el primer semestre de 2015, con un aumento en las ventas de turismos nuevos de más de un 8%. Este repunte, tras varios años de estancamiento y contracción, ha ayudado a muchos fabricantes de automóviles, proveedores y minoristas en Francia, Italia y España a continuar la recuperación que se inició en 2014. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la recuperación económica en la eurozona sigue siendo modesta y frágil, y que muchas empresas de automoción sobre todo en el sur de Europa, aún están intentando mantener el equilibrio.
La demanda de vehículos en las economías avanzadas se acelera y muestra debilidad en las emergentes. En la imagen, el nuevo DS5.
España, a toda velocidad
En España la industria automovilística se vio fuertemente afectada por la crisis económica. Un menor consumo interno y la dificultad de acceso a la financiación condujeron a la caída en el mercado de automóviles. Sin embargo, el repunte de ventas comenzó en 2013 y se aceleró en 2014, en línea con la recuperación económica de la eurozona. Se trata de la recuperación de un sector estratégicamente importante para la economía del país: representa el 10% del PIB, un 9% del empleo y un 12% de las exportaciones españolas. España es, de hecho, el segundo fabricante de automóviles más grande Europa, por detrás de Alemania, y el noveno a nivel mundial.
La producción de automóviles aumentó un 11% en 2014. En el segmento de vehículos de pasajeros el crecimiento alcanzó un 9% y en los vehículos comerciales, un 20%. Este repunte ha continuado en 2015. La automoción ha contribuido al crecimiento de las exportaciones, pilar de la recuperación española: un 85% de los coches fabricados en España se destina a la exportación, en particular para la Unión Europea.













