Mahle ya produce en serie de placas de refrigeración para baterías en la planta de Montblanc, Tarragona
La elección de la planta de Montblanc (Tarragona) para la fabricación de la placa de refrigeración para baterías refuerza la presencia industrial de Mahle en España. La decisión estuvo motivada por la ubicación estratégica de la planta, próxima a un mercado cuya capacidad potencial de producción se sitúa cerca de los tres millones de vehículos al año, así como a importantes corredores logísticos. A ello se suma la amplia trayectoria de la planta y la experiencia de sus equipos en el lanzamiento de proyectos altamente automatizados y de largo recorrido, un factor clave en el desarrollo e industrialización de esta tecnología. “La puesta en marcha de este proyecto ha requerido una transformación de la planta, que hemos ejecutado con éxito en un tiempo récord. En tan solo un año estábamos preparados para iniciar la producción”, afirmó Roger Gombau, director de la planta de Mahle Montblanc. “La producción de la placa de refrigeración para baterías demuestra de forma contundente nuestras capacidades industriales y estamos preparados para seguir ampliando las instalaciones si la demanda así lo requiere”. Tras la adaptación de aproximadamente 10.000 m2 de las instalaciones, la producción aumentará progresivamente desde 1.000 unidades por semana hasta 8.000 a finales de 2026, con la posibilidad de alcanzar picos de 15.000 unidades semanales en función de la demanda.
El proyecto prevé un incremento progresivo de la producción en serie con capacidad para alcanzar picos de hasta 15.000 unidades por semana
Producción altamente automatizada con nuevas tecnologías
Aunque se trata de un componente aparentemente sencillo, la placa de refrigeración para baterías requiere un proceso de fabricación altamente automatizado y con una mínima manipulación manual debido a los estrictos requisitos en materia de resistencia a la corrosión, calidad superficial y limpieza. Para ello, se han incorporado nuevas tecnologías a la línea de producción. Entre ellas destaca el proceso de recubrimiento por electrodeposición catódica (e-coating), un método automatizado de inmersión que proporciona una elevada protección frente a la corrosión, una excelente adherencia y un recubrimiento uniforme. Junto con los tratamientos superficiales de PVC, esta tecnología amplía significativamente las capacidades técnicas de la planta. En consecuencia, Mahle apuesta por profesionales especializados en electrónica industrial, robótica y mecánica de precisión.
La ampliación de la planta e inicio de la producción coinciden con un doble hito: 50 años de historia de la planta y 25 años formando parte de Mahle
Compromiso con una producción sostenible
Como parte del compromiso de la compañía con un modelo de producción más sostenible, la planta de Montblanc ha instalado un sistema de tratamiento de agua de última generación que permite ahorrar un 95% del agua utilizada en el proceso de electrodeposición catódica (e-coating). Además, la placa se fabrica en aluminio, un material 100 % reciclable, lo que contribuye a minimizar su impacto ambiental al final de su ciclo de vida. Por otro lado, la planta de Montblanc cubre aproximadamente el 10 % de su consumo eléctrico mediante generación fotovoltaica propia, con una producción anual de 2,9 GWh.
Apoyo institucional y colaboración con el territorio
La Generalitat de Catalunya, a través de ACCIÓ, ha clasificado la iniciativa como proyecto industrial estratégico, una consideración que ha contribuido a priorizar y agilizar los procedimientos administrativos necesarios para su puesta en marcha. Asimismo, el proyecto ha recibido apoyo del PERTE VEC II, la iniciativa del Gobierno de España destinada a acelerar la transición de la industria de automoción hacia la electromovilidad y reforzar la cadena de valor del vehículo eléctrico.
A lo largo de todo el proceso han participado actores clave como el Ayuntamiento de Montblanc, la Agencia Catalana del Agua (ACA), Aigües de Montblanc, Endesa y Endesa X, ADIF, así como diferentes departamentos de la Generalitat de Catalunya.
En paralelo, la compañía trabaja con el Consejo Comarcal de la Conca de Barberà para acercar la actividad de la planta a estudiantes y docentes, fomentando el interés por las carreras técnicas y explorando programas de formación profesional y formación dual alineados con las necesidades de la industria.


























